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lunes, 7 de diciembre de 2015

La dieta de los dictadores: ¿dime qué comes y te diré cómo oprimes a tu pueblo?


Hitler, ante un pequeño almuerzo (fotografía cedida por Editorial Melusina)
Hitler, ante un pequeño almuerzo (fotografía cedida por Editorial Melusina)
Hitler, Stalin, Sadam Hussein, Idi Amin, Mussolini, Pol Pot… los conocemos por sus sangrientas dictaduras y sus crímenes. Sin embargo, como seres humanos (al menos, en teoría) los despiadados dictadores del siglo XX también comían.  Y muchas veces de una forma un tanto particular. Victoria Clark y Melissa Scott han sometido a“escrutinio culinario” a 26 tiranos del siglo XX en El banquete de los dictadores(Melusina, 2015), una ‘simpática’ —todo lo que puede ser relacionado con tan siniestros personajes— mezcla entre anecdotario de Historia, álbum fotográfico de estilo pop y recetario. Porque sí, el libro incluye las recetas de los platos favoritos de cada personaje por si algun@ quiere cenar como un dictador estas navidades. Algunos resultan suculentos, y otros tan repugnantes como sus comensales.
Entre las costumbres alimenticias de esta galería del horror hay de todo. Hay costumbres ascéticas como las del portugués Antonio Salazar, que se interesaba por el coste exacto de cada comida y desayunaba té con una tostada, sin leche ni mantequilla. O excesivos amantes de la grasa y el alcohol como el presidente  de Turkmenistán,Saparmurat Niyazov, del que dicen que bebió tanto en su visita a los lugares santos del Islam, que el rey de Arabia Saudí se negó a recibirlo. Tampoco es desdeñable el caso del etíope Mengistu Haile Mariam que mientras su pueblo se moría por una brutal hambruna, los aviones del régimen traían whisky para el décimo aniversario de la revolución suponemos que Johnny Walker etiqueta Negra que, como indican las autoras, era su favorito—. O la pasión de Sadam Hussein por los caramelos Quality Street, que frustró algún intento por controlar su peso.
Franco, de caza en la provincia de Toledo (GTRES)
Franco, de caza en la provincia de Toledo (GTRES)
Nuestro dictador doméstico, Francisco Franco, por supuesto, también figura en este libro plagado de anécdotas y rumores. Descrito como “devoto carnívoro” —pensaba que la tendencia natural de los vegetarianos era al socialismo—, gran cazador y poseedor de un gran apetito. Y también algo insensible. Las autoras recogen que, pese a sus gustos, “le pareció correcto que sus compatriotas pasaran hambre mientras exportaba la producción agrícola a Alemania. En 1950, el consumo de carne había caído a la mitad de los años veinte”.
Las autoras establecen que la ‘paella gallega’ era su plato favorito porque , “aunque no es seguro”, “encaja bien con sus gustos cinegéticos”. Además, recuerdan el mito urbano que dice que la razón de que los jueves haya a paella en el menú de muchos restaurantes madrileños es que el Caudillo solía comer en la ciudad ese día.
Repaso alguna de las ‘perlas’ de este banquete de los dictadores…


Hitler en una reunión, tomando el té.
Hitler en una reunión, tomando el té (GTRES).
Adolf Hitler (Alemania)
  • Era vegetariano (aunque sobre eso aún hay discusión), como buen seguidor de las ideas de Richard Wagner y para reducir su flatulencia crónica y su estreñimiento. Tomaba hasta 28 medicinas distintas para estos males.
  • Estaba obsesionado con el envenenamiento y tenía un equipo de 15 catadores.
  • Aún así un cocinero aseguraba que, en los años 30, su plato favorito eran los pichones rellenos de lengua, hígado y pistachos.



Stalin en la conferencia de Yalta (1945) con Churchill y Roosevelt (GTRES)
Stalin en la conferencia de Yalta (1945) con Churchill y Roosevelt (GTRES)
Josef Stalin (URSS)
  • Su sucesor, Jruschov dijo: “No creo que nunca haya habido un líder de iguales responsabilidades que perdiera más tiempo que Stalin sentado a la mesa comiendo y bebiendo”.
  • Bebía alcohol como un cosaco (o más exactamente, como un georgiano): ‘tumbó’ a Tito, a Churchill y el checo Klement Gottwald, que imploró que permitiera unirse a su país a la URSS.
  • Su chef favorito era Spiridon Putin, abuelo del actual presidente ruso, Vladimir Putin.
  • Su plato favorito: Satsivi (pollo en salsa)


Idi Amin (GTRES)
Idi Amin (GTRES)
Idi Amin (Uganda)
  • Antes de dictador fue cocinero de un regimiento colonial británico.
  • Una vez le preguntaron si era caníbal y él respondió: “No me gusta la carne humana, la encuentro demasiado salada”.
  • A pesar de ser ex campeón nacional de boxeo, tras ser derrocado, ganó peso en su exilio en Arabia Saudí gracias a su “amor por la pizza, la carne y el Kentucky Fried Chiken”.
  • Su plato favorito: carne de cabra asada, yuca y pan de mijo.



Kim Jong-Il (Corea del Norte)
Kim Jong Il brinda con el presidente de Corea del Sur en 2007 (GTRES)
Kim Jong Il brinda con el presidente de Corea del Sur en 2007 (GTRES)
  • La autoras le califican como el “dictador más goloso del mundo” y aseguran que era “un verdadero gourmet”.
  • Tenía una bodega de 10.000 botellas e importaba, cada año y para su uso persona, coñac por valor de 70.000 euros. Se dice que era el mayor consumidor de Hennessy (coñac) del mundo.
  • En 2006 tuvo una ‘genial’ idea para aliviar la hambruna de su país: criar conejos alemanes gigantes. Todo se fue al traste cuando se vio que el coste de la comida de los animales superaba los beneficios de su carne.
  • Su plato favorito: sopa de aleta de tiburón.

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