| La Razón > Opinión > Las nuevas dictaduras latinoamericanas | ||||||||||
|
El cargo tenía una duración máxima de 6 meses, aunque en la mayoría de las ocasiones los que eran nombrados dictadores renunciaban una vez superada la situación por la que habían sido llamados.
Uno de los ejemplos más notables de la historia fue el de Cincinato, un antiguo general romano que en el siglo V a.C. se había retirado y se dedicaba a trabajar sus tierras. Ante una invasión que sufrió la República, el Senado nombró a Cincinato como dictador, quien, en cuestión de días, logró repeler a los enemigos y, concluido su encargo, regresó al retiro en su granja. Cincinato se convirtió en un ejemplo de la virtud cívica.
Sin embargo, erigirse como salvador del pueblo y dueño del poder absoluto puede ser extremadamente tentador y corruptor para aquellos que no poseen el espíritu de Cincinato. Por ello el último dictador romano fue el que se negó a renunciar y se declaró como dictador vitalicio: Julio César.
Desde ese momento todos los que han sido tildados de dictadores en la historia universal han sido aquellos que se han hecho del poder y se han negado a dejarlo. La virtud cívica de la dictadura original despareció, se corrompió.
La corrupción de la dictadura me pareció interesante para echar una mirada a varios países sudamericanos. Muchos de los que han llegado al poder han caído en la tentación de no querer renunciar a él, de creer ser los únicos capaces de salvar a la República. Y, a diferencia de Cincinato, se lanzan a las masas para tratar de convencerlas de que son necesarios, indispensables.
En ocasiones la jugada no ha sido lograda, como lo padeció Evo Morales en su intento de referéndum para llegar al poder hasta 2025, pero la idea permanece en la mente de varios gobernantes latinoamericanos que se aferran al poder a cualquier costo, como Nicolás Maduro, o quienes consideran indispensable su regreso, como Lula, en Brasil. En días previos, después de ser llamado a declarar por el escándalo de corrupción que involucra a Petrobras, Da Silva dijo: “Estaba tranquilo en mi rincón. Tenía la expectativa de que eligieseis a alguien para disputar 2018. Pero quiero ofrecerme a ustedes. A partir de hoy la única respuesta que puedo darle a la violencia que me infringieron es salir a la calle y decir: estoy vivo”.
Toda la virtud que un gobernante pudiera encarnar durante su gobierno sale por la ventana cuando éste coquetea con la idea de la eternidad. En América Latina tenemos que lograr romper con la idea de que sólo unos cuantos individuos están llamados a salvarnos y recordar que cada personaje que se niega a dejar el poder cuando le corresponde es un dictador corrompido.
Spoken english. Parlons Francais. Parliamo italiano.
FOR SALES
90 Mts2 . Con 2 habitaciones en 170 Mts2 Apartamento en Arroyo Hondo
el Mirador Norte. detras de IKEA
construcciondominicana.net@gmail.comSpoken english. Parlons Francais. Parliamo italiano.
Casa en Ensanche Paraiso Jardines del Embajador Torre en Mirador Sur








No hay comentarios:
Publicar un comentario