Editorial diario libre del 24 de Octubre del 2014
Muchos de nuestros héroes han sufrido de la marginación política y social de los que les sucedieron en la conducción del país, y sus nombres se han olvidado, y no tienen el lugar que corresponde a su sacrificio y entrega.
La ciudad está llena de nombres en sus calles que representan muy poco para el país, mientras verdaderos héroes nacionales, hombres y mujeres que dieron su vida para darnos libertad y soberanía, están relegados a un segundo plano en la estima popular.
La calle dedicada a Luperón en el centro de la ciudad, es un callejón casi intransitable. El nombre que ajustició a Trujillo es apenas reconocible en una pequeña calle de un barrio. Qué decir de próceres del civismo, como Espaillat o Bonó.
Se hace necesario elevar al pedestal del ejemplo a todos esos prohombres, designando calles y avenidas que sean representativas de su contribución a la libertad dominicana. Los ayuntamientos tienen una tarea pendiente en ese sentido. Hay que rendir el homenaje de la Patria a nuestros grandes hombres.
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