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Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

lunes, 23 de mayo de 2016

Escribe Ylonka Nacidit-Perdomo: ¿¡Votantes!?


Por Ylonka Nacidit Perdomo. 23 de mayo de 2016 - 7:00 am -  
¿Todos los ¿¡Votantes!? son deudores y acreedores del Estado? ¡Claro! del Estado donde “nada es nada”, sino un club de grupos hegemónicos económicos, de influyentes oligarquías, de burladores de la Asamblea Nacional constituyente que son todos los ¿¡Votantes!?
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Foto: Mesa Histórica donde fue firmada la Constitución de 1844.
¿¡Votantes!? ¿Acaso los “votantes” se quedaron en el tintero siendo parte de una orgía política donde la hostilidad a su dignidad cívica y a su dignidad moral-ética trajo como resultados, dada esa circunstancia, que se plegaran a un “padre” providencial partidista, conocido? ¿Qué nos dice el sentido común?-¿Que los “votantes” son hijos de unos padres nominales, con los cuales establecen un lazo, una necesidad apremiante, para que éstos les den sentido a sus marchitas ilusiones de sentir que de alguna manera les llega el progreso, así como esa oportunidad maleada –que desconocen- de constituirse en Asamblea Nacional; una oportunidad que rinde culto al consentimiento inducido, al generoso “padre” que alienta esperanzas a los ¿!votantes!?, prometiéndole aliviar en lo inmediato sus sufrimientos?
Elecciones en la Capital. Una de las mesas en uno de los barrios de la ciudad. 1927 © J. T. Pérez
Desconocen los ¿!votantes!?aquella sentencia de Juan Francisco (Tongo) Sánchez y Sánchez (1902-1973), nieto del Mártir de Salcedo, del Prócer Inmortal: “El fin de la voluntad no puede ser más que el bien; pero este fin general no determina los medios. Los actos particulares son contingentes y dependen de nuestra elección”. [1]
¿Cómo se controla a los¿¡Votantes!? y la hostilidad intrasocial de los que accionan en tiempos de elecciones por bienes materiales? ¿Cómo describir ese estado de excepción espiritual que “quiebra” las aspiraciones puras, que trae los engorrosos entramados de las voracidades de las campañas? ¿Es una campaña electoral una lucha por prestigio político, una lucha donde las rapiñas individuales se enfrentan, donde los superegos actúan en el momento en que su ciclo vital de existencia refleja su deseo no de servir a la sociedad, sino que ésta valide su status de clase y de poder? ¿Son las inequidades de las elecciones una exhibición de trapacería, de individuos que con prejuicios y sin prejuicios buscan compensaciones financieras, dotes para su ardua actitud de buscar el poderoso control del Estado? Quizás sí, tal vez es así, y los que hacen política desde las deslealtades, la extorsión psicológica, y el chaqueterismo ven al mundo como “un todo simpático a sí mismo, una especie de animal inmenso que una misma y única alma penetra en todas sus partes y estremece al menor movimiento originado en uno de sus puntos cualquiera”. [2]
“Elegir”, a veces, se convierte en una doble vía de agresión, de amenazas de posibles castigos, de latentes perpetuación en el poder, de ansias interminables de tener la “potestad” de dirigir y “decidir” el destino de muchos. Así, los políticos se hacen dioses “virtuales”, se integran a los rituales que alimentan esa disposición natural de los individuos de aceptar las sumisiones, sus inclinaciones al control rígido, que alimentan el superego poderoso del dios “virtual”. Un dios virtual, y su imagen virtual, es el fetiche que ahoga las pocas posibilidades que tienen los ¿¡Votantes!? de entender que la emotividad se hace dependencia real, hechizo “institucionalizado”, acumulación de signos que sustituyen el yo-propio.
Juan Francisco Sánchez, al escribir sobre “¿Libertad o determinismo?” en 1942 [justo en el año en que el dictador Trujillo estaba entronizado como el Padre de la Patria Nueva e idolatrado como Benefactor, posterior a un histórico proceso comicial, que no resultó otra cosa que un simulacro manipulado por una dictadura de Estado y un partido único, y fue electo Presidente de la República el 16 de mayo de 1942, luego de ser operado exitosamente por el Dr. Darío Contreras de una infección a inicios de ese año que le había provocado un ántrax en la nuca] al analizar el pensamiento de Jacques Bénigne Bossuet (1627-1704), su concepto del libre albedrío y la libertad, se aproxima a la compresión de establecer qué es la predestinación y qué es la presencia divina. Para concluir en la idea [luego de leer, por supuesto, las concepciones de Bossuet, en quien persistía un “prejuicio religioso”] en torno a los acontecimientos condicionales, que para la ciencia divina y para los hombres que hacen de Dios o fingen hacer de Dios su guía y su mentor que decreta en absoluto lo que desea para su “libre arbitrio”:
“Dios conoce, desde la eternidad, todo cuanto hará libremente, no importa el tiempo ni las circunstancias. Así, Dios arregla sus designios de acuerdo con lo que sabe que hará libremente la criatura libre, en tal o cual circunstancia. De esta manera, espera el momento dado y decide conforme a nuestras resoluciones”. [3]
Asamblea Constituyente 1927 © J. T. Pérez
Y tal es como lo “interpretan” los políticos que se hacen, que se asumen, que hacen que lo llamen y hacen que lo asuman a sí mismos como dioses “virtuales”, invocando reiteradamente el nombre de Dios, para cimentar las fórmulas de su predestinación y encarnación en la tierra de la presencia divina, concluyo.   Pero Juan Francisco Sánchez va más lejos en su exposición y dice sobre la “doctrina de lacontemperación” que: “Aquí Dios es un sobornador, un seductor incansable, irresistible”. [4]
Dado que las religiones y las doctrinas divinas están presentes entre nosotros en tiempos de elecciones, nos preguntamos: ¿Además de la instrucción formal y de las enseñanzas inducidas desde las escuelas, la familia y el ejército, qué tipo de razonamiento necesitan los ¿¡Votantes!? para no dejarse burlar por la arbitrariedad del sistema, para que escapen de las trampas de las prácticas que los sobreestiman, que lo integran a unas maquinarias de simulación, de un código de castración que embarga su autoafirmación, para que no sean títeres de una adhesión fetichista, de una “confianza” a los políticos insinuada que, al final, desequilibra, descompone, y desarticula aún más su situación de sujetos sin identidad?
¿Qué es lo irregular, lo adulterado, lo subversivo, o no, de esa adhesión fetichista que suprime la capacidad de ser ciudadanos y electores? Acaso, ¿la persistencia de una intimidación, la “obediencia” que se aprende hacia el que se entromete en la escasez de conocimientos de los ¿¡Votantes!?, que prostituyead infinitum esa debilidad humana de creer que “se vale” por la riqueza que se tiene, y que la moral y lo ético no significan salvación alguna, porque los de “arriba” son los que tienen el provecho de todo al convertirse en gente que manda, en gente que les recuerda a los de “abajo” su inferioridad?
¿Cómo se alcanza la cúspide que da y trae la “victoria” cuando los ¿¡Votantes!? optan por ser condescendientes, sumisos, adaptados a las circunstancias, reservados, miedosos, menos prácticos y reservados? ¿Cuáles son los ¿¡Votantes!? idóneos? ¿Los participativos, los extrovertidos, los que se resisten, los que no piden nada, los que se quejan de las consignas maleadas por las propagandas, los que no se dejan aturdir ni ofuscar, los que día a día se rebelan ante el ambiente de la colectividad domesticada por las apariencias, los que desconfían y están en guardia para rebelarse? -Quién sabe. Pero a nadie, quizás, a excepción de los sociólogos y psicólogos se les ocurra hacer un estudio cuasi forense de los ¿¡Votantes!?; averiguar los rasgos comunes y básicos de su personalidad, qué rasgos son sobresalientes de ellos para el auto sacrificio de su identidad como sujeto, cuáles son sus interconexiones con ese universo del conglomerado social donde se dejan depredar de sus conciencias, y aceptan el suicidio ideológico como lacayos. Los ¿¡Votantes!?, a veces, no se resisten entre-sí al admitir que son reprimidos patológicos, periféricos sujetos que se suscriben a la “organización” que comúnmente se denomina mayoría o voluntad general o Asamblea Nacional de constituyentes.
Horacio Vásquez y Federico Velásquez se unen para presentar una candidatura conjunta en las elecciones de 1924. Francisco J. Peynado candidato de la Coalición Patriótica de Ciudadanos
A los ¿¡Votantes!?, al parecer, no le enseñan en las escuelas, la familia, el ejército y las iglesias que son parte de esa constituyente o Asamblea Nacional que se convoca y deriva en el escrutinio de unas elecciones generales como proceso plebiscitario o de referéndum. Sin embargo, a los¿¡Votantes!? no se les muestra cómo aprehender esos rasgos que deben identificar a una personalidad ética, para que derive de su condición de sujeto, de persona, un ciudadano libre y consciente.
Los ¿¡Votantes!? asumen, tolerantemente, el empobrecimiento espiritual constante que articula el Estado y los partidos tradicionales, para que no aprehendan su relación con el proceso de ciudadanización y su rol de ciudadanos en la Asamblea Nacional de constituyentes. Por eso, algunos ¿¡Votantes!? se hacen desconfiados y suspicaces, perseveran – y se ponen a salvo-, para que no les den un puñetazo en las narices para anestesiarlos; eluden su adaptación al dominio, a la sugestión, a las coartadas, a las alucinaciones, a que le extirpen su yo-interior; por eso están despiertos, en vigilia, cuasi neuróticos. Otros se refugian en la excitación del momento, en la pasión, se hacen víctimas de sus sentimientos, destruyen a su alrededor todo lo que pueda arruinar lo adquirido o lo que pretenden adquirir, aquello de lo que por sí solos no pueden apropiarse, porque requiere de la fuerza, de la ayuda de los otros ¿¡Votantes!? o del dios “virtual”.
¿Cuántas conjeturas más se pueden escribir sobre esa manera perniciosa de “votar” a la que somete el sistema a los ¿¡Votantes!?, ante la cual reaccionan los que entienden que la “organización” desorganiza sus voluntades, que los inhiben de ser realmente sujetos-políticos, sujetos-ciudadanos, sujetos-individuales o individuos reales en una sociedad que se supone construida para todos en condiciones de igualdad? En general, una mayoría y una minoría de los que se sienten agredidos por la “organización” de manera sistemática en el “juego de la democracia”, también se inclinan a hacer y a aceptar arreglos con los otros, con los que pretenden reprimir sus impulsos, su furia, su complacencia, su cohesión, su apego artificial a la esquizofrenia de la cúspide de la “victoria”.
¿Todos los ¿¡Votantes!? son deudores y acreedores del Estado? ¡Claro! del Estado donde “nada es nada”, sino un club de grupos hegemónicos económicos, de influyentes oligarquías, de burladores de la Asamblea Nacional constituyente que son todos los ¿¡Votantes!?
“Orden y ley” es sinónimo de “castigo y sumisión” para los que no asumen como una costumbre subirse a la barca del “todo está bien”, porque la ley es una navaja que corta, y el orden unos alfileres que el día menos esperado hunden en la piel. “Orden y ley” es una obscenidad cuando se impone a quienes ejercen de constituyentes en la Asamblea Nacional, para aflojarle los huesos, los caderas y las quijadas, los brazos y las rodillas, a quienes no sean tolerantes con los “escrutinios”, a quienes no se retiren a la granja como asnos, a quienes se hagan chismosos de la liviandades. El hombre hoy vale por lo que tiene –dicen los “tratadistas” del nuevo orden social-, y por el poder que exhibe. El hombre del poder Estado es un granjero, un granjero “progresista”, la voluntad general le cabe en su granja, y no hay otros “progresistas” dirigentes que puedan ser invitados a su granja. ¿Civilización o barbarie, granja o los escogidos para ser peones en esa propiedad donde la adulación, el soborno, la doblez y la genuflexión son los arados para que la agricultura se haga un útil oficio?- Quién sabe.
Elecciones del 14 de marzo de 1924
La Asamblea Nacional de constituyentes, de ciudadanos queuniversalmente ejercen el derecho al sufragio, es una mayoría numérica, una mayoría que el Estado burgués y liberal ha condicionado a ser una mayoría amorfa; una mayoría que regulan con un carnet; gente adulta que está en toda la geografía, en esa geografía de tierra que deben empezar a arar y a valorar el costo de producción de la tierra, no la apariencia de su costo. La Asamblea Nacional de constituyentes tiene una geografía de residencia, a la cual se acude detrás de quien cultive la tierra, no de los que se emborrachen con la tenencia de la tierra. Se gobierna sobre esa geografía de residencia, que se hace geografía de tierra, donde los ¿¡Votantes!? viven con parientes, con amigos, con quienes le dieron la oportunidad de crecer en la tierra alta o en la tierra baja.
El pueblo es la geografía de residencia y es la geografía de tierra ¿cuándo lo comprenderá? Es la Nación, y la Nación sin tierra. Pero no se preguntan, aun ahora: ¿Por qué se desgobierna su voluntad; porqué se asume que la libertad del pueblo no puede absolutamente ser una Asamblea Nacional constituyente libérrima en tiempos de elecciones; por qué esa crueldad de tomar para sí los políticos tradicionales como atributo de poder la alienación constantemente a la que se somete a los ¿¡Votantes!? ¿Por qué el saber, el saber no como status, sino como conocimiento, es un patrimonio de una minoría heredera de la bastardía del poder por linaje o movilidad social, que rompe siniestramente la condición humana, que la depreda, que la desflora, hasta dejarla vacía, a oscuras como en el momento de su nacimiento?
Nacemos de la oscuridad, y venimos a la luz, nos dicen las creencias de los pueblos. Pero las religiones no han enseñando a los que nacen, que el primer miedo al cual se enfrenta la criatura humana es el miedo al hambre, a la intemperie y a estar desvestido. Hambre, intemperie y desvestido encontramos en toda la geografía de residencia y la geografía de tierra que es el pueblo. Y estas tres condiciones de la condición humana son los azotes que el pueblo enrosca a los políticos tradicionales en tiempos de proselitismo para las elecciones. Siglos de espera para que el pueblo se lance a los caminos, a las calles, al llano, a la montaña, para mostrar su miedo. Pero el pueblo, que vive en la oscuridad por el severo castigo que le dan las minorías del poder del Estado, y las oligarquías, por ser dueño de la tierra, se deja confundir, se deja amenazar como un niño, cuando le advierten que si desobedece al mandato, será tocado por la vara con la que recibirá golpes.
Si toda la geografía de residencia y la geografía de tierra, que es el pueblo, quiere ser libre, realmente libre, en tiempos de elecciones, y no una “comunidad” a la que le embargan su conciencia, volvamos a leer al Maestro Federico Henríquez y Carvajal (1848-1952) cuando explica qué es el voto imperativo y qué es elvoto compulsivo, en un texto antológico titulado “El referéndum y el voto imperativo” (1923), el cual debe discutirse y enseñarse en las escuelas, en la familia, en el ejército y en las iglesias, para que se conozca lo dañino de esa aptitud de manipulación de la conciencia, y para que las generaciones que en el futuro inmediato ejerzan el derecho al sufragio en el 2020, estén exentan de esa abominable práctica:
Voto de Ensayo de la mujer dominicana, 16 de mayo de 1934, organizado por la Acción Feminista Dominicana (AFD). © Conrado. Col. Ylonka Nacidit-Perdomo.
“El voto imperativo es una reacción antidemocrática. Es un retroceso en la vía del progreso jurídico. Choca con el concepto sociológico de la autonomía de cada organismo de la sociedad nacional, o sea la nación, si constituida sobre la base de los derechos individuales y absolutos.
“Cada organismo tiene -dentro de los principios de la Sociología y los de la Democracia- su función propia y exclusiva. Cada función es efecto, respectivamente, de una facultad orgánica. La que corresponde al Electorado, distribuida por igual entre los electores, constituye la voluntad nacional y se expresa con el voto individual absolutamente libre.
El voto imperativo -que asume el carácter de compulsivo cuando impone al mandado previo al delegado como compromisario ad-hoc– es incompatible con los atributos de la personalidad humana, singularmente en todo lo relativo a la función de la voluntad que la caracteriza y es exclusivamente suya.
Ese voto es automático. Despoja al ciudadano que lo ejerce de su yo consciente y responsable. El elector, ante la urna, se ha vuelto abúlico: no actúa libremente, en ejercicio de su voluntad irrestricta, no cohibida; sino como si fuera un cuerpo sin alma, a modo de un títere, movido por un manubrio oculto-, o como un carnero del ganado de Panurgo, bajo la presión depresiva de una fuerza extraña y por ende exótica.
“Cométese un grave error, abultadísimo, cuando se pretende que, por exigencias de una ley anómala por injusta, el elector se convierta en un ser abúlico, en algo anónimo, y quede reducido al número de su inscripción como sufragista. Así, por tal manera, se le equipara con un presidario, con un galeote, que tiene en entredicho o ha perdido los atributos de la ciudadanía. Lo mismo acontece cuando el voto compulsivo se transforma en mandato imperativo.
“Es absurdo el empeño de querer subordinarlo a los intereses de un partido, mientras éste hipa, desalado, por aupar a sus favoritos en las curules gubernativas. Por tal manera se descalifica la noble investidura del ciudadano.
“Los partidos se fundan y existen no para eso; sino para orientarlo y vigorizar el honesto dictado de su voluntad, cuando es elector, y para favorecer el cívico dictado de la razón nacional, cuando se trate de la función legislativa del Estado.”
Don Federico Henríquez y Carvajal, con sus diez hijos, autor de El Referéndum y el voto imperativo.
[FEDERICO HENRÍQUEZ Y CARVAJAL. El Referéndum y el voto imperativo. Este análisis de ambos tópicos jurídicos formó parte de la Conferencia Nacionalista hecha por el Maestro, al pie del monumento de los próceres trinitarios, el 17 de junio de 1923, ante un nutrido auditorio de San Pedro de Macorís. [5]
NOTAS
[1] Juan Francisco Sánchez, “¿Libertad o determinismo?” en Anales de la Universidad de Santo Domingo (Ciudad Trujillo, julio-diciembre de 1946, No. 39-40, Vol. XI): 176
[2] Ibídem, 176
[3] Ibídem, 193
[4] Ibídem, 194
[5] Federico Henríquez y Carvajal, Nacionalismo (Santo Domingo; Biblioteca Nacional, 1986): 221-222. [Redición de la obra impresa en J. R. Vda. García, 1925].
Mansión Presidencial, 1925.

FOTOS
Mesa Histórica donde fue firmada la Constitución de 1844”. AYUNTAMIENTOS DE LA REPÚBLICA. San Cristóbal. De izquierda a derecha: Manuel de J. Báez, Síndico; Pedro A. Pina, Secretario; Ramón O. Pérez, Regidor; Manuel Antonio Uribe, Presidente; Heriberto Mateo, Regidor; Bernardo Medina, Regidor. Revista Renacimiento. (Año II, Mes VI, 15 de Junio 1916, Número 31): 363,
Elecciones en la Capital”. Una de las Mesas electorales en uno de los barrios de la Ciudad. El público esperando turno para depositar su voto. © J. T. Pérez. Revista Blanco y Negro (Año VIII, Núm. 375, Junio 4 de 1927): s/p.
Parque Salvador de San Pedro de Macorís, donde el Maestro Federico Henríquez y Carvajal habló al pie del monumento de los Próceres Trinitarios, el 17 de junio de 1923 © Atilano Sánchez.
Parque Salvador. San Pedro de Macorís”. © Atilano Sánchez. RevistaRenacimiento (Año III, Mes V, 28 de Mayo 1917, Números 73-74): s/p.
Asamblea Constituyente”. Aspecto que ofrecía la Sesión Inaugural de la Asamblea Constituyente al momento de abrirse las deliberaciones”. © J. T. Pérez. Revista Blanco y Negro (Año VIII, Núm. 376, Junio 1927): s/p.
Voto de Ensayo de la mujer dominicana”, 16 de mayo de 1934, organizado por la Acción Feminista Dominicana (AFD). © Conrado. Col. Ylonka Nacidit-Perdomo. De izquierda a derecha: Abigail Mejía, Celeste Woss y Gil, Elpidia Gautier y María Ricart. De pie: Opinio Álvarez M. Mesa No. 12, Villa Francisca. Santo Domingo, Ciudad capital.

En la venganza, todos somos iguales

Anibal de Castro
Quizás porque figura entre los valores esenciales asociados al cristianismo de la otra mejilla en el reparto de bofetadas, el perdón como atributo del individuo tiene un sello esencialmente religioso en nuestra cultura. No así cuando el daño adquiere categoría social e intervienen los mecanismos diseñados para proteger al colectivo. Si bien un crucifijo acompaña al mazo en el estrado, la justicia con vendas se inclina casi siempre hacia el castigo. La inocencia se compensa con la absolución; sin embargo, la condena rige como vía única para la expiación y disuasivo, aunque no siempre eficaz, contra la reincidencia.
La amnistía, olvido, existe para los crímenes políticos y delitos fiscales. En el primer caso, como una gracia en el intento consensuado de recobrar la paz social; y en el segundo, para recuperar el terreno perdido en el esfuerzo estatal de revitalizar el erario. Los perdones presidenciales, reducciones de la pena y libertad condicional suceden a años de sanción y confirman, sobre todo, el saldo amplio de la culpa o una injusticia. Contradictorio, pues, que a nivel privado se pregone lo que se niega en público, y que la bondad y generosidad sean virtudes estrictamente para consumo individual y por tanto dispensables a voluntad. Así, el Estado monopoliza el papel de árbitro. Cuando el juez condena en nombre de todos, imparte justicia. Si lo hace el ciudadano en nombre propio, comete un ilícito al arrogarse la tarea pública. La venganza es un plato frío cuyo consumo a menudo se paga con cárcel.
En términos estrictamente legales, poco importa que las víctimas se sientan o no resarcidas con las decisiones judiciales. No hay recurso una vez traspuesta la última barrera de la sentencia definitiva. Con el cumplimiento de la pena adviene el derecho a la participación ciudadana, la denominada reinserción social. Desaparecen los impedimentos legales para que el condenado ocupe un lugar en la comunidad y se codee de igual a igual con aquellos a quienes ofendió. Otra contradicción se perfila: liberación por el Estado mas no por el individuo. En paz con el colectivo y puede que nunca con aquellos para quienes el agravio carece de fecha de caducidad. Es la complejidad aneja a sucesos engendradores de trastornos sociales, de heridas incurables porque las causas no cesan de ejercer un efecto perverso. Pese a la dureza de las penas, la sociedad se siente aún irredenta y, al mismo tiempo, impotente ante la imposibilidad de que la acción pública rompa de nuevo la inercia.
Inmerso en las reflexiones anteriores luego de leer en un vuelo sobre el encarcelamiento por prisión cumplida de Juan Manuel Moliné Rodríguez, condenado a 20 años por complicidad en el crimen execrable del niño José Rafael Llenas Aybar, rescaté de mi tableta el último filme del director canadiense de origen armenio y nacido en Egipto, Atom Egoyan. En Remember, un thriller sicológico que aborda el Holocausto desde la perspectiva de la venganza, dos actores galardonados con el Oscar, Christopher Plummer (Zev) y Martín Landau (Max), combinan actuaciones memorables. Personifican una pareja de ancianos unidos en el propósito de eliminar al torturador nazi responsable del extermino de sus familiares en un campo de concentración. Aparentemente, los años y circunstancias de muerte a corto plazo en una residencia de ancianos no han disminuido el fervor vengativo. Por el contrario, la concreción de la mortalidad a la vista les empuja sin tregua.
Un detalle musical acompaña al clímax en el filme de un director siempre cuidadoso en la selección musical. Mientras Zev aguarda a quien cree el verdugo nazi, se sienta al piano en la casa de este y en uno de los cada vez menos frecuentes momentos de lucidez acomete una pieza de Wagner. En otro espacio de la banda sonora, la Despedida de Wotan de la ópera La valquiria, clave en esta obra del celebrado compositor alemán y padre de la música moderna, impone un mensaje sobrio y poderoso. Es el momento del castigo a Brunilda, la hija primera valquiria, a quien Wotan ha condenado a la mortalidad, durmiente embrujada en una montaña expuesta a cualquier hombre que quiera poseerla.
El antiguo soldado alemán, escondido por años en los alrededores del Lago Tahoe en el estado de Nevada, advierte la música ignorante de quién está sentado al piano, y dice: “Quien guste de Wagner no puede odiar”. El acierto de Egoyam al escoger el pasaje operático y la ironía me estremecieron tanto o más que la continua turbulencia. Richard Wagner era el autor favorito de Adolfo Hitler, quien encontraba en su música la esencia aria de sus desvaríos raciales. Además, se reconoce a este compositor el genio de asociar frases musicales con ideas y argumentos, pero también con caracteres individuales. El cobro de la deuda sangrienta deviene un encuentro con la realidad atroz extraviada en el Alzheimer que se ha llevado casi por completo la memoria de Zev. La víctima resulta ser el victimario: en la venganza se encuentra la verdad infalible de que no somos mejores que el odiado. En la confrontación del pasado, a menudo la línea divisoria entre buenos y malos se diluye hasta casi desaparecer.
La justicia califica como invención humana para posibilitar la vida en sociedad y zanjar los conflictos. Como tal, imperfecta no obstante la validez de los objetivos. Solo en un tango, veinte años no son nada. En el sistema penitenciario dominicano, la privación de libertad durante dos décadas constituye un castigo severísimo; y si creemos en la certeza de la ley, a la medida de la complicidad en cualquier crimen. Son muchas estaciones arrancadas de la agenda vital de cualquier ser humano. De recaer la pena sobre un hombre entrado en edad, probablemente acabará sus días encerrado. En sentenciados joven como Moliné, la celda es hoguera de energías que pudieron ser aprovechadas en una carrera y el ejercicio profesional, en la formación de una familia y construcción del repertorio de experiencias sobre las que se asienta la madurez productiva. Arden hojas del calendario que nunca serán marcadas con momentos estelares, tiempo perdido que escapa a cualquier intento de recuperación. El merecimiento del castigo no borra la severidad del mismo, tampoco devuelve la integridad a la víctima. Hay mucho de tragedia wagneriana, ergo la relevancia del episodio operático citado. El castigo a Brunilda implica la infelicidad de Wotan. De ahí el dolor en cada línea de la despedida y la revelación de que la condena, inapelable, daña por igual al padre y a la hija. Ni siquiera en la ficción operática donde es divina, la justicia muta en recompensa y aleja con un muro de aflicción al victimario de la víctima.
Ignoro si las peticiones de perdón y el reconocimiento público de la gravedad de su conducta bastan para desagraviar a la familia doliente. Ni siquiera sé si hay sinceridad en las palabras vertidas en el despunte de lo que se supone sea una nueva etapa para Moliné Rodríguez. Palabras no son hechos, y por más que expresen sentimientos profundos, propósito de enmienda y un convencimiento acabado de que se obró mal, pertenecen al terreno de las dudas. ¿Cuál es, empero, el remedio? ¿Anteponer la venganza, el odio inextinguible a la verdad dolorosa de que por más años que los culpables pasen en la cárcel y consuman allí lo mejor de su existencia, Llenas Aybar seguirá siendo el niño eterno en el recuerdo de la sociedad y el amor de sus familiares? Se necesita una gran valentía y una fortaleza de ánimo envidiable para reconciliarse con la realidad, aceptar los hechos y destinar al olvido todo aquello que reviva el dolor. Otro paso de exigencia suprema sería acoger la resignación como reemplazo del odio bajo el entendido de que el gasto vital en sentimientos negativos solo conduce a la bancarrota emocional.
Moliné Rodríguez se ganó la libertad a cambio de veinte años en varios centros penitenciarios. En todos, de acuerdo a lo publicado, exhibió una conducta adecuada y observó escrupulosamente las indicaciones de las autoridades. Al otro culpable, Mario José Redondo Llenas, primo del niño asesinado y autor de las múltiples puñaladas que con saña inaudita segaron una vida en ciernes, le resta aún una década más de encierro. De agotar la totalidad de la pena, volverá a la sociedad, por ejemplo, con posibilidades mínimas de integración al mercado laboral. Tendrá 50 años, un envejeciente que habrá pasado más de la mitad de su existencia aislado del medio donde llevaba una vida privilegiada. La seriedad del crimen cometido, sin atenuante alguno de responsabilidad penal, le asegura el estatus permanente de paria. Nadie con un hijo de poca edad lo querrá cerca. De poco valdrá lo que ha hecho por sus compañeros de prisión, que haya utilizado su educación para ayudar a otros y que, al igual que su socio en el delito, no se le conozca falta alguna en las dos décadas tras las rejas. Le espera una segunda condena tan pronto retorne al seno de su familia, probablemente el único lugar donde siempre será bienvenido.
Cuesta simpatizar con alguien que fríamente asesinó al primo cuya custodia le habían concedido en un gesto de confianza familiar. Para funcionar con menos falibilidad, la justicia necesita neutralidad en su aplicación. Vale decir, que las prescripciones legales no sucumban a las presiones, los manejos mediáticos y las iras sociales que casi siempre esconden hipocresía a raudales. A Redondo Llenas le asiste el derecho a solicitar la libertad provisional y de seguro cuenta con buenos argumentos a su favor. Harina de otro costal que lo consiga y venza la convicción extendida de que debe pudrirse en prisión. Suyas deben ser todas las garantías debidas, al margen de las pasiones que despojan de su venda a la justicia.
Nunca he dudado de que la nobleza pesa más que el resentimiento en la balanza de nuestros actos. No prescribo recetas, ni tan siquiera unos sorbitos de caldo de pollo para el alma. A cada quien, sus actos, consecuencias y sentimientos. Sí me aferro al presupuesto de que la amargura solo engendra más acíbar. En mi caso, del único que puedo hablar con propiedad, tengo ya suficiente bilis con la de mi hígado. Me apetece un ingenio azucarero para los muchos o pocos años que me restan, compartido generosamente con quienes me quieran o no. Y hasta con quienes odian pese a gustarles Wagner.
(adecarod@aol.com)

La insoportable levedad del dictador…


  • Juan de Dios Andrade
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El miércoles, una vez más los venezolanos se volcaron a las calles para protestar contra el dictador Nicolás Maduro. La oposición al chavismo ya no es sólo desde los partidos. Los sondeos registran 85% de rechazo y  la dictadura se ha metido en un callejón sin salida. Sólo con violencia pudieron impedir que los manifestantes llegasen hasta la CNE para exigir el revocatorio. Hace unos días Maduro dijo que el asunto era optativo, no obligatorio. En su momento, la mafia sostuvo algo parecido en Sicilia sobre el cumplimiento de la ley. Pero al contrario de lo que hicieron los habitantes de dicha isla, los venezolanos le recordaron al chavismo que su país no es una república mafiosa. En todo caso son unos cuantos que cada día se van quedando más solos…
Fue un grito de libertad, del derecho a poder decidir la permanencia de alguien en el gobierno y el rumbo a seguir. La situación de los hospitales resulta degradante y la escasez de productos básicos lastima a la dignidad humana. En algunas regiones llevan más de un mes sin gota de agua y el suministro de energía eléctrica sigue colapsado. Los estudios más serios indican que el chavismo actuó de manera irresponsable al no hacer la menor planeación. El resto fue por la corrupción y la rapiña avecindadas con la delincuencia…
La imagen de madres llorando porque no hay nada qué comer y el eco de indignación en las palabras de muchas de ellas, mostraron al autoritarismo populista en su verdadera dimensión. Porque el poder no cambia a la gente: te la muestra tal cual es. Hugo Chávez, Diosdado Cabello, Nicolás Maduro, una pléyade de incondicionales y las guardias pretorianas, sumieron a Venezuela en su peor crisis política y económica que parece no tener fin. Pero la paciencia de los ciudadanos se agotó. Ya no le creen a Maduro ni a los chavistas. Quieren que el revocatorio sea un referéndum para unas nuevas elecciones porque la demagogia populista rebasó todo límite…
“La verdadera causa de la protesta…”
Sin embargo, por muy graves que sean las condiciones económicas de Venezuela, son solo una parte del malestar ciudadano. Al referirse a la transición democrática en Birmania, Aung San Suu Kyi dijo: “La insatisfacción pública ante las dificultades económicas ha sido considerada como la principal causa del movimiento en pro de la democracia en Birmania (…). Pero fue algo más que las dificultades para alcanzar un nivel de vida aceptable lo que erosionó la paciencia de un pueblo tradicionalmente tranquilo y natural; fue también la humillación de un modo de vida desfigurado por la corrupción y el miedo. Los estudiantes protestaban no sólo contra la muerte de sus camaradas, sino contra un régimen totalitario que priva al presente de significado y niega la esperanza para el futuro”. El chavismo instaló en Venezuela un sistema que amenaza a la sociedad con hacerle perder el sentido de su existencia y por eso la ciudadanía quiere que Nicolás Maduro sea removido del poder…
El que pierde el significado de su vida, va camino a la locura. Maduro y Cabello ya lo extraviaron y los venezolanos no desean ser arrastrados por la espiral de la demencia populista. En Birmania, la protesta logró articularse a través de los estudiantes. En Venezuela, lo están haciendo mediante la oposición, los universitarios y, sobre todo, las mujeres. Contrastando con la terrible crisis económica, Venezuela es rica en su gente y lo acaba de demostrar en la calle…
“Una conspiración a plena luz…”
Claro que hay una conspiración contra Venezuela, pero es la orquestada por los propios chavistas que prometieron un paraíso y la arrojaron a un infierno. Maduro y Cabello culpan al ‘Imperio’, a la CIA y a una presunta conspiración en la cual hasta España tendría metidas las manos, cuando todos sabemos que el chavismo la quebró y desapareció hasta lo que no había. La violencia usada contra los manifestantes es síntoma de cobardía. La cúpula chavista está aterrada porque ha llegado el final de la dictadura. Presenciamos los estertores de un régimen que nunca debió existir. Cabello pretende usar a Maduro como parapeto para luego desecharlo. Necesitan un pretexto para acentuar el uso de la violencia contra los opositores, que deben actuar con inteligencia…
Los venezolanos batallan para recuperar su libertad y conservar su dignidad. Merecen nuestro respeto, comprensión y solidaridad. No hay marcha atrás y el chavismo se encuentra en ‘punto muerto’. Hay una lucha por el poder, sí, pero no se reduce a eso. De suyo, regresando a Aung San Suu Kyi, viven ‘una revolución del espíritu’ que coincide con una crisis generalizada. José Manuel García-Margallo, embajador de España en Venezuela, alerta sobre el peligroso desabasto que ronda el 82% y que ya no tarda en unirse la protesta urbana con la rural por la falta de comida. Maduro no se ha enterado de que en breve el revocatorio será insuficiente. Sea por la creciente presión social o por el pragmatismo de las guardias pretorianas castrenses, policíacas y civiles, carece de margen de maniobra para sostenerse más tiempo en el poder. Llegado el momento, los que ahora lo sostienen no van a dudar en arrojarlo cuesta abajo…
Entre las escasas opciones que le restan, está la de pactar su salida. El riesgo golpista se gesta en su propio entorno, no en la oposición. Tampoco en el extranjero. Intentar desaparecer la AN sería la formalización de la dictadura y lo vemos en la carta de Luis Almagro, secretario general de la OEA, que le advierte que negarse al revocatorio lo convertirá en ‘dictadorzuelo’ y lo acusa de traicionar a Venezuela. Pocas veces se ha visto a la cabeza de un organismo internacional ser claro y directo hacia un gobernante. Hasta Mujica ha dicho que Maduro está “loco como una cabra”…
“El eterno retorno del populismo…”
Enrique Krauze, en su artículo ‘Arqueología del populismo’ que abordamos la semana pasada, se pregunta por qué América Latina ha sido tan proclive al populismo y recurre al historiador Richard M. Morse. Concluye que se debe a la convergencia del culto a la personalidad carismática (caudillo) y a un concepto del Estado que raya en lo místico, para derivar finalmente en lo paternalista. Su observación me parece muy acertada…
El populismo autoritario es producto del paroxismo de lo secular. Superarlo implica desmontar el concepto paternalista del poder político, convertido en mágico, y desplazar el caudillismo por la participación ciudadana. Lo que les quiero decir es que la oposición debe unificarse para sostenerse dos o tres periodos de gobierno y desarticular al andamiaje populista hasta concluir la ‘revolución del espíritu’. Capriles, Leopoldo López, Lilian Tintori, María Corina Machado, Ramos Allup, Lorenzo Mendoza y los principales líderes, libres o en prisión, tienen que ser generosos y pensar en el bien de todos…
De hecho hay una confrontación entre el autoritarismo y la democracia participativa, cuyo desenlace será eminentemente cultural. Hace tiempo se introdujo una reforma para perfilar la democracia venezolana como ‘participativa’ y unos años después tuve una conversación con Pier Luigi Zampetti, al que citaron en la exposición de motivos como principal inspirador del proyecto. Me dijo que una verdadera transición democrática incluye una transformación cultural que la sostenga. De lo contrario, siempre estará latente el peligro de una regresión o de nuevas formulaciones autoritarias…
El chavismo hipotecó el futuro de Venezuela y despilfarró sus recursos. Culpar a una conspiración inexistente ha sido una burla a la inteligencia de todos. Puso en riesgo el sentido de la existencia que brota del amor humano y no de una ‘predestinación manifiesta’, banalizando con señalamientos hacia el ‘Imperio’. Al recurrir a la violencia de las guardias pretorianas, Maduro dejó en vilo la seguridad y defensa de la sociedad. Se nota que no sabe Historia porque abundan los ejemplos de dictadores que han caído a manos de los mismos pretorianos al dejar de serles útil…
En las fuerzas armadas se preguntan hasta dónde deben obedecer a Nicolás. Hay desacuerdos entre los generales, pero también entre ellos y los coroneles. Maduro ha llevado a las fuerzas castrenses al borde de una implosión y ya no distingue entre ‘estado de excepción’ y ‘estado de conmoción’. Les recuerdo que recién dijo que tenía listo el decreto de ‘estado de conmoción’. Lo que puede liquidar a la dictadura e impedir un golpe militar es la participación decidida de los ciudadanos. Mientras tanto, comienzan a llegar líderes políticos extranjeros intentando mediar…
Hasta entonces…

Falleció Patricia Derian, luchadora por la Democracia y DDHH contra la dictadura del '76


Falleció a los 86 años, Patricia Derian, funcionaria de la administración Carter que en los años de la dictadura cívico militar del '76 se enfrentó fuertemente con VidelaMassera por los desaparecidos, en defensa de los DDHH y el retorno de la democracia en Argentina. Derian declaró en el Juicio a las Juntas, CFK se reunió con ella en 2004 y Néstor Kirchner la condecoró con la Orden del Libertador General San Martín en grado de Oficial. 
Patricia Derian, esposa de Hodding Carter III, murió a los 86 años.

Patricia " Patt " Derian, era una activista política desde hace mucho tiempo en Mississippi y fue miembro de la administración del presidente de los EEUU, Jimmy Carter.

Ella era la esposa del  el ex editor y el redactor del diario "Delta Democrat - Times" de Mississipi, según informó el mencionado diario norteamericano.

Al respecto, el actual embajador de los EEUU, en Argentina, Noah Mamet a través de su cuenta de Twitter, ‏@NoahMamet escribió: "Lamentamos el fallecimiento de Patricia Derian, que luchó por los #DDHH en EEUU, Argentina y el resto del mundo".

Según WikipediaDerian nació en 1929 en New York y creció en Virginia y se graduó en 1952 en la Universidad de Virginia como enfermera. Durante la década del 60 trabajó en Mississippi y en 1968 fue elegida por ese estado para la convención nacional demócrata.

Permaneció activa en el área de los derechos civiles siendo destacada por el presidente Jimmy Carter en 1976 como Secretaria para Derechos Humanos y Asuntos Humanitariosde los EEUU.

Tuvo un rol destacado en la denuncia y condena de los delitos de lesa humanidad que cometió la dictadura militar argentina llamada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), impulsando de modo decisivo la misión de inspección a la Argentina que realizó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA en 1979.

Los militares argentinos en el gobierno la consideraron como la enemiga número uno y llegaron a planear su asesinato.

En sus tres visitas a la Argentina en 1977, Derian recibió más de cinco mil denuncias. Y desde su rol impulsó la visita, en 1979, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el primer organismo internacional que denunció formalmente a la dictadura. Incluso Derian, en 1985, declaró en el juicio a las juntas.

En la década de 1980; Derian fue muy crítica con la posición de Jeane Kirkpatrick, funcionaria republicana de convicciones conservadoras y ardiente anticomunista, que favoreció el apoyo de Estados Unidos a las dictaduras militares en El Salvador y Argentina así como el boicot al gobierno sandinista en Nicaragua en la década de los ochenta del siglo XX. Era conocida por su Doctrina Kirkpatrick, que abogó por el apoyo de los Estados Unidos a los gobiernos anticomunistas del mundo, como manera de contrarrestar la influencia soviética. Este apoyo también era prestado a dictaduras autoritarias si eran favorables a los objetivos de Washington, creyendo que podrían ser reconvertidas a la democracia liberal. Una cínica  Kirkpatrick en su momento escribió: "los gobiernos autoritarios tradicionales son menos represivos que las autocracias revolucionarias".

Entrada la Democracia en Argentina y con el gobierno de Ricardo Alfonsín propiciando el Juicio a las Juntas Militares de la DictaduraPatricia Derian vino a la Argentina y  declaró como testigo en el Juicio a las Juntas en las que resultaron condenados varios de los dictadores en 1985. En esa oportunidad Derian declaró entre otras cosas:

"El día 10 de agosto de 1977 a las 11 me reuní con el almirante Massera en la Escuela de Mecánica de la Armada; yo comencé la reunión repitiendo lo que era de alguna manera mi introducción, que era explicar cuál era el interés de mi país en la Argentina, cuáles eran nuestros objetivos y las dificultades que planteaban los derechos humanos para las buenas relaciones de nuestros países. Ha pasado mucho tiempo y no recuerdo totalmente la conversación, pero hay, sí, algunos tramos que han quedado grabados en mi memoria; estaba hablando sobre las torturas. El almiranteMassera dijo entonces que la Armada no torturaba a nadie, que eran el Ejército y la Fuerza Aérea los que lo hacían; yo le dije que nosotros teníamos cientos de informes de personas torturadas por oficiales navales y que inclusive algunos de esos informes provenían de gente dentro de la Armada y en otros casos de gente del Ejército y la Fuerza Aérea. El negó que tuviera ninguna participación en torturas y me habló de los esfuerzos que había hecho en favor de líderes sindicales que estaban detenidos a bordo de un barco anclado frente a la costa. Los esfuerzos que había realizado por mejorar su suerte; se había puesto en contacto con sus familiares y otras gestiones. Yo entonces volví a llevar la discusión al tema de las torturas y le dije que yo había visto un esquema rudimentario del piso que estaba justamente debajo de aquél donde nos encontrábamos y le dije: 'Es posible que mientras nosotros estamos hablando, en el piso de abajo se esté torturando a alguien'; entonces sucedió lo que realmente fue asombroso: él me sonrió con una enorme sonrisa, hizo el gesto de lavarse las manos y me dijo: 'Usted recuerda lo que pasó con Poncio Pilatos'".

En 2006 fue condecorada por el gobierno democrático de la Argentina, del fallecido expresidenteNéstor Kirchner,  con la Orden del Libertador General San Martín en grado de Oficial, la máxima condecoración que otorga la Argentina a funcionarios de gobiernos extranjeros, "en reconocimiento a su desempeño en favor de los derechos humanos durante la dictadura". 

Durante la condecoración, en el acto recordatorio del 24 de marzo del '76, Derian devolvió a la Argentina, pañuelos de Madres de Plaza de Mayo que en sus visitas a la Argentina le habían entregado, entre ellos el pañuelo de Azucena Villaflor de De Vincenti, una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo y cuyo cuerpo, desaparecido desde 1977, recién fue hallado en 2005."Los tuve desde entonces, y es tiempo de devolvérselos", indicó Derian al entregarlos al cónsul argentino en Nueva York, Héctor Timerman, durante el acto por los treinta años del golpe militar del 24 marzo de 1976, según consignó en esa oportunidad Clarín.. 

CFK y Derián

Cristina Fernández de Kirchner, cuando era primera dama, en su viaje a EEUU de febrero de 2004 reconoció y agradeció la defensa que hizo de los derechos humanos en la Argentina el gobierno deJimmy Carter al reunirse con Patricia Derian, que entonces dirigía la Oficina de Derechos Humanos del Departamento de Estado.

"Es una mujer que tuvo mucho coraje. El rol de Patt, así como el de Tex Harris, que en ese momento era consejero político de la embajada norteamericana en Buenos Aires, fue muy importante porque permitió luego la lista de los 13.500 desaparecidos que se confeccionó en la embajada americana", comentó Cristina tras el encuentro en la residencia del embajador argentino ante Naciones Unidas, César Mayoral. Fue Derian quien, tras visitar la Argentina, realizó los primeros informes al Congreso norteamericano denunciando torturas y desapariciones por parte del gobierno militar.

"Es importante que los argentinos reconozcamos su mérito, que no tengamos esa cosa hacia los de afuera de hablar cuando tenemos críticas que hacer o cuando ha habido una política norteamericana que sentimos que nos ha perjudicado. Es de bien nacidos ser agradecidos", agregó la primera dama, que, a través de Derian, invitó a Carter a visitar la Argentina para realizar un homenaje a los desaparecidos el próximo 24 de marzo.

Durante una hora y media, ambas mujeres conversaron sobre la situación actual de la Argentina y sobre la decisión del gobierno de Néstor Kirchner de convertir el edificio de la ESMA en un museo."Me parece una idea brillante. Es necesario despojar a ese lugar de los horrores que allí se vivieron pero mantener la memoria viva para las generaciones futuras", señaló Derian -que vino especialmente desde Miami para la reunión- y expresó su esperanza de que se mantengan los muebles del primer piso, según informaba el diario La Nación por ese entonces.

El dictadorzuelo y la Constitución


20 Mayo, 2016
No ha sido cualquier palabra la utilizada por el secretario general de la OEA, el socialista uruguayo Luis Almagro, para referirse a Nicolás Maduro. “Dictadorzuelo” es un peyorativo de dictador, una especie de sátrapa con mucha pena y sin ninguna gloria, más o menos al estilo de tantos y tantos tiranuelos que han azotado la historia de América Latina, lo que además Almagro hizo notar expresamente en su declaración formal en respuesta a Maduro, por la acusación de que el excanciller de Pepe Mujica era un agente de la CIA.
Por cierto que Mujica, que nunca ha sido muy prudente con la palabra, salió en defensa de su canciller Almagro, llamando a Maduro “cabra loca”, en el sentido de lo absurdo que podía ser el considerar a Luis Almagro como una ficha de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU. Absurdo y todo, eso es lo que hacen Maduro y los suyos a cada rato: denunciar a sus críticos como agentes de la CIA, vende-patrias, apátridas, lacayos del imperialismo, etcétera. El predecesor se cansó de vituperar a medio mundo de esa manera, y el sucesor trata por sus propios y desangelados medios de imitarlo.
Según el diccionario, la acepción pertinente de dictador es: “el que se arroga o recibe todos los poderes políticos extraordinarios y los ejerce sin limitación jurídica alguna”. Como la llamada “revolución bolivarista” es una neo-dictadura, o una dictadura disfrazada de pretendida democracia, a sus representantes les cabría el título de “neo-dictadores”. Pero en el parecer de Almagro, lo que le toca a Maduro es dictadorzuelo. Y bueno, sobran las razones para ello.
Así por ejemplo, ¿cómo se puede calificar al principal personaje de una hegemonía que sólo le falta declarar inconstitucional a la Constitución de 1999? Lo que en realidad se ha venido haciendo por partes y de manera insidiosa, porque no hay ámbito principal de la Constitución, respecto del cual no haya una decisión restrictiva de la Sala Constitucional del TSJ que la deje pintada en la pared.
Lo que está pasando con la Asamblea Nacional, de enero para acá, lo pone de manifiesto. El poder legislativo previsto en la Constitución no tiene mucho que ver con el de las reiteradas decisiones del TSJ. Aquél es el principal poder del Estado, éste es un organismo con facultades decorativas. Y eso equivale a declarar inconstitucional a la Constitución. El máximo de los absurdos jurídicos, desde luego, de entre los tantos que se aprecian a cada rato.
En Venezuela, el control de la constitucionalidad no es para defenderla sino para destruirla. No creo que existan muchos países que tengan una “Constitución inconstitucional”, en el criterio efectivo del régimen imperante. Pero ello es posible porque en vez de democracia hay neo-dictadura, o dictadura que se pretende disfrazar de democracia. Por muchos años la pretensión funcionó, pero ya no es así. La neo-dictadura es cada vez más decadente. Eso se conoce bien dentro de Venezuela, y fuera del país, también. Quizá por eso el socialista Almagro califica a Maduro de dictadorzuelo. Y en eso no se equivoca.
flegana@gmail.com

EL MERENGUE Y TRUJILLO

CUENTO SOBRE LA DICTADURA DE TRUJILLO

COMUNICACION Y PRENSA EN LA DICTADURA DE TRUJILLO

POESIA EN LA DICTADURA