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ESTE BLOG NACE PARA CONOCER LOS MALES DE LA DEMOCRACIA, HISTORIAS DE LAS DICTADURAS DEL MUNDO Y SOBRE TODO PARA ANALIZAR LA VIDA Y OBRA DEL DICTADOR RAFAEL LEONIDAS TRUJILLO MOLINA ,QUIEN GOBERNARA LA REPUBLICA DOMINICANA DESDE 1930 HASTA 1961. Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

domingo, 1 de marzo de 2015

¡Oro en el edificio Copello!


Apropósito de la recordación y conmemoración del cincuentenario de la gesta del 24 de abril, movimiento bélico restaurador del orden constitucional perdido en 1963, con el derrocamiento del Presidente Bosch, el nuevo Gobierno Constitucionalista estableció su sede en el emblemático Edificio Copello, desde donde Francisco Alberto Caamaño y un grupo de distinguidos ciudadanos, acompañados de otros patriotas dirigió la lucha por el restablecimiento de un gobierno legítimo.
Esta notable edificación es triplemente valiosa por considerarse la primera obra de arquitectura moderna del país, por haber sido el palacio del gobierno constitucionalista de 1965 y por un curioso e interesante evento ocurrido a finales de 1938, y del que se han escuchado algunas reseñas y breves comentarios, manipulados y difundidos por leyendas urbanas. Antes de que el tiempo desdibuje y desvanezca completamente lo acontecido abordemos con todos los datos documentales y testimoniales que han podido ser recogidos esta singular y no menos simpática estampa de un Santo Domingo ensoñador, romántico, sucedida cuando por algunos años se le había usurpado su verdadero nombre.
El señor Anselmo Copello, inmigrante italiano que había prosperado en el país, dispuso hacer un gran edificio totalmente diferente y audaz para la época y para ello contrató al Arquitecto Guillermo González Sánchez que había estudiado en la Universidad de Yale y fue ganador de un extraordinario concurso internacional de Arquitectura. El luego considerado Padre de la Arquitectura dominicana concibió un diseño hermoso de cuatro plantas de líneas curvadas y ventanales corridos a todo lo ancho del edificio así como modernas escalinatas abiertas, el primero de su clase en el país, que el señor Copello ya había acordado alquilar al estado para acoger oficinas públicas.
Previamente y oyendo comentarios de las propiedades coloniales, donde se construiría la obra, en la calle El Conde a esquina Sánchez no hace mucho adquiridas, el señor Copello hizo buscar con un aparato rastreador de metales los pisos de las mismas sin que la máquina detectara nada.
Más adelante de la obra, hacia el lado este, Don Adelino Sánchez, comerciante español inmigrado al país con motivo de la Guerra Civil Española tenía un colmado en la misma intersección de esa principal arteria, el Conde esq. Sánchez.
Para finales de 1938, los pocos que recuerdan dicen que a mediados de noviembre, los obreros que se encontraban demoliendo las tres contiguas casas coloniales de El Conde con Sánchez, en la esquina Norte y Oeste, para dar paso a la construcción del Edificio Copello, al derribar una de las gruesas paredes medianeras del lado opuesto a la Sánchez, hacia la mitad de la casa, encontraron una tinaja de respetable tamaño encerrada allí. Sin sacarla picaron la misma y empezó a brotar de su interior monedas de oro, morocotas, y fue entonces que al punto se armó una desquiciada, desordenada, frenética algarabía entre los obreros. Algunos metían la mano en el interior y agarraban lo que podían, otros se lanzaban al suelo a recoger las que se habían desparramado entre la roja tierra del barro y las piedras de la demolición. No faltó la consabida práctica del “Kaput”, consistente en golpear fuertemente la mano de quien tenía morocotas bien empuñadas para que las soltara y luego recogerlas. No pocos lograron embolsillarse unas cuantas y salieron en veloz carrera para nunca reaparecer, en prevención de que las autoridades o los dueños se las quitaran. Otros, hambrientos o sedientos o más bien con alguna ignorancia, fueron al colmado de Don Adelino, para comprar generosas porciones de cerveza, ron y comida. Cuentan que Don Adelino les recibía las monedas y las guardaba en la convencional gaveta de negocio que era usada como caja. Pero a todo esto, la noticia cundió rápidamente y llegó a las autoridades.
Uno de los obreros que logró tomar su porción se quedó rezagado en el mágico acto de desaparición que efectuaron casi todos los “descubridores” y en el momento que llegó la policía quiso deshacerse del pequeño botín guardado en una fundita de papel y acudió rápidamente a un amigo vendedor de chinas en la cuadra siguiente, Conde con José Reyes, pidiéndole el favor de que le escondiera, sin abrirlo, ese paquetito, que él regresaría y le daría algo cuando regresara. Pero el reperpero, las carreras, la intervención de la policía y todas las noticias de “los chorros de morocotas de oro” encontradas en la construcción Copello, despertaron curiosidad y dudas en el frutero, que algo nervioso y discretamente sacó, para ver qué había, la fundita del cajón de chinas con tan mala suerte que ésta se le cayó rompiéndose y desperdigándose las monedas en la acera, atrayendo a curiosos y vivos que de inmediato hicieron ‘coca’ y sólo dos o tres monedas pudo el chinero recuperar. De lo que sucedió entre el obrero que le encomendó guardar el paquetito y el chinero que lo perdió, nada se supo.
En el corre-corre algunos de los trabajadores de la construcción, para evitar ser robados u obligados a devolver lo que habían tomado, se tragaban las monedas. Misterio acerca de lo que les ocurriría después.
El embrollo no tenía una hora de haber comenzado con motivo del descubrimiento de la tinaja, cuando se apersonó nada más y nada menos que Petán: José Arismendy Trujillo, hermano del dictador, ordenando detener a todo vivo que se encontrara dentro y en los alrededores de la construcción.
Interrogando –y registrando- enérgicamente a los obreros y circunstantes aún todavía por allí, algunos confesaron que habían comprado algunas cosas en el colmado Elah de Don Adelino. Allí se apersonó Petán y cuestionando a su propietario éste admitió que había aceptado de obreros, como pago por compras, morocotas de oro. El avispado fraterno del jefe le preguntó dónde estaban las morocotas y, abriendo el cajón del dinero, Don Adelino se las mostró –¿Y eso es todo? –Sí, contestó el propietario, dejando ver las ocho o nueve monedas que allí había. Petán las recogió diciendo, –esto es del gobierno por Ley, como Ud sabrá. Don Adelino se resignó a perder sus monedas y la mercancía que había expendido a los eufóricos obreros. Pero, como nota curiosa, meses después de este acontecimiento mudó su establecimiento a un gran local en la Arzobispo Meriño, montando un próspero negocio de supermercado con el mismo nombre.
El dictador Trujillo, al conocer la noticia simultáneamente, y enterarse que se le había adelantado su astuto hermano, llegó una hora más tarde acompañado de su entonces super-asistente y luego Ministro Anselmo Paulino Álvarez y al encontrar la tinaja completamente vacía, aún empotrada en el muro y hacer varias indagaciones, ordenó que en su presencia fueran derribando las paredes contiguas y según cuentan, ya en ese momento encontrándose también presente el señor Copello, se descubrió una segunda tinaja de tamaño similar a la primera. Trujillo dispuso una parte de lo encontrado para el señor Copello e hizo llevarse el resto rodeado de estrictas precauciones. Por varios días, y reanudadas las demoliciones y primeras zapatas no faltaban curiosos que rondaban la obra, algunos subrepticiamente, metiéndose, para ver más de cerca y quién sabe si, con la esperanza de encontrar algo brillante en algún resquicio de lo demolido.
Y de lo demás, ya poco o nada se sabe. El Edificio Copello fue inaugurado el 16 de agosto de 1939, en presencia del dictador Trujillo, quien impactado por las hermosas líneas grávidas y modernas de la obra, encomendó al Arquitecto González Sánchez importantes diseños y proyectos, entre los que se encuentran el Palacio del Ayuntamiento, el Plan Maestro de la Feria de la Paz, el Hotel Jaragua, el Parque Ramfis, hoy Eugenio María de Hostos, y que valga reconocerlo, restaurado primorosamente y aún mejorado de manera notable por el actual Ayuntamiento en casi todos sus elementos originales. La fachada del Gascue y lo que fuera luego el Malecón fue realzada con la modernidad arquitectónica en muchos edificios de apartamentos privados que diseñara y construyera este sobresaliente arquitecto. Y toda esta tendencia embellecedora inició con la admiración general que suscitó el Edificio Copello.
Tal vez pueda ser convertida esta singular y pionera obra de la modernidad arquitectónica, casa del Gobierno Constitucionalista y cuna de la curiosa semblanza de las morocotas encontradas, en un hito patrimonial e histórico: quizá en Museo de la Gesta de Abril de 1965.

UCN 1961: NAVIDAD CON LIBERTAD

El tirano cinéfilo

Kim Jong-il era fanático de los 'westerns', sobre los que poseía una erudición cercana a la omnisciencia. A los dictadores les gustan las películas porque pueden salir poco



Los dictadores son propensos a la cinefilia. Lenin, que detestaba la música, porque lo irritaba que le hiciera ponerse sentimental, consideraba que de todas las artes el cine podía ser la más útil para favorecer la causa del proletariado. Hitler veía casi cada noche, en una sala de cine perfectamente equipada, operetas vienesas de época y musicales americanos, y le regaló a Eva Braun una cámara para hacer películas en color que aún hoy nos hielan la sangre, con su mezcla de risueñas estampas domésticas y cataduras genocidas tomando el sol en terrazas con vistas de los Alpes. A Stalin le gustaban también los musicales americanos y las películas del Oeste, y como padecía insomnio, igual que Hitler, y disfrutaba manteniendo despiertos a sus cortesanos hasta muy tarde, podía prolongar la sesión de cine con una juerga alcohólica, en la que observaba en silencio a sus aduladores y a sus víctimas futuras como inventando para cada uno de ellos un guion siniestro cuyo desenlace no conocía nadie más que él. El general Franco no trasnochaba ni bebía, pero su devoción por el cine era igual de vehemente, hasta el punto de escribir el guion de aquella película, Raza,que era una ensoñación patética de su propia biografía, y demostraba que el cine puede arruinarle la imaginación a cualquiera.
Quizás a los dictadores les gustan tanto las películas porque tienen muy limitadas las posibilidades de salir de noche y porque están rodeados sin pausa de gente servil con la que ya no saben qué hacer. Salvo Franco, que al parecer se iba a la cama temprano después de rezar el rosario con doña Carmen en la mesa camilla, los dictadores duermen mal, tienen el sueño cambiado, se levantan muy tarde, hacen las cosas a deshoras. De todos los sátrapas de la edad moderna, quizás el más apasionado por el cine fue Kim Jong-il, el Líder Bienamado de la República Democrática Popular de Corea del Norte, hijo y heredero de Kim Il-sung, Gran Líder y luego Líder Eterno, cuando después de su muerte y su embalsamamiento se decretó que seguiría rigiendo la República de Corea y el Partido de los Trabajadores desde la ultratumba.

 Como Stalin padecía insomnio, igual que Hitler, disfrutaba manteniendo despiertos a sus cortesanos hasta muy tarde
A los 25 años el Bienamado Líder Camarada Kim Jong-il se hizo cargo del Ministerio de Agitación y Propaganda, cuya misión era fortalecer la conciencia revolucionaria y antiimperialista del pueblo. Impulsar la cinematografía de Corea del Norte era su tarea principal. No le faltaban méritos, desde su mismo nacimiento. Cuando Kim Jong-il salió del vientre de su madre, se apaciguó al instante una tormenta, y al abrirse las nubes apareció en el cielo un doble arco iris, así como una estrella que hasta entonces no habían divisado los astrónomos. Una golondrina había profetizado su nacimiento. Telepáticamente la noticia alcanzó a difundirse entre los guerrilleros que luchaban contra los invasores japoneses: después de abrazarse jubilosamente los unos a los otros, se lanzaron con arrojo redoblado a luchar contra el enemigo. A las ocho semanas de vida Kim Jong-il hablaba con fluidez, emitiendo consignas revolucionarias. A los tres años untó un dedo en un tintero y señaló con él las posiciones de las bases enemigas que debían ser atacadas.
A los 20 era un cinéfilo precoz, y ya no dejó de cultivar esa afición. En Pyongyang, en la Biblioteca Nacional, aparte de las obras completas de su padre, Líder Supremo Camarada Kim Il-sung, se custodiaba un estudio del lenguaje cinematográfico escrito por su hijo. En un edificio sometido a vigilancia militar permanente el Líder Bienamado guardaba su colección secreta de veinte mil películas, todas ellas prohibidas en el país, todo lo mejor o lo más llamativo que se había rodado en cualquier lengua desde los orígenes del cine. Agentes especiales las conseguían para él en Nueva York, en París, en Moscú, en Estocolmo, incluso antes de sus estrenos comerciales. El Líder Bienamado organizaba fiestas en las que se servían exquisiteces de las cocinas del mundo y licores de primera calidad —su preferido era el coñac Henessey, del que importaba al año cajas de botellas por valor de 700.000 dólares—, pero donde la diversión principal, aparte de los servicios sexuales de chicas muy jóvenes sometidas a disciplina militar y encuadradas en una “brigada de la alegría”, era la proyección de películas, a veces dos o tres seguidas. Kim Jong-il era fanático de los westerns, sobre los que poseía una erudición cercana a la omnisciencia, y después de ellos de las películas de James Bond, en especial las interpretadas por Sean Connery, que era su actor favorito.

¿Cómo hacer cine que elevara la conciencia revolucionaria del pueblo y que pudiera competir?
Veía aquellas películas y pensaba melancólicamente que comparado con cualquiera de ellas el cine de Corea del Norte era lamentable. Faltaban medios, desde luego, faltaban actores, pero sobre todo faltaba solvencia técnica, inspiración, ese milagro del lenguaje cinematográfico que él mismo había estudiado con tanto detalle. ¿Cómo hacer un cine que elevara la conciencia revolucionaria del pueblo y que al mismo tiempo pudiera competir con el del mundo imperialista?
La solución que encontró el Bienamado Líder en 1978 es el hilo de un libro riguroso y sin remedio extravagante que acaba de publicar Paul Fischer, A Kim Jong-il Production, una de esas historias que uno encuentra por azar curioseando en una librería y ya no puede dejar de leer, aunque tenga otras obligaciones más severas. Para mejorar la industria cinematográfica de Corea del Norte lo que hizo Kim Jong-il fue ordenar el secuestro del director más conocido en ese momento en Corea del Sur, Shin Sang-ok, y también de su esposa, Choi Eun-Hee, que era la actriz más popular y más guapa, la estrella máxima del cine surcoreano. Los secuestraron por separado. Durante cinco años los mantuvieron escondidos y cautivos. Cuando Kim Jong-il se vio por primera vez delante de aquella mujer de belleza radiante a la que había admirado en solitario en tantas películas, alabó, con timidez rijosa, lo bien que le sentaba el pantalón muy ceñido, y le dijo de sí mismo, soltando una confusa carcajada, que era tan pequeño como la caca de un enano. Ella recordó luego que la llevaban a fiestas en lugares lujosos que parecían un cruce entre Las Vegas y Vladivostok. Su marido, Shin Sang-ok, tuvo menos suerte: pasó cinco años en campos de concentración y celdas de castigo, hasta que se le quebró la voluntad.
Kim Jong-il logró lo que deseaba: el cautivo Shin Sang-ok dirigió una superproducción norcoreana que al Bienamado Líder le pareció una obra maestra, y que probablemente es una de las peores películas que se han hecho en el mundo, Pulgarasi, la historia de un Godzilla revolucionario que se alimenta de hierro y defiende a los campesinos de gobernadores y terratenientes inicuos en la Corea medieval. Pero la alegría no le duró a Kim Jong-il: con deslealtad incomprensible, su director favorito se escapó al mundo capitalista en cuanto se le presentó la ocasión.
La cinefilia es contagiosa: confieso que he buscado Pulgarasi y la he visto entera en YouTube, imaginando a Kim Jong-il absorto en esas mismas imágenes, a altas horas de la noche, con una copa de coñac Hennesey en la mano, en el insomnio de Pyongyang.

sábado, 28 de febrero de 2015

Los más grandes traidores a la Patria

Por ISAURIS ALMÁNZAR
isauris_almanzar[@]hotmail.com
26 febrero, 2015 5:23 pm
Isauris Almánzar
De cuando en vez el tema de la inmigración haitiana a la República Dominicana al parecer sirve para devolver  el patriotismo perdido a muchos personajes dominicanos. Sin dejar de ser realmente un problema de gran importancia, ha sido un tema extraordinariamente más  útil para distraer la atención de los graves problemas del país,  que para enfrentar de raíz las causas del desorden migratorio.
Desde mi óptica de recién llegada a la expectación de lo que ocurre en el país, por mi corta edad, estoy sorprendida por la agresividad que se levanta contra quien emite alguna opinión o propone alguna iniciativaquesea asumida como contraria a los clamores anti haitianos. Automáticamente es señalado como un “anti patriota”, como un “pro haitiano” y, por tanto, como un “traidor a  la Patria”, y puedes hasta recibir amenazas de muerte por este motivo, como ha pasado con algunos comunicadores.
Es cierto que el Estado debe poner control en las fronteras del país,  pero el problema de la inmigración desordenada no se resolverá si los empresarios, los militares y los políticos, que obviamente se benefician de lo que es un problema para la República, no contribuyen a cambiar los esquemas que originan esta problemática.
Juan Pablo Duarte  afirmaba, refiriéndose a los que nunca creyeron en el proyecto dominicano, que “mientras no se escarmiente a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos serán víctimas de sus maquinaciones”.  Y yo creo que  sigue habiendo muchos que traicionan por estar al servicio decualquier potencia extranjeray hay muchos más que lo hacen al ver en la Patria solo un botín para hacer riquezas sin medir consecuencias.
Por eso creo que la verdadera agenda de defensa a la patria es la que ponga claro que los traidores de la Patria son aquellos que se convierten en saqueadores del Estado y dejan al pueblo dominicano sin hospitales, sin escuelas, sin calles, sin luz, sin agua potable…. Y peor aún, aquéllos que, con su accionar corrupto, quitan el pan de la mesa a miles de dominicanos (as).
Son tan traidores a la Patria los que han permitido el debilitamiento de la soberanía nacional como los que se escudan en la delincuencia para conseguir cargos públicos y beneficios materiales.
No hay peor traición a la patria que la del mal ejemplo de los que dirigen, que contribuye  a la desmoralización de toda la sociedad, haciendo que se pierda el norte colectivo y se cambie por el afán de riquezas.
Solo habrá Patria si por encima del egoísmo personal se sobrepone algún sentido de lo que es colectivo y crece la conciencia de que hay que preservarlo para el bien de todos y todas.

Muere el fiscal que enjuició a los líderes de la dictadura argentina

“Señores jueces: nunca más”, fue la frase más célebre del fiscal federal Julio César Strassera, que acusó a los integrantes de las juntas militares que gobernaron Argentina entre 1976 y 1983. Y los magistrados condenaron en aquel juicio histórico de 1985 a prisión perpetua al dictador Jorge Videla (1976-1981) y al exjefe de la Marina Emilio Massera, además de otras penas menores a tres cabecillas del régimen. Aquel fiscal nacido en Buenos Aires en 1933 falleció este viernes en la misma ciudad a los 81 años.
En los últimos 12 años de gobiernos kirchneristas, se mostró como un férreo opositor y crítico de lo que él consideraba un avance del poder político sobre la justicia. Estudió Derecho en la Universidad de Buenos Aires, donde también fue profesor. Casado y con dos hijos, ingresó en la década del 60 en la carrera judicial. En la última dictadura que sufrió Argentina, fue fiscal y, como tal, fue de los pocos que presentó 'habeas corpus' para pedir al Estado por el paradero de desaparecidos. No obstante, como reacción a sus críticas al kirchnerismo, la presidenta de Argentina, la peronista Cristina Fernández de Kirchner, recordó cierta vez que algunos familiares de víctimas del régimen se habían quejado de Strassera porque en otros oportunidades se había negado a presentar esos recursos ante la justicia.
En 1983 regresó la democracia a Argentina y el entonces presidente, el radical (centrista) Raúl Alfonsín, nombró a Strassera como fiscal del tribunal que dos años después juzgaría a las juntas militares. Este abogado seleccionó para su acusación a los jerarcas 300 de los numerosos casos de violaciones de los derechos humanos mencionados en el informe llamado ‘Nunca más’ que elaboró la Comisión Nacional de la Desaparición de Personas (Conadep) entre 1983 y 1984. En un juicio celebrado en tiempos en que los militares aún conservaban mucho poder, Strassera pidió la condena de Videla y sus secuaces: "Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: nunca más”.
Strassera se opuso después a las leyes impulsadas por Alfonsín para perdonar a los mandos medios e inferiores de la represión dictatorial, las de punto final (1986) y obediencia debida (1987), en medio de la agitación militar. Esas dos normas fueron derogadas por impulso del Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) y es así que 370 responsables de delitos de terrorismo de Estado han sido condenados desde entonces.
Pese a su crítica a Alfonsín, aquel presidente argentino nombró en 1987 a Strassera como embajador ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Allí permaneció hasta el Gobierno de Carlos Menem (1989-1999), cuando renunció al cargo como rechazo a los indultos que este líder peronista de derecha otorgó a los condenados del juicio contra las juntas militares.
Desde entonces, Strassera trabajó como abogado y fue activista de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), una ONG argentina que combatió contra el régimen. Se afilió a la Unión Cívica Radical (UCR) en 2003. Reapareció en la escena pública al año siguiente después de que el peronista de izquierda Kirchner pidiera perdón a los ciudadanos, "en nombre del Estado argentino, por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia tantas atrocidades”. Strassera le respondió: "Me parece de una injusticia notoria, porque si algo se hizo, si algo marcó un inicio, fue el juicio a las juntas militares. Entonces eso no es hacer silencio”. El exfiscal acusó a los Kirchner de “adueñarse” de la causa contra la dictadura y de haberse enriquecido como abogados en aquellos años de plomo.


Pero el enfrentamiento sería más duro contra las reformas judiciales que ha emprendido Fernández. “Pretenden colonizar el Poder Judicial”, decía Strassera. "Vivimos en un gobierno de ladrones y con el nuevo Código Procesal Penal quieren garantizar su impunidad”, lamentaba Strassera el año pasado.

jueves, 26 de febrero de 2015

Cifuentes ordena la expulsión de 34 cabecillas de bandas latinas


La Delegación del Gobierno anula sus permisos de residencia y les retira la nacionalidad

No podrán regresar a España en al menos cinco años

 Madrid 26 FEB 2015 - 
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    Un supuesto integrante de los DDP entra a la Audiencia Provincial en 2011. / Sevilla
    Un total de 34 cabecillas y líderes de las principales bandas latinas asentadas en la región están pendientes de ser expulsados de España, según anunció ayer la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes. Esta medida, que fue adelantada ayer por EL PAÍS, supone una novedad en la lucha contra esos grupos violentos, que hasta la fecha se limitaba a penas de cárcel o sanciones administrativas. Dos de estas deportaciones serán inmediatas, pues la Delegación del Gobierno ha concluido todos los trámites administrativos y judiciales precisos. En ambos casos pesa sobre los expulsados la prohibición de regresar a España por un periodo de cinco y 10 años, respectivamente.
    A los pandilleros se les revocará la nacionalidad española, se anularán sus permisos de residencia y se les expulsará del país.
    Estas medidas se basan en una instrucción dictada por la Secretaría de Estado de Seguridad en verano del año pasado, que recogía los parámetros que debían cumplir los integrantes de las bandas latinas para ser expulsados. Entre ellos figura pertenecer a grupos violentos que ya han sido considerados como organizaciones criminales por el Tribunal Supremo. La delegada del Gobierno puso ayer como ejemplo a los Latin King.

    Procedimiento legal

    La revocación de la nacionalidad de los cabecillas de las bandas latinas es la base para expulsarlos de España. Esta se inicia con la llamada declaración de lesividad. Una vez que es concedida la nacionalidad, es la propia Administración (en este caso, la Delegación del Gobierno) la que dice que un acto es dañino para los intereses públicos. Si un inmigrante ya nacionalizado se dedica a delinquir, perturba el orden público. Esa declaración de lesividad es el acto previo para pedir a la justicia la anulación definitiva de la nacionalidad.
    La declaración de lesividad está recogida en la Ley del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas. Es el paso previo para impugnar la nacionalidad en la jurisdicción contencioso administrativa y revocarla.
    En caso de que los jefes de las bandas hayan incurrido en infracciones graves o muy graves de la Ley de Seguridad Ciudadana o hayan sido condenados a penas de cárcel por tiempo superior a un año, se les aplica el artículo 57 de la Ley de Extranjería.
    De los 34 individuos pendientes de expulsión, 12 pertenecen a los Ñetas, ocho a los Trinitarios, siete a los Dominican Don’t Play (DDP) y cinco a los Latin King. Los dos restantes son integrantes de Las Maras. “Este grupo no está organizado en Madrid”, relató el inspector jefe Ricardo Gabaldón, responsable de la lucha contra las bandas latinas. “Tan solo hemos detectado la presencia de estos dos responsables y hemos iniciado los procedimientos de expulsión”.
    La delegada explicó que en 14 casos se aplicará la expulsión por estancia irregular. Otros seis expedientes se tramitan por condenas a penas de más de un año de prisión. En cuatro casos se denegará la renovación de los permisos de residencia.
    Esta primera lista está siendo ampliada con otros 94 miembros de bandas latinas, a los que la policía y los servicios de Extranjería están investigando para aplicarles medidas similares, lo que elevaría la cifra a 128 personas.
    El proceso de expulsión puede durar unos seis meses, ya que, según recordó Cifuentes, la Ley de Extranjería es “extremadamente garantista”. “A cada paso que dé la Administración, la persona puede recurrir, y una vez que se haya concluido el expediente puede acudir incluso a los tribunales. Esto lo dilata bastante”, recalcó. Además, no a todos los afectados se les aplica el mismo procedimiento: depende de si hay una sentencia judicial condenatoria o no. En caso de que exista, el proceso es más rápido. La delegada anunció que se impondrá un mayor control de fronteras en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas para evitar que las personas que sean deportadas puedan entrar de nuevo en España. “Lo que debe quedar claro a todos estos grupos es que se va a actuar con toda la contundencia y que se les va a expulsar de España si pertenecen a estas bandas violentas”, recalcó Cifuentes.
    Ricardo Gabaldón cifró en unos 350 los integrantes de las bandas latinas. Las más importantes suelen tener entre 60 y 70 miembros. “Mantienen una gran rivalidad entre ellas, de forma que si el número de miembros de una baja, otra suele ocupar su territorio, con los consiguientes enfrentamientos”, explicó el inspector jefe.
    Desde enero de 2012 se han realizado 1.048 detenciones de miembros de bandas latinas; muchas de ellas son por reincidencia. Solo en este mes de febrero han sido arrestados 16 trinitarios. Seis agredieron en Puente de Vallecas a integrantes de los Ñetas el pasado día 7. Otros diez agredieron el día 21 a dos vigilantes de seguridad en la estación de Atocha tras montar una trifulca en un tren procedente de Leganés. Allí habían acudido a la plaza de toros de La Cubierta, lugar de reunión de estas bandas, según Gabaldón.

    miércoles, 25 de febrero de 2015

    Binomio destructor


    Por 
    rosares[@]hotmail.com 
    25 febrero, 2015 2:00 am
    binomio
    Por más que avanza el tiempo, que se promulgan nuevas constituciones, nuevas leyes, nuevas sentencias, nuevos reglamentos y se crean nuevas cortes; por más que proliferan las carreras de derecho y se gradúan abogados; la única conclusión posible al celebrar este nuevo aniversario de la Independencia es que la ley en este país es una ficción. Pero no cualquier ficción: es una ficción explotadora, manipuladora y anti-democrática.
    Antes se creía que el problema era la dictadura de Trujillo, cuando la ley fue injusta y opresora. Luego vino la semi-dictadura de Balaguer y la ley fue un hazme reír y la Constitución un “pedazo de papel”. Luego llegó la democracia electoral y la ley se irrespeta, se cambia y reinterpreta según convenga. Ah, eso sí, siempre a favor de los llamados poderes fácticos.
    Trujillo trajo los haitianos a trabajar en los cañaverales, y a la vez los expulsaba o exterminaba en otros lugares. Forjó una noción de patria autoritaria, cristiana y españolizada. Los inmigrantes haitianos sólo servían para trabajar de sol a sol. De compartes, Trujillo tenía en Haití a gobernantes tan perversos y explotadores. Los braceros venían con contratos gubernamentales, recibían una tarjetita que los acreditaba como residentes en un batey, y sin documentación, quedaban para siempre fuera de la ley.
    Balaguer continuó la misma práctica. Más y más inmigrantes indocumentados haitianos ingresaron en los 12 años cuando se expandió la producción. ¿Su función? Realizar los trabajos más duros por el menor salario. Balaguer escribió la “Isla al Revés” para desdoblarse en redentor de la patria blanca-cristiana-españolizada y consolidar el binomio destructor: explotación-patrioterismo.
    La historia sigue igualita, con una diferencia importante: el problema migratorio es ya muy grande y no hay una figura política que ejerza el poder dictatorialmente como hicieron Trujillo y Balaguer. De ahí el supra-poder que asume el Tribunal Constitucional.
    Repito por enésima vez: el Gobierno dominicano ha sido el promotor del flujo migratorio indocumentado haitiano para ofrecer mano de obra barata a los empresarios y al propio Estado en el agro y la construcción. Por eso nunca ha controlado efectivamente la frontera. Por eso ha primado siempre el desorden y la incoherencia en la política migratoria.
    El grave problema de República Dominicana es que cada día se hace más difícil al Gobierno y a los empresarios conjugar la súper-explotación laboral con los derechos humanos. Por eso promueven ahora el patrioterismo a ultranza para encubrir tantas violaciones acumuladas. Que en Haití todo es peor no debe ser consuelo de nadie.
    Actualmente, el Estado Dominicano ha devenido en feudos de poder que se contradicen en objetivos y estrategias migratorias. El Tribunal Constitucional impulsa la agenda restrictiva de derechos que promueve la ultra-derecha patriotera. Como el Tribunal está blindado, impone su parecer a los otros poderes. El Poder Ejecutivo reacciona para acomodar presiones, y en ese tira y jala, se dificulta la posibilidad de encontrar soluciones racionales al complejísimo problema social derivado de la adicción empresarial (pública y privada) a la explotación laboral.
    Nadie en República Dominicana quiere los inmigrantes haitianos indocumentados, excepto los empresarios y el Gobierno para explotarlos. Ellos mismos promueven el patrioterismo porque para seguir explotándolos necesitan emborrachar las masas dominicanas y doblegar aún más a los más marginados.
    Un país es verdaderamente patrio si la justicia vence a la explotación y la verdad a la infamia. En la historia dominicana, las clases dominantes han preferido siempre la explotación y la infamia. Por eso este país se llenó de haitianos indocumentados y hay tantos dominicanos depauperados. Por eso desde 1844 declaran traidores a los patriotas, incluido Juan Pablo Duarte el gran desterrado.

    REPRESENTATION OF BLACKNESS IN DOMINICAN SOCIETY

    EL MERENGUE Y TRUJILLO

    CUENTO SOBRE LA DICTADURA DE TRUJILLO

    Cuento de Jairon Francisco CALLE 5 DETRAS DE UNA VENTANA

    COMUNICACION Y PRENSA EN LA DICTADURA DE TRUJILLO

    POESIA EN LA DICTADURA