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PARAQUENOSEREPITALAHISTORIA .Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

jueves, 2 de noviembre de 2017

Punta Peuco, Piñera y el gobierno de Bachelet


 Desde 2009, cada 30 de octubre se conmemora el Día del Ejecutado Político en Chile. La fecha constituyó un gesto político del primer gobierno de Bachelet hacia los familiares de ejecutados políticos. Sin embargo, el gesto necesario que debe hacerse es el cierre del Penal de Punta Peuco que cobija a ex militares responsables de crímenes de lesa humanidad, y su transferencia a una cárcel común. Constituye una ignominia para todo el país que, mientras los mapuches son encarcelados en recintos comunes por luchar por sus tierras, a los criminales que asesinaron, torturaron y desaparecieron a luchadores sociales en dictaduralos tengan en una cárcel de cinco estrellas, llena de privilegios, como es Punta Peuco.
En este recinto los ex funcionarios de Pinochet cuentan con habitaciones individuales, habilitados con living, cocina y ducha. Cada cuarto tiene una cama de una o una plaza y media junto a un baño. No solo eso. Son los únicos presos del país que tienen el privilegio de ingresar electrodomésticos, equipos de radios, televisores con acceso satelital y computadores. Ni hablar de las mesas de pin pon, canchas de tenis y multicanchas.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos ha denunciado los privilegios con los que viven los criminales del régimen militar. Sin embargo, el gobierno de Bachelet que prometió cerrar la cárcel en septiembre no lo hizo. Presionado por la derecha reaccionaria pinochetista y por los familiares de los criminales, el gobierno mantiene abierta la decisión.

NUEVAS CONDENAS A CRIMINALES DE DICTADURA EN CHILE


Once exmilitares y carabineros de la dictadura de Augusto Pinochet fueron sentenciados  a 10, cinco y tres años de prisión por el crimen de 18 campesinos en octubre de 1973.
El juez especial de la Corte de Apelaciones de Concepción (sur de Chile), Carlos Aldana, aplicó la condena a los encartados por los delitos de secuestro calificado, homicidio, inhumación y exhumación ilegal de víctimas.
Los campesinos, después de ser asesinados, fueron incinerados y exhumados de forma ilegal para tratar de no dejar rastros de sus cadáveres, según se explicó en la vista.
En otra evidente demostración de la crueldad de la junta militar de Pinochet, las investigaciones señalaron que las víctimas fueron apresadas en la localidad de Mulchén y sepultadas en sitios agrestes, y un año más tarde incineradas.
La abogada de las familias de los perjudicados, Patricia Parra, consideró que se trata de penas muy bajas que no se condicen con la gravedad de los hechos investigados.
Por su lado, la vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Norma Panés, calificó como una burla de los tribunales el fallo.
El magistrado especial dictó sentencias de 10 años y un día de cárcel a Jacob Ortiz Palma, Juan de Dios Higueras, Osvaldo Díaz Díaz y Héctor Guzmán Saldaña como autores del homicidio calificado de 12 de las víctimas.
Igualmente ordenó cárcel de otros cinco años y un día por su responsabilidad en los secuestros calificados (desaparición) de seis campesinos más, así como a otros 541 días adicionales por la inhumación ilegal de las víctimas.
Seis agentes de la dictadura recibieron sentencias de tres años de prisión como encubridores del homicidio de 11 de los casos y a 541 días por la exhumación ilegal.
El otro inculpado, Julio Reyes Garrido, fue condenado a tres años como encubridor de 11 homicidios y a 300 días más por la exhumación ilegal.
Con una orden firmada por Augusto Pinochet bajo el nombre de operación Retiro de Televisores, una patrulla militar llegó al lugar para desenterrar los restos y hacerlos desaparecer entre fines de 1978 e inicios de 1979. Todo a pesar que ya existía una investigación judicial sobre el caso.
El sanguinario dictador quería que no se repitiera lo sucedido en unos hornos de ladrillos cerca de Santiago, donde aparecieron 15 cadáveres de otros campesinos.
Santiago de Chile, 1 de noviembre 2017
Crónica Digital /PL

Neruda, Pinochet y los rumores de un homicidio


Aún puedo recordar lo impactado que quedé y el pesar que sentí aquel día que escuché que había muerto Pablo Neruda, el más grande poeta chileno y uno de los pilares de la literatura del siglo XX. Era el 23 de septiembre de 1973. Dos semanas antes, el ejército chileno había perpetrado un golpe de Estado en contra del presidente Salvador Allende y había instalado una dictadura que iba a durar diecisiete años.
Temía por mi vida, como muchos otros intelectuales y defensores de Allende, y estaba escondido en una casa de seguridad de Santiago cuando me llegó la noticia de que, además de perder nuestra nación a manos del fascismo, perdíamos también al mayor escritor de esa tierra cuando más lo necesitábamos.
Aunque había motivos para dudar cada una de las palabras emitidas por la Junta mientras torturaban, asesinaban, perseguían y exilaban a los seguidores de Allende, jamás se me ocurrió que fueran tan estúpidos como para asesinar al mismo Neruda.
Sabía que estaba postrado en cama y que padecía cáncer de próstata. Parecía natural que el horror de ver destruida a la democracia chilena y la pena por las muchas muertes de sus camaradas del Partido Comunista y otras organizaciones de izquierda hubieran acelerado su deceso.
A lo largo de los años, igual que la mayoría de los chilenos, desestimé los rumores de que un agente de la dictadura había envenenado a Neruda durante su estancia en la Clínica Santa María. Los testimonios de amigos que habían estado a su lado durante sus últimos días y horas reforzaban ese escepticismo. La viuda del poeta, Matilde Urrutia, me dijo que, en efecto, el cáncer era la causa de su muerte, aunque la abrumadora angustia de su esposo ante el destino de nuestra nación había asestado el golpe final.
Sentía recelo de las historias descabelladas que no podían corroborarse y que hacían más mal que bien. De cara a incontables atrocidades reales e indiscutibles, era inútil proponer crímenes que no parecían tener fundamento y podían interpretarse como propaganda.
Décadas más tarde, sin embargo, las acusaciones presentadas a la revista mexicana Proceso por el antiguo chofer de Neruda, Manuel Araya, sobre que una inyección letal le había sido administrada al poeta horas antes de su muerte llevaron a un juez chileno a ordenar la exhumación del cuerpo y a buscar ayuda de organizaciones forenses extranjeras para determinar la verdadera causa de la muerte. Ahora dieciséis expertos anunciaron que Neruda murió por una infección bacteriana y no de caquexia por cáncer, como se consignó fraudulentamente en su certificado de defunción.
Aunque no ofrecieron pruebas de que hubo mano negra, su investigación ha provocado cierta especulación. En contraste con la inevitable circunspección de los forenses, muchos chilenos –comentaristas, políticos e intelectuales, acompañados por uno de los sobrinos de Neruda– dan por hecho que se trató de un asesinato.
Estas conjeturas renovadas son reforzadas por el hecho de que, algunos años después de la muerte de Neruda, el expresidente Eduardo Frei Montalva murió en circunstancias sospechosas en la misma habitación de la misma clínica donde había fallecido el gran poeta.
Llevó muchos años de investigación, pero las cortes chilenas dictaminaron que Frei había sido asesinado por un grupo de agentes de la policía secreta DINA. Es fácil suponer porqué lo mataron: aunque en un principio Frei había apoyado la toma de poder de los militares, se había convertido en el valiente líder de la oposición al general Augusto Pinochet.
Eliminarlo era una manera de deshacerse de una figura que podía unir a la gente y a quienes querían que se restaurara la democracia. Fue un motivo similar al del asesinato en Washington de Orlando Letelier, el popular y carismático ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Allende.
Sin embargo, matar a Neruda sigue pareciendo no tener sentido. ¿Por qué los secuaces de Pinochet se arriesgarían a asesinar a un poeta que ya estaba muriendo, a un ganador del Nobel reverenciado por los chilenos de todos los tipos y filiaciones? ¿No estaba ya enfermo y debilitado, a punto de exilarse en México, donde pronto fallecería de cualquier modo?
Cualquiera que haya sido el motivo de su muerte, su efecto fue impresionante. El funeral de Neruda, celebrado el 26 de septiembre de 1973, se convirtió en el primer acto de desafío público en contra de los nuevos gobernantes chilenos.
Llenos de valor de cara a los soldados en las calles y al miedo en sus corazones, miles de patriotas acompañaron el ataúd de Neruda al Cementerio General, para despedirse del poeta que había contado la historia de todos ellos y la de Latinoamérica en su búsqueda de la liberación. ¿Cómo podrían no haber acompañado en su viaje final al cuerpo del poeta que había celebrado el cuerpo humano en todos sus deseos sensuales y su más profunda desesperanza?
Estas personas habían aprendido a través de sus versos cómo dar forma a sus sueños y cómo soñar su amor, así que desolados y furiosos, cantaron que su bardo viviría en ellos por siempre. Prometieron que Allende, nuestro presidente muerto, no sería olvidado; juraron que Chile no sucumbiría a la tiranía.
Lo significativo del evento no sólo residió en el simbolismo de que tantos hombres, mujeres e incluso niños se pusieran en peligro para expresar su necesidad de ser libres. Ese funeral también fue el prototipo de la manera en que la resistencia finalmente vencería a Pinochet en los duros años que vendrían, apoderándose de cualquier espacio disponible, grande o pequeño; empujando los límites de lo permisible; declarando, con bayonetas y balas enfrente, que el silencio no prevalecería.
En los versos más famosos de su “Canto General”, Neruda les habló a los muertos anónimos de Latinoamérica, cuando escribió: “Sube a nacer conmigo, hermano”, con lo que les pedía a los olvidados y profanados por la historia que renacieran. “Hablad por mis palabras y mi sangre”.
Por Ariel Dorfman *
La discusión renovada sobre la muerte de Neruda nos permite recordarlo una vez más, verlo de nuevo como un profeta en la lucha en contra de la oscuridad, la condena y el olvido. Igual que ayer, cuando estaba vivo, nuestro Pablo continúa, desde más allá de la muerte, enviando a la humanidad un mensaje de esperanza, alentando la batalla por la justicia y la libertad en estos tiempos nefastos.
Quizá tome mucho tiempo, pero los crímenes del pasado no se borrarán. Quizá tome mucho tiempo, nos dice el recuerdo de Neruda, pero habrá, finalmente, un ajuste de cuentas. Quizá tome mucho tiempo, nos dice la poesía de Neruda, pero es seguro que las víctimas de la historia encontrarán una manera de nacer de nuevo.
* Profesor emérito de literatura en la Universidad Duke, es autor de la obra de teatro La muerte y la doncella, el libro de ensayos de próxima aparición Homeland Security Ate My Speech y la novela Los fantasmas de Darwin.

Tantos trujillitos

012
Publicado el: 1 de noviembre, 2017
e-mail: rosares@hotmail.com

El machismo es un mal que ha caracterizado la humanidad por mucho tiempo. Ni siquiera los grandes esfuerzos de los últimos 60 años por descodificarlo han podido liquidarlo. Al contrario, ahora aparece alborotado, desbordado.
La superioridad asumida y ejercida por los hombres hacia las mujeres ha sido eje organizador de las sociedades, junto a las clases sociales, las razas y las etnias. Todos los sistemas de explotación conocidos en el mundo a través de la historia se han construido, fundamentalmente, en torno a estas condiciones sociales.
Pero si siempre ha habido machismo, ¿qué explica la gran cantidad de feminicidios en la actualidad? Hacen falta investigaciones para poder precisar la respuesta, pero hay ideas, hipótesis, que se pueden formular, y desde ya, podrían orientar medidas para enfrentar esta desgracia.
Primero, la República Dominicana vive un momento de mucha violencia social. Se manifiesta de manera cruda en la delincuencia organizada o callejera: robos, asaltos y asesinatos. Cada bando lucha por mantener sus privilegios o por obtenerlos. Se ve en el narcotráfico, el microtráfico, la corrupción pública y privada. La violencia siempre genera violencia y se irradia por doquier.
Segundo, los roles de género han cambiado, pero muchísimos hombres han quedado rezagados. Esto es particularmente evidente en las generaciones mayores que aún no aceptan que las mujeres son iguales a los hombres y deben tener los mismos derechos.
Está en los tuétanos devaluar a las mujeres de distintas formas.
Tercero, para ejercer poder total, el machismo se expresa de manera burda en relaciones sexuales entre personas con gran diferencia de edad: un hombre mayor con una mujer mucho menor. En la República Dominicana, muchos embarazos de adolescentes no son producto de relaciones entre jóvenes, sino de una niña o jovencita con un hombre mayor.
El macho se presenta triunfador al conquistar una joven, abusa de ella física y sexualmente, la embaraza y la deja, la golpea y denigra, o la mata y extingue. Fusiona su poder genital con el de la fuerza y la pólvora.
Cuarto, la proliferación de armas genera muchos riesgos. En la República Dominicana cualquier hombre tiene una pistola, y la cantidad de militares y policías agresivos agrava el problema. Un arma da poder. El machismo da poder. El alcohol disloca. La impunidad envalentona. Quien está cerca de un macho armado corre más peligro.
Quinto, la falta de acciones preventivas del Gobierno empeora la situación. Se critican los feminicidios, se hace una caminata anual, desfilan los políticos; pero, a la hora de la verdad, faltan muchos servicios. Y, sobre todo, falta que las autoridades policiales y judiciales presten atención a las mujeres,y ofrezcan protección cuando denuncian violencia de pareja. En emergencia no hay espera. En la violencia no hay amor, hay abuso.
Sexto, quien primero debe dar ejemplo de cambio no lo da. En los últimos 20 años, los tres presidentes que han gobernado el país han mantenido una bajísima representación de las mujeres al más alto nivel. El gabinete actual tiene cuatro mujeres de 23 posiciones ministeriales (17.3%), y cada comisión presidencial que se forma está repleta de hombres. Para este presidente, y para los anteriores, no hay suficientes mujeres que consideren capaces deser ministras.Las mujeres siguen siendo devaluadas, y la devaluación facilita y generaliza la opresión.
Octubre fue muy sangriento con unos nueve feminicidios. Noviembre es el mes de lucha contra la violencia hacia las mujeres. El 25 es el día porque el gran macho Trujillo mandó a matar las Hermanas Mirabal.
Hoy sigue la violencia y se requieren acciones certeras y contundentes con tantos trujillitos merodeando.

martes, 31 de octubre de 2017

Rafael Augusto Sanchez prominente abogado muerto por Trujillo

Gracias al amigo Juan Carlos Stefan por otro tremendo reportaje historico

León persigue el manuscrito que Franco se llevó de ‘regalo’

Franco junto al alcalde de León, Martínez Llamazares, dirigiéndose a la Diputación, el 11 de julio de 1964. Y detalle de una página del Manuscrito de Astorga. JESÚS -
Franco se llevó un tesoro leonés hace 53 años y, desde entonces, se encuentra en paradero desconocido. La Diputación no sólo acaba de despojar al dictador de todos los honores que le otorgó hace más de medio siglo, sino que quiere saber el paradero del valioso manuscrito que le ‘regaló’. El 11 julio de 1964 Franco llega a León para clausurar el Congreso Eucarístico, un viaje en el que exige beber del Grial en una gran misa celebrada al aire libre en Papalaguinda y del que se lleva un regalo de incalculable valor: el Manuscrito de Astorga.
En cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, la institución que preside Juan Martínez Majo retiraba, durante el Pleno celebrado el pasado día 25, las distinciones concedidas al dictador, al tiempo que deja sin efecto los acuerdos por los que le concedieron, entre otras distinciones, la Medalla de Oro de la Provincia. El diputado de la UPL Matías Llorente exigió en el citado Pleno reclamar a la familia Franco el valioso tratado de pesca de 1672, obra de Juan de Vergara, una auténtica joya bibliográfica. Llorente anuncia que si el equipo de gobierno no adopta las medidas oportunas, presentará una moción para exigir una investigación sobre el paradero del libro. Sin embargo, Martínez Majo asegura que ya está estudiando el caso y que ha pedido un informe para conocer las circunstancias en las que se concedió el ‘regalo’ y ver las posibilidades de recuperarlo.
León podría sumarse a las instituciones que demandan la devolución de bienes a los herederos del dictador. El Ayuntamiento de Santiago, respaldado por el Congreso de los Diputados, reclama a los Franco que entreguen las estatuas de Isaac y Abraham, del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Compostela. Forman parte de los ‘obsequios’ acumulados durante 40 años, que convirtieron a la familia del dictador en una de las más ricas del país.
Un regalo en piel de serpiente
Alejandro Valderas, historiador y responsable del Archivo General de la Universidad, recuerda que la Diputación ya realizó «un informe muy serio» sobre el caso del Manuscrito de Astorga hace más de una década, para averiguar si jurídicamente era posible demandar su devolución. Valderas, exprocurador de la UPL, cuenta que el manuscrito se lo compró la Diputación a la familia de Julio del Campo y luego lo mandó encuadernar, en piel de serpiente, al artesano Saturnino Escudero. Un libro adquirido por la institución —según algunas fuentes, por la suma de 75.000 pesetas de entonces— y que, al parecer, nunca fue inventariado entre los bienes de la Corporación Provincial, lo que podría complicar legalmente cualquier reclamación.
La biblioteca de los Franco
Valderas cree haber reconocido el libro hace años en un reportaje que una revista del corazón dedicó al nieto de Franco Luis Alfonso de Borbón junto a su abuela en un piso de la madrileña calle Hermanos Bécquer. El manuscrito entonces se hallaba en la biblioteca del dictador, que los Franco habían trasladado al citado domicilio.
El historiador recuerda que la Diputación se puso en contacto hace años con la Fundación Franco para conocer el paradero del manuscrito. «Sólo contestaron que ellos no lo tenían entre sus fondos». El temor de Valderas es que el manuscrito fuera pasto de las llamas en el incendio que sufrió el Pazo de Meirás en 1978. Sin embargo, un informador anónimo declaró que el manuscrito habría sido vendido en Suiza como un bien privado de los Franco. Otras fuentes denunciaron en su día la venta del libro en Londres. De ser cierto, la Diputación también podría reclamar el importe de la venta del manuscrito. Pero lo cierto es que no hay pistas fehacientes de su paradero.
El Manuscrito de Astorga es uno de los tratados más antiguos de Europa sobre el arte de imitar moscas, con plumas de gallo, para la pesca de truchas. El texto es una especie de guía de pesca, que ensalza el plumaje especial de los gallos de la Cándana para tal fin y cita 33 modelos de moscas y cómo confeccionarlas. Fue Alfonso García Melón, notario, pescador, historiador y escritor, quien averiguó que Juan de Vergara era natural de Astorga, canónigo de su catedral y que vivía en una casa de la Plaza Mayor.
La ajetreada vida de un libro
Vergara cedió todos sus libros a su sobrino Antonio de Vergara. A su muerte, se subastó la biblioteca. El primero que valoró el libro fue el francés Louis Carrére, quien en la primavera de 1935 vino a pescar a León en compañía del empresario cervecero Alfredo Mahou. El fotógrafo Marcelo Pérez de Nava sacó fotos del texto, que sirvieron de base a Carrére para editar, en 1937, su libro Techniques modernes de la mouche noyée, en el que incluía datos del texto de Vergara.
Finalmente el libro cayó en manos del filántropo Julio del Campo. Cuando fallece, la Diputación se lo compra en 1963 a su sobrina y única heredera, Victorina González del Campo, para regalárselo un año después a Franco. Tras la muerte del dictador, el manuscrito no fue entregado a Patrimonio Nacional. La familia nunca ha contestado a los numerosos requerimientos de los investigadores sobre el destino del libro, aunque los bibliófilos miran con lupa cada movimiento patrimonial de la familia Franco, aunque hasta la fecha sin éxito.
El Manuscrito de Astorga no fue el único regalo que sacaron los Franco de aquella visita a León en 11 julio de 1964. Tal y como cuenta el Diario de León de esa fecha, la esposa del dictador, Carmen Polo, fue obsequiada con un espectacular tapiz del siglo XV bordado en oro. No se dan más detalles sobre la procedencia y el valor de esta obra de arte.

Honor a un héroe

Ramón Colombo
Ramon Colombo

Ha fallecido en Florida un héroe constitucionalista casi olvidado que merece ser honrado por siempre: Hugo Román Peralta, aquel primer teniente piloto de la Fuerza Aérea golpista que en diciembre de 1963 se negó a bombardear en Las Manaclas a los patriotas que, encabezados por Manolo Tavárez Justo, combatían para reponer el gobierno constitucional de Juan Bosch. En un gesto de gran dignidad, ese militar auténticamente pundonoroso abandonó su escuadrilla de bombarderos, lanzó al mar las bombas y se asiló con todo y avión en Puerto Rico, donde denunció el régimen espurio de aquella pandilla de asaltantes.

EL MERENGUE Y TRUJILLO

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CUENTO SOBRE LA DICTADURA DE TRUJILLO

COMUNICACION Y PRENSA EN LA DICTADURA DE TRUJILLO

POESIA EN LA DICTADURA