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PARAQUENOSEREPITALAHISTORIA .Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

jueves, 19 de diciembre de 2013

Rosa Montero ahonda en los dictadores europeos a través de sus mujeres


 Como StalinHitlerMussolini y Franco trataron a las mujeres que les rodearon durante su vida tiene una continuidad clarísima en sus dictaduras, en opinión de Rosa Montero, autora de "Dictadoras. Las mujeres de los hombres más despiadados de la historia".
Madrid, 18 dic.- La forma en la que dictadores como Stalin, Hitler, Mussolini y Franco trataron a las mujeres que les rodearon durante su vida tiene una continuidad clarísima en sus dictaduras, en opinión de Rosa Montero, autora de "Dictadoras. Las mujeres de los hombres más despiadados de la historia".

Publicado por Lumen, el libro es un "volcado" del programa de televisión que Rosa Montero rodó hace tres años junto al productor argentino Eliseo Álvarez.
"Me pareció una gran idea, ya que no solo era hablar sobre sus esposas sino sobre las mujeres que les rodearon, madres, hermanas, amantes, y de cómo trataba esa dictadura a la mujer", comentó la autora durante una entrevista con EFE.
El estudio de estas mujeres permite ver "de una manera perfecta y distinta lo que es una dictadura. Hay una continuidad perfecta en cómo tratan a las mujeres y en sus dictaduras. Mussolini decía cosas como que el pueblo y las mujeres están hechos para ser violados, y era literal pues él era un violador".
Rosa Montero ha contado con destacados historiadores como David Solar, Luis Reyes, Carlo Caranci, Paul Preston o Juan Carlos Losada para elaborar un estudio "muy interesante y colectivo" que cuenta cosas "muy poco conocidas y muy reveladoras".
La intención a la hora de llevar este trabajo a un libro fue volcar los capítulos tal y como se emitieron. "Todo está transcrito como tal. Yo no lo hubiera escrito con este estilo, porque no es mi estilo, pero creo que es una obra fascinante".
Al enfrentarse a las mujeres de los cuatro dictadores europeos, Montero parte de la base de que "Franco es de otra liga completamente distinta. Los otros son tremendamente mujeriegos, incluso Hitler que tenía problemas sexuales. Cultivaban además la mitificación de la mujer hacia ellos, como uno de los registros con los que podían imponer su fuerza socialmente".
Estos "psicópatas" utilizaban a la mujer como si fueran "fans enloquecidas de un cantante". Hitler, por ejemplo, ocultó a Eva Braun para no decepcionar a sus fans.
Stalin, Hitler y Mussolinni tuvieron muchas enamoradas personales, fueron muy mujeriegos y, en realidad, no prestaron ninguna atención a las mujeres, las utilizaban para sus fines: "Fueron unos psicópatas incapaces de ver al otro".
Otra condición de los tres dictadores, según Rosa Montero, "es que son medio pedófilos. Les encantan las niñas pequeñas", como demuestra el hecho de que Stalin tuvo hijos con una niña de trece años, mientras que Hitler y Mussolini tuvieron relaciones con menores.
"Fíjate si serán perversos que a todos ellos les han perseguidos mujeres que se han suicidado o se han intentado suicidar, lo que refleja el tipo de relación que establecían con ellas", declaró la autora.
Frente a los anteriores se sitúa Franco, un hombre "absolutamente cero mujeriego, un meapilas. A diferencia de los otros, no va de hombre carismático sino de invisible, de que no le vean. Es un hombre que fue maltratado por su padre de pequeño, que había hecho el ridículo en la escuela, que todo el mundo se reía de él con su voz aflautada. Era un renacuajo".
También, al contrario de los demás, su mujer tuvo una importancia capital en la vida de Franco y en la dictadura. "Yo creo, y Paul Preston avanza la teoría, que tal vez sin la existencia de Carmen Franco no hubiera llegado a ser dictador. Ella impulsó su ambición como para vengarse de todos los oprobios recibidos".
Otro de los aspectos interesantes que se revela en las páginas de "Dictadoras" es el que se refiere a las madres de los protagonistas. "Stalin tenía una madre imponente; Franco estaba completamente entregado a su madre, una madre doliente, y la de Hitler era la típica madre mimosa".
En Mussolini es menos evidente, "pero son gente que no han tenido una madurez normal. Son narcisos incapaces de reconocer al otro como otra persona con derechos, y eso creo que viene de una etapa en la que no han terminado de crecer; en cierta manera, esa mitomanía materna tuvo la culpa".
Entre estas mujeres, Rosa Montero considera especialmente interesante "y trágica" a Nadia, la segunda esposa de Stalín.
"Hija de comunistas, a la que conoció pequeñísima, enseguida la hizo su amante. Era inteligente, muy pura en sus ideales y la única que realmente se intentó enfrentar a Stalin en momentos en que nadie le criticaba. Finalmente, se suicidó en un día en que como otros muchos lo más seguro es que él la había pegado".
Rosa Montero considera también fascinante la figura de Margherita Sarfatti, notable intelectual amante de Mussolini, de origen judío "y eminencia gris del fascismo, que, cuando el Duce implantó las leyes antisemitas, tuvo que salir del país".
Frente a estas mujeres, la autora sitúa a Carmen Polo, "mujer tremenda que la única cosa agradable que hizo fue enfrentarse a Millán Astray para defender a Unamuno".

miércoles, 18 de diciembre de 2013

¡El 1J4 y el Dr. Baquero tenían razón!


Tony Raful
En aquellos años de la libertad (1961-62), cuando el pueblo dominicano festejaba la desaparición de la horrible dictadura de Trujillo, y nos aprestábamos a organizar a las primeras elecciones libres después de defenestrada la tiranía, la Agrupación Política 14 de Junio, organización emblemática de la resistencia a la satrapía, planteó públicamente la necesidad histórica de “destrujillizar” las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. En su prédica, el 1J4 planteó, que sin “destrujillizar” esas instituciones, era prácticamente imposible la celebración de comicios libres, pero, que aún, cuando se pudiese expresar la voluntad popular, el gobierno democrático que surgiera de esos comicios, no tardaría en ser derrocado por las propias Fuerzas Armadas, ante el menor indicio de  ejecutar un programa mínimo de reformas sociales. Curiosamente, un representante del sector conservador, agrupado en la entonces poderosa, Unión Cívica Nacional, manifestó su coincidencia con el planteamiento de la Agrupación Política 14 de Junio, en su condición de Secretario General  de ese partido. 
El doctor Luis Manuel Baquero, fue más lejos, propuso que se disolviera la institución policial y se procediera a integrar la nueva Policía, sobre la base de un llamado a ingreso masivo, sometiendo a los aspirantes a evaluaciones de carácter psiquiátrico, escolar, ético, de formación socio histórico, y respeto a la vida humana. En cuanto a las fuerzas castrenses, propuso su depuración inmediata para extirpar la herencia trujillista. Nadie hizo caso a estas observaciones y demandas sobre los institutos armados. El profesor Juan Bosch, en su obra, “Crisis de la democraciaÖ”, relata, que si el 25 de septiembre de 1963, fecha del golpe de Estado a su régimen democrático y constitucional, alguien le hubiese dicho que había visto el fantasma de Trujillo recorrer los pasillos del Palacio Nacional, lo hubiese creído.
Más de 50 años después del ajusticiamiento de Trujillo, algunas de sus ideas totalitarias persisten incrustadas en los institutos armados. No hay manera de explicar que se le haya designado con el nombre del general Fernando Sánchez hijo, a una promoción de oficiales graduandos, pero tampoco, que hace algunos años, el general León Estévez, fuera invitado de honor a la celebración o conmemoración de la Academia Militar Batalla de las Carreras. Frente a estas figuras execrables, la imagen del militar honrado y decente, del militar patriota, encarnada en el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, salva históricamente  el honor de las instituciones militares, y como él, cientos de oficiales y clase, de mentalidad abierta y democrática.  
El “error” hay que sacarlo de raíz, profundizar las clases de historia dominicana, integrar con mayor fuerza  a los oficiales jóvenes al dominio de las contradicciones ideológicas y sociales y al papel de salvaguardar la soberanía y la independencia de la Patria, que le asigna la Constitución de la República. Creo que hemos avanzado, que existe otra mentalidad en las Fuerzas Armadas, y que se han hecho esfuerzos considerables en el logro de su profesionalización y sus convicciones patrióticas, pero  que, aún quedan bolsones, residuos nostálgicos, rémoras, que evocan aquel pasado nefasto, a través de oficiales que denigraron la insignia y fueron responsables de injusticias y delitos graves, en perjuicio de innumerables víctimas. La memoria histórica tiene que ser asumida también por quienes dirigen con atino las nuevas Fuerzas Armadas dominicanas. El aprendizaje moral e histórico  no tiene fecha de expiración, es válido en todos los ciclos de la historia para retroceder ante el horror, como propuso el escritor francés, Albert Camus, contra los desafueros y genocidios, en los estadios humanos.
¡Que esos viejos  símbolos del horror y el despotismo, que mancharon de sangre el uniforme militar, sean fulminados en el olvido y en el desprecio de los tiempos, como modelos negativos, como imágenes desagradables y homicidas de un tiempo histórico! 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Ofensa a los héroes


Por FEDERICO MARCOS DIDIEZ
La historia dominicana es muy clara, lo cual nos beneficia para saber quiénes son los buenos y quiénes son los malos. En lo que respecta a la a los hechos recientes de más o menos 50 años, además de los datos aun frescos junto a las heridas que también están frescas en la memoria y en el sub consiente de los dominicanos, desconocerla por omisión es justificable, de otra forma es imperdonable .
Un acto de barbarie es lo que acaba de cometer el Ministerio de las Fuerzas Armadas al nombrar la graduación de los 51 nuevos oficiales de la Fuerza Aérea con el nombre de promoción de Cadetes “Mayor General Fernando A. Sánchez hijo” a pesar a que éste militar fue uno de los que participaron junto a Ramfis Trujillo en el crimen de la Hacienda María el 18 de noviembre del 1961.
Resulta imposible imaginar que en Alemania nombren una promoción de cadetes con el nombre de uno de aquellos altos militares que hayan participado intelectual o materialmente en uno de los campos de exterminio Nazi. Solo aquí pueden verse este tipo de errores tan absurdos que atentan contra la memoria histórica de la Nación y peor aún, que el partido gobernante haya sido fundado por un exiliado político de la abominable dictadura trujillista en la cual el general Fernando A. Sánchez hijo fuera uno de los principales esbirros al servicio de esos 30 años de asesinatos, torturas, cosas comunes y diarias ejecutadas personalmente por quien su nombre ostenta la XII Promoción de Cadetes de la Fuerza Aérea Dominicana.
¿Cómo se justifica esta actitud de parte de un ministro de defensa? Para llegar a esa posición, el almirante Sigfrido Pared Pérez y la mayoría o la totalidad de los militares dominicanos, hacen innumerables cursos de capacitación tanto aquí como en el extranjero, además del Diplomado de Estado Mayor (DEM), y, por la tanto, la asignatura de historia dominicana es una de las básicas.
Lo peor ocurre en el mismo acto cuando los periodistas cuestionan al Ministro de las Fuerzas Armadas acerca de esta barbaridad de nombrar una graduación de nuevos oficiales a sabiendas de tener el pleno conocimiento de la vida militar del general Fernando A. Sánchez hijo, a lo que cínicamente contestó: “Esa es una de las manchas que puede tener una persona en su vida como militar”.
Excelente respuesta para justificar todo el sufrimiento de un país a través de los 30 años que permaneció Trujillo en el poder, y que justamente, el general Fernando A. Sánchez hijo quería perpetuar el 19 de noviembre del 1961 junto a Petán y José Arismendi Trujillo, un día después de la salida de Ramfis Trujillo del país, con sus manos manchadas de sangre al igual que el general Fernando A. Sánchez hijo, por el fusilamiento uno a uno de los héroes Roberto Pastoriza, Luís Manuel Cáceres (Tunti), Pedro Livio Cedeño, Rafael Estrella Sadhalá, Huáscar Tejada y Modesto Díaz, pero el objetivo de continuar dirigiendo el país de la manera más cruel y sangrienta posible no se le dio gracias a la Rebelión de los Pilotos del 19 de noviembre del 1961 en manos del general Pedro Rafael Rodríguez Echavarría, y los oficiales superiores Pedro Santiago Rodríguez Echavarría y Federico Fernández Smester entre otros.
Da pena y vergüenza ajena que el Ministro de Defensa de la República Dominicana no sepa quién fue el general Fernando A. Sánchez hijo. Dudando de su desconocimiento, es que los que sí nos duele el país, los que pasaron por la angustia y la pena por familiares aun desaparecidos, asesinados y torturados por el régimen despótico de Trujillo, nos encontremos hoy con el alma a media asta por tan grave error, a pesar de tener y saber la plena conciencia de que el general Fernando A. Sánchez hijo fue un asesino, de gente inocente…de héroes.
Los prisioneros de la expedición del 14 de Junio de 1959 como se le llamaba en ese entonces, fueron llevados a la Aviación Militar Dominicana (AMD), como se llamaba en ese entonces a la Fuerza Aérea Dominicana, y por órdenes del general Fernando A. “Tunti” Sánchez hijo,  los cadetes fueron llevados a torturar y asesinar a dichos expedicionarios. Los asesinos de la “Era” más famosos y sangrientos, carentes del más mínimo concepto de lo que es la piedad y el dolor, estaban y actuaban bajo las órdenes del general cuyo nombre hoy lleva la XII Promoción de Cadetes de la Fuerza Aérea Dominicana. Otros asesinos con uniforme lo eran los coroneles Luis José “Pechito” León Estévez, quien fuera el primer esposo de Angelita Trujillo y quien se suicidó hace unos años; Gilberto “Pirulo” Sánchez Rubirosa, Octavio “Tavito” Balcácer y César Báez.
Sólo uno de los cadetes de la Aviación del tirano Trujillo confesó que a él, junto a otros muchos de sus compañeros de la base aérea de San Isidro, los obligaron a torturar y asesinar a expedicionarios del 14 de Junio de 1959 bajo las órdenes del general Tunti Sánchez hijo.
Eugenio María Guerrero Pou publicó su confesión en “Yo maté a su hijo. Testimonio de un cadete de la Era de Trujillo”, y lo hizo en 1996, treinta y cinco años después del ajusticiamiento.
Hasta hoy, con la excepción del cadete Guerrero Pou, quien dicho sea no de pasada, dado el malestar de conciencia que le provocó su participación en el asesinato masivo de los expedicionarios del 14 de Junio perdió el equilibrio emocional y tuvo que abandonar la carrera militar.
Los cadetes que callan desde 1961 han hecho imperdonable la deuda de sangre por un asesinato masivo que les ordenaron pero que al parecer cometieron sin escrúpulo de conciencia alguno.
La Fundación Héroes del 30 de Mayo, el Museo Memorial de la Resistencia, la Federación de Fundaciones Patrióticas y los familiares de las víctimas de la tiranía trujillista, deben elevar una protesta formal ante el insulto, la injuria y el agravio que ha producido la estúpida acción del almirante Sigfrido Pared Pérez, Ministro de la Fuerzas Armadas de la república Dominicana, al nombrar la XII Promoción de Cadetes de la Fuerza Aérea Dominicana con el nombre de un reconocido asesino como lo fue el general Fernando A. “Tunti” Sánchez hijo.
Es una ofensa al honor de los héroes y mártires que lucharon contra aquel régimen despótico, a esos que abonaron con su sangre la semilla de la libertad.

viernes, 13 de diciembre de 2013

OPORTUNIDAD PARA PEDIR PERDON


Por Carlos Báez .



Ayer dedicaron la  XII graduación de oficiales de las Fuerzas Armadas al Mayor General Fernando Sánchez hijo. “Tunti” fue quien asesinó a seis de los ajusticiadores de Rafael Leónidas Trujillo un 27 de noviembre de 1961 en la Hacienda María .  
 Desde el momento mismo que ninguno de los protagonistas de actos barbáricos y crímenes horribles que se hicieron en el tiempo de Trujillo pagaron por sus hechos, quedó la impunidad establecida  en nuestra sociedad como un elemento vergonzante de la misma…pero que importa .Protagonistas de los mismos eran  nombrados en cargos públicos por el Dr. Balaguer, e igualmente los actos bochornosos y los crímenes de su gobierno también quedaron sin castigo, y el mismo gobernante de ser represivo e injusto pasó a ser llamado más adelante  “padre de la democracia” .
Hoy incluso ocupan sitiales de admiración muchos de aquellos participantes o apañadores de crímenes  y a algunos de ellos se les considera hasta “héroes”…pero que importa, ya  el nada es nada se volvió hasta constitucional vía códigos súper garantistas que olvidan el pasado de cada quien  y sus viejas fichas no merecen importancia y hasta los mismos compromisos y acuerdos que asumen los manejadores del Codigo no se cumplen ,dejando evidenciado que ni los papeles  firmados, ni  la palabra empeñada  de la propia justicia hoy tiene valor .Y pensar que antes solo se necesitaba el pelo de un bigote para honrar un compromiso .
Antes los asesinatos eran el motivo principal para que se quisiese hacer justicia, hoy  además está el narcotráfico y aunque la corrupción siempre ha campeado por sus fueros  en todos los gobiernos, las cifras que se manejan en estos tiempos  por la misma, paran la respiración de cualquier ser consciente . Sin embargo nadie por estos motivos está preso, ni tampoco se le persigue  y los afectados por casos de narcotráfico consiguen su libertad de manera rápida por algún juez suplente o cualquier tecnicismo legal, y solo los  que a Estados Unidos les interesa son los que el peso de la ley más afecta .
Hechos de esta naturaleza hemos tenido de manifiesto sobremanera en estos últimos años y nombres como Quirino , Figueroa Agosto y Toño Leña son ya harto conocidos, sin embargo los relacionados de manera indirecta con rango ,cargo o nombradía con estos personajes, nunca han figurado en expediente alguno, y si en algún momento lo han estado,  han desaparecido como por arte de magía.
Últimamente ha habido un festival de archivo y desestimación de expedientes como nunca . Más que jamás las leyes  se evidencian que no son para todos y que muchas que existen se incumplen sin consecuencia ninguna, el transito diario es solo  un ejemplo vivo de estas afirmaciones, es más pareciese que la impunidad se ha convertido en ley.
Glorificar  a autores de hechos deleznables de la dictadura cincuenta años después es reflejo de una crisis ¿Qué ejemplos le estamos dando a esos Oficiales que se graduaron ayer? ¿Que hay que asesinar para que le  honren en la posteridad? ¿Que ejemplo le estamos dando a la juventud cuando no hay nadie preso por corrupción? ¿Qué ejemplo le estamos dando a la juventud cuando se desestiman expedientes de lavado de activos?  ¿Qué ejemplo le estamos dando a la juventud cuando se desestiman crímenes o se le buscan bajaderos a cosas repugnantes por amiguismos o tráfico de influencia?

 Es evidente que estamos inmersos  en una crisis. Es conocida la frase de que en las crisis nacen oportunidades . Llegó el momento de que se le pida perdón a esta sociedad  por tanta metida de pata ,por tanta indolencia y por haber sido tan permisivos . Llegó el momento por necesidad de que las cosas se pongan en orden  y de que se haga un pacto nacional para querer hacerlo bien, para enmendar las cosas y llegar a tener un verdadero Estado de Derecho donde impere la ley, no el desorden y la impunidad como hoy se evidencia . Glorificar a asesinos de la dictadura en un acto donde está el Presidente de la República es el colmo del irrespeto a él y a nuestra sociedad, es lo que pone el tapón a la botella .En esta crisis llegó la oportunidad de querer cambiar las cosas.Esperemos que los responsables de que estos cambios se produzcan actuen ya el país no aguanta más.

jueves, 12 de diciembre de 2013

La soledad de la viuda de Pinochet


A sus 90 años, Lucía Hiriart vive sola y enclaustrada y no se sabe casi nada de ella

Un libro desvela la influencia política que ejerció sobre el dictador, fallecido hace siete años

Lucía Hiriart, en una imagen de 2011. / MATÍAS RECART
Lucía Hiriart de Pinochet sintió una profunda tristeza el pasado 8 de abril cuando se enteró de la muerte de Margaret Thatcher. Como nunca pudo dominar el inglés, llamó a un médico amigo para que le redactara una carta de condolencias. La viuda del dictador chileno admiraba a la ex primera ministra del Reino Unido, quien cultivó una amistad estrecha con su marido, que murió el 10 de diciembre de 2006.
“Nunca olvidaré su visita histórica el 26 de marzo de 1999 a Virginia Water. Ese sigue siendo el único momento luminoso en el recuerdo de aquellos días oscuros que pasamos en Wentworth, esperando poder regresar a Chile”, decía la misiva. La mujer se refería a los encuentros que sostuvieron la Dama de Hierro y Pinochet cuando el general tuvo que aguardar en Londres a la petición de extradición, por delitos contra la humanidad, hecha por el juez Baltazar Garzón. "Soy muy consciente de que fue usted quien llevó la democracia a Chile”, le dijo la inglesa en esa oportunidad frente a las cámaras de televisión.
Lucía Hiriart redactó la carta en una esquela para Margaret Thatcher y la envío a 10 Downing Street. El destinatario era el primer ministro británico David Cameron.
Casi nada se sabe en Chile de Lucía Hiriart de Pinochet, que a sus 90 años vive casi enclaustrada en su residencia de La Dehesa, una de las zonas más caras de Santiago. Desde que falleció su marido se sumergió en su mundo privado y los chilenos parecen haberla olvidado. Una biografía no autorizada que acaba de ser publicada en Chile desvela su rutina, aspectos desconocidos de su vida y la influencia política que ejerció sobre el dictador. El libro titulado Doña Lucía, de la periodista Alejandra Matus, desempolva la figura de mujer fuerte de la dictadura militar chilena que se prolongó entre 1973 y 1990.
La investigación relata que está lúcida, que pasa la mayor parte del tiempo en su habitación y que sigue viviendo un duelo largo por el fallecimiento de su marido y por el despojo de los privilegios y del poder. Sólo uno de sus cinco hijos –Marco Antonio- la visita con regularidad y está pendiente de su estado de salud. “Tras la muerte del patriarca, la familia se ha desintegrado, las visitas son escasas y Lucía se siente inmensamente sola”, señala el libro que se acaba de publicar en Chile y está entre los primeros en ventas.
Las comodidades que le proporciona el Ejército no son las mismas de antaño, revela Doña Lucía. Cocineros, choferes y escoltas transitaban por la residencia antes de la muerte de su esposo. Desde 2006, sin embargo, el personal se ha reducido a tres colaboradores: una persona para su asistencia personal, un auxiliar de servicio y un conductor que puede requerir de acuerdo a sus necesidades de traslado. Los procesos judiciales que embargaron los bienes de Pinochet –un caso conocido como Riggs- parecen haber afectado además las finanzas domésticas.
Los incondicionales a la familia son escasos y menos los que se atreven a defender la figura del dictador en público. La viuda resiente este alejamiento y está enfadada con la derecha. Tampoco ha gozado de buena salud: el 25 de mayo pasado tuvo que ser trasladada al Hospital Militar por un dolor agudo en el pecho. Lucía Hiriart, en definitiva, no es ni la sombra de aquella mujer de carácter fuerte, amante de los sombreros y los zapatos, que siempre empujó a Pinochet. Lo animó para que ascendiera en su carrera militar, le dio fuerzas para dar el golpe contra Allende y alimentó constantemente su deseo de perpetuarse en el poder.
De ascendencia vascofrancesa, Lucía Hiriart proveniente de una familia democrática y antimilitarista que conformó la elite política de comienzos del siglo XX. Hija de un senador, a los 16 años conoció a Pinochet, que en este entonces tenía 23. Era un militar sencillo que quedó embelesado con la muchacha. La relación no agradó a la familia de la joven y, según relata la periodista, la mujer no fue feliz durante los primeros años de matrimonio por las apreturas económicas - tan distantes a sus anhelos de infancia - y por las infidelidades de su esposo, que incluso estuvo a punto de dejarla cuando los hijos eran pequeños. A fines de los años 50, mientras la familia estaba destinada en Quito, el militar se enamoró de la ecuatoriana Piedad Noé, una mujer separada, liberal y artista.
“Ella no fue feliz con Pinochet sino hasta que llegó la dictadura y su esposo le pudo dar todo lo que ella siempre soñó”, relata la autora deDoña Lucía.
El propio Pinochet escribió en sus memorias que fue su esposa la que lo empujó a participar en el Golpe. “Una noche, mi mujer me llevó a la habitación donde dormían mis nietos y me dijo: “Ellos serán esclavos porque no has sido capaz de tomar una decisión’”, escribió el general en sus memorias Camino recorrido. Lucía no tuvo compasión, relata Alejandra Matus. La biografía no autorizada desvela que la dictadura afectó directamente a miembros de su familia: su propio padre estuvo en contra del régimen y una de sus primas fue víctima de la represión.
De especial talento político - bastante más fino que el de su marido - Lucía también hizo notar su influencia en la dictadura. “¡Hay que hacerlo sin contemplaciones!”, decía cada vez que se veía involucrada en las decisiones que debía tomar Pinochet, sin importarle dejarlo en entredicho frente a sus colaboradores. Lo explica Matus: “Los ministros intentaban que Pinochet resolviera todo antes de irse a la casa porque, si hablaba con Lucía por la noche, regresaba al día siguiente con todo cambiado”.
La Primera Dama del régimen imprimió su mirada personal de lo que debía ser Chile a través de CEMA, una red de centros de madres donde las mujeres pobres eran instruidas en diferentes oficios. Lucía Hiriart presidía la fundación y las esposas de los altos generales estaban a cargo de la dirección nacional. Con el paso de los años se transformó en su ejército femenino propio y su principal herramienta para darle a la dictadura un carácter de integrismo moral. “Ella estuvo muy influida por grupos de vertientes franquistas”, cuenta la autora.
En septiembre pasado se conmemoraron en Chile los 40 años del golpe de Estado de 1973, se produjo un revisionismo inédito por parte de la ciudadanía y la clase política, pero no se supo nada de la familia Pinochet. La viuda, en la soledad de su casa grande, trata de pasar inadvertida enfrascada en su duelo eterno. Sólo se le escucha decir: “Si Augusto estuviera aquí…

Memorias y antimemorias


Por 
amateo[@]adm.unapec.edu.do 
2:00 am
(Con la complicidad de José del Castillo).
Hablo solo y canto en el baño. Vi a Trujillo personalmente. En la iglesia de San Juan Bosco era monaguillo y ayudaba en una misa cuando él se apareció. Traje blanco de guardia marino, charreteras doradas, una pequeña daga plateada para destacar su aureola de mando, y el rostro adusto maquillado en exceso; pero lo que recupero de la memoria es la impresión de que ese ser sobrenatural no se encontraba a gusto, que se turbaba dentro del poco de humanidad que le quedaba, y parecía distante como si fuera inventado. Lo he narrado miles de veces en mis artículos, en mis poemas, en mis novelas. Era apenas un niño, una brizna, frente a ese Dios iracundo.
Soñé ser charro mexicano y todavía las películas de Cantinflas me hacen reír. Si saqueo mi pasado veo una colección de artistas que quise ser. Tony Aguilar no se me quita de la memoria, entregándole su sombrero mexicano a Angelita Trujillo, en el estudio de La Voz Dominicana, que entonces nos parecía muy grande. Y atrapo con toda nitidez la sonrisa tan dulce de Pedro Infante, galopando en su caballo por las calles de Santo Domingo, en aquella Semana Aniversario. ¿No era mágico, acaso, que a Miguel Aceves Mejía, con su mechón blanco y todo, en el momento en que estaba casi a punto de morirse de sufrimiento le llegara una música por el aire, y cantara como un ángel divino la canción que le rompería el alma a su amada?
Para mí era como una maravilla el cucurucucú paloma de Amalia Mendoza. Solo que la ronquera sublime de Lola Beltrán embrujaba los sentidos de tal manera que uno moría en la historia que narraba su canto, o se desgajaba, ardiendo de amor o desamor. Pero de Cuco Sánchez para allá era el despelote, nos asaltaba el lagrimón veloz como si la existencia no fuera con nosotros compadecida. Aquella canción en que decía “El espejo en que me miro hoy es mi amigo, porque solo él me ha mostrado la verdad”, nos hacía reventar, aunque todavía éramos jóvenes. Juro por mi madre que vi más de un guardia llorando sin consuelo sobre la vellonera, amargado porque lo que esa canción contaba era como un inventario de la vida, como un resumen fatal que nos aguardaba. Todos queríamos ser charros mexicanos en los años cincuenta del siglo pasado, y uno tan niño se encariñaba con lo que parecía ser expresión de nuestra espontaneidad. La ciudad era pequeña, tan pequeña como nuestras vidas. Y todo el espacio heroico estaba ocupado por ese absoluto hegeliano que pendía sobre nuestras cabezas, y que nadie se atrevía a nombrar. Ser charro mexicano era lo más heroico e inocente que nos podía ocurrir. Lo he narrado con toda franqueza en mi novela “El violín de la adúltera”.
Después supe que Trujillo cantaba las mismas canciones bajo la ducha, que hacía falsetes con esa vocesita mariconil que desdecía de sus rasgos marciales, y que había que repetirle cuantas veces él quisiera la película de Jorge Negrete “El peñón de las ánimas”, porque ese cantante le enmarañaba los sesos, y compaginaba enteramente con la idea de sí mismo como macho y remacho.
La hegemonía de las rancheras mexicanas desapareció con la muerte de Trujillo, y nosotros aprendimos que ni siquiera lo que parece ser más espontáneo e inocente, deja de estar condicionado.
Tal vez por eso yo escribo artículos y me vivo buscando vainas con el poder establecido. Quizás por eso en mis artículos intento abordar la cotidianidad política y social tratando de ir más allá del sentido común. Quizás por eso me persiguen los “predestinados”, los que se creen “el destino” de todos, los que naufragaron en el narcisismo y la adulación. Y es seguro que por ello he rechazado siempre con suma vehemencia todo cuanto desde el poder condiciona la verdadera libertad del sujeto social. ¡Mi generación fue una generación hundida en el miedo y en el silencio! Nuestra gran conquista espiritual fue el descubrimiento de la palabra libre e incondicionada. ¡Esa misma por la que hay que luchar ahora!
Todavía hablo solo y canto en el baño. ¡Oh, Dios!

viernes, 6 de diciembre de 2013

VIVA MANDELA

Autor: Carlos Báez .

Tu resplandor entre las multitudes descolla
Tu rostro pleno de angel aflora
Y eres tan tu qué dices estoy aquí yo.

Carisma,  irradias sobre todo carisma.
Tu risa ya ha movido montañas
Y tu presencia sola es decir Paz.

Conciliador  comprometido
de la libertad al infinito.Un ser humano tan tan justo que es superior.

Conciliador y de principios él soportó hasta el
 ostracismo y luego llegó e hizo tanto que nunca morirá.

Mandela... Madiba
 Mandela... Madiba

Mandela... Madiba

EL MERENGUE Y TRUJILLO

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CUENTO SOBRE LA DICTADURA DE TRUJILLO

COMUNICACION Y PRENSA EN LA DICTADURA DE TRUJILLO

POESIA EN LA DICTADURA