BIENVENIDOS

PARAQUENOSEREPITALAHISTORIA .Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

sábado, 4 de noviembre de 2017

Fidel sin Rusia, quizá hubiera establecido una dictadura más parecida a la de Rafael Leonidas Trujillo


Rusia

“Sin Lenin, los bolcheviques probablemente hubieran sido uno más de los varios partidos antizaristas que pugnaban por destacar en la caótica situación que vivía Rusia en 1917”. (Foto: AP)

Hace un siglo, el 7 de noviembre de 1917 en el calendario occidental, los bolcheviques guiados por Lenin asaltaron el Palacio de Invierno, sede del gobierno provisional de Rusia y tomaron el poder. No lo soltaron nunca más hasta que el fracasado régimen comunista se derrumbó en 1991.
Aunque después los marxistas plantearon ese acontecimiento como una suerte de inevitable marcha de la historia, el comunismo reemplazando al capitalismo –y muchos creyeron eso–, en realidad fue un suceso que no se habría producido de no ser por la voluntad, capacidad, audacia y ambición de poder de Lenin. Y el mundo sería muy distinto hoy día.









En realidad, los alemanes habían estado financiando a los bolcheviques –que propugnaban la derrota de su país– para que desestabilizaran a la monarquía rusa a través de Alexander Helphand (Parvus), un marxista ruso-alemán enriquecido en negocios oscuros. “Lenin estaba intentando fomentar la revolución socialista europea con una asignación económica secreta de gente a la que tachaba públicamente de imperialistas alemanes” (R. Service). No es que Lenin fuera un espía alemán, como lo acusaron en Petrogrado durante esos meses turbulentos. Pero para él, el fin justificaba los medios.
La presencia de Lenin en Petrogrado fue absolutamente decisiva. Cuando estalló la revolución y el zar Nicolás II fue depuesto, los bolcheviques locales no tenían la menor intención de tomar el poder. Ellos, al igual que los mencheviques, los socialistas revolucionarios y varios otros partidos, respaldaban al gobierno provisional y consideraban que la revolución socialista era imposible. Además, eran una minoría entre los varios partidos revolucionarios. En junio, en el Primer Congreso de los Sóviets de toda Rusia, los bolcheviques eran 105 de 822 delegados, menos del 13% (E.H. Carr, “La revolución bolchevique 1917-1923”, vol. I).
En sus Tesis de Abril Lenin formuló la estrategia para hacerse del poder. Cuando llegó a Rusia se puso manos a la obra e impuso paulatinamente sus ideas a la vacilante cúpula bolchevique. Tuvo un aliado importante en Trotski. Pero a diferencia del arrogante Trotski, que no tenía partido y era detestado por bolcheviques y mencheviques, Lenin era el líder indiscutible del bolchevismo desde 1903.
Sin Lenin, los bolcheviques probablemente hubieran sido uno más de los varios partidos antizaristas que pugnaban por destacar en la caótica situación que vivía Rusia en 1917 y no hubieran tomado el poder. Hoy día el bolchevismo ocuparía algunos párrafos o páginas en los libros de historia como otro de los varios movimientos marxistas y socialistas de fines del siglo XIX y principios del XX que desaparecieron o mutaron después de participar en períodos de convulsión.
Después de asaltar el poder, Lenin maniobró para mantenerlo, imponiendo el terror rojo, liquidando sin vacilaciones a sus adversarios y las posibilidades de establecer un gobierno democrático. Una de sus consignas principales –junto con todos los partidos antizaristas– había sido la de una Asamblea Constituyente que estableciera las bases de un gobierno democrático. Las elecciones a la Constituyente, convocadas por el gobierno provisional antes de la toma del poder por los bolcheviques, se celebraron en noviembre de 1917. Los bolcheviques obtuvieron menos del 25% de los escaños. Cuando se reunió la Asamblea, Lenin mandó un destacamento militar y la disolvió. El marxismo y la democracia son incompatibles. La única forma de imponer el comunismo a una sociedad es mediante una dictadura.
El punto es que el victorioso bolchevismo, luego Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), se convirtió en un polo de atracción para muchos revolucionarios en el mundo que constituyeron partidos a su imagen y semejanza, y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se transformó en un país con una fuerza suficiente para influir decisivamente en la expansión del comunismo.
Como producto de su triunfo en la Segunda Guerra Mundial, Stalin engulló a ocho países de Europa del Este, estableciendo en ellos dictaduras dependientes de la URSS y expandiendo el comunismo significativamente.
Quizás más transcendental aún, a la sombra del PCUS y su instrumento, la Internacional Comunista, en 1921 se fundó el Partido Comunista Chino (PCCh) en un país campesino y sumido en el caos. Pero, muy importante, vecino de la URSS. Sin la ayuda soviética y sin la amenazante presencia de la URSS en esa parte del mundo, probablemente el PCCh no hubiera podido derrotar al Kuomintang del general Chiang Kai-shek, apoyado por las potencias occidentales, en 1949.
Ni qué decir de Vietnam y los países de la antigua colonia francesa, Indochina.
En suma, con la ayuda soviética y luego China, y con el paraguas protector, militar y político de ambos, se establecieron regímenes comunistas en Vietnam y Corea del Norte.
Fidel Castro no hubiera podido instaurar una dictadura comunista en Cuba a 150 kilómetros de EE.UU. sin la protección y la ingente ayuda soviética. Quizá hubiera establecido una dictadura más parecida a la de Rafael Leonidas Trujillo o Anastasio Somoza.
Hoy día parece natural que haya existido la URSS y el comunismo dominando buena parte del mundo y gobernando sobre cientos de millones de personas durante décadas, como una etapa más de la historia. No es así.
Sin Lenin y su decisiva intervención entre abril y noviembre de 1917, no habría habido una revolución comunista en Rusia. Y sin la Unión Soviética, el PCUS y la Internacional Comunista, los partidos comunistas no hubieran existido o habrían sido insignificantes, y es muy improbable que el comunismo hubiera podido tomar el poder en algún país. El mundo sería muy diferente hoy día, no necesariamente mejor, nadie lo sabe, pero definitivamente distinto.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Moreno y Correa se enfrentan por el control de su partido. Cualquier historia parecida en RD es pura coincidencia

Rafael Correa levanta la mano de Lenín Moreno
Una facción de Alianza País (AP) nombró a Ricardo Patiño, un exministro de Rafael Correa, como nuevo presidente del partido y este anunció que el exmandatario regresará para recuperar la postura ideológica perdida. Correa se apartó en julio de la primera línea política, pero ha seguido vigilando y presionando a sus militantes afines vía online. Desde Bélgica ha respaldado la desautorización a Moreno de 22 de los 35 miembros de la directiva y la designación de Patiño como su paladín, hasta que él regrese. La otra facción de AP, como reacción, salió públicamente a negar la destitución de Moreno e invitó a apartarse de la formación a quienes no se sientan identificados con la nueva tendencia del Gobierno.
Esa ruptura, también evidenciada en las intervenciones públicas, ha generado una ola de posicionamientos entre los rostros clave del partido y del Gobierno. José Serrano, presidente del Parlamento y experto en camuflarse hasta ahora en la indefinición, rechazó la decisión de la cúpula del partido por ser “arbitraria, inconstitucional e ilegal”. Según dijo, no se ha seguido con lo estipulado en los estatutos del partido: “Se ha violentado por una minoría, no sé a qué intereses responden”.
En cambio, Fernando Alvarado, el exsecretario de Comunicación que protagonizó el hostigamiento a los medios de comunicación durante la gestión de Correa, celebró la decisión, aunque dijo que llegaba tarde: “El 22 de septiembre me pronuncié sobre la necesaria expulsión de Lenín Moreno por incoherencia con los principios de AP. Hoy aplaudo esta valiente decisión”.
Ninguna de las dos facciones quiere renunciar al poder de una marca de partido que ha sido validada en las últimas cuatro elecciones presidenciales y que lleva gobernando desde 2007. Así, el resquebrajamiento no ha dejado de crecer a medida que correístas y morenistas buscaban apoyos entre dirigentes y militantes del partido desde que apareció la primera grieta. El momento clave coincidió con la orden de Moreno de despojar de funciones al vicepresidente Jorge Glas por su implicación en casos de corrupción.
Pero la facción de AP que aún es fiel a Correa rechaza la consulta popular que promueve Moreno porque, según defiende, eliminar la reelección indefinida supone un retroceso inconstitucional de derechos. Este grupo cuenta con al menos 20 asambleístas, aunque, amparados en el silencio de algunos parlamentarios, aseguran ser la corriente mayoritaria. Los dos vicepresidentes del Parlamento, Carlos Bergmann y Viviana Bonilla, muy cercanos a Correa durante su mandato, son dos de los que aún no se han posicionado.

Contagio en la militancia

La militancia se ha ido contagiando poco a poco de la pugna nacional y esta semana ha estallado la crispación. Las directivas regionales no se renovaron hace un año para poder centrarse en el año electoral, pero la bicefalia en el partido está forzando una nueva selección. Según la vicepresidenta encargada, María Alejandra Vicuña, 26 de 30 dirigentes provinciales han mostrado un “irrestricto” apoyo a Moreno y su gestión.
Las discusiones entre la militancia regional se habían centrado en el apoyo o no a la consulta convocada por el presidente, pero la causa se ha estirado hacia el aval a Moreno. En cuatro de las cinco provincias que acumulan más del 60% de los votantes, los altos mandos del partido están divididos. En Guayas, Pichincha, Manabí, Azuay y Los Ríos, cuando no es el número uno el que apoya al presidente mientras que el número dos rechaza la consulta, es al revés. Por eso, exigen acelerar el proceso de renovación de los mandos del partido para saber quién se quedará con la bandera de PAÍS para poder ondearla en las elecciones regionales de 2019.

María Garzón: "Con 16 años ayudé a mi padre a traducir algunos textos del caso Pinochet"

Cadena ser
De Laureano Oubiña a Julian Assange, pasando por personalidades como Augusto Pinochet o Rigorberta Menchú. Estos, y otros personajes históricos, tienen el denominador común de haber formado parte de la vida profesional de Baltasar Garzón. Una circunstancia de la que ha sido testigo directo María Garzón.
"El caso de Pinochet fue el primero en el que trabajé con mi padre. Acababa de regresar tras pasar un año en Estados Unidos, y le ayudé a traducir algunos textos importantes en la guardilla de casa", confiesa María Garzón. 
"Los textos llegaban en inglés y a última hora de la tarde porque el Gobierno de la época, el de Aznar, nos puso numerosas trampas para que no nos diese tiempo al trámite de los distintos actos procesales que se iban procediendo para la extradición de Pinochet. Pero lo conseguimos entre María, el traductor oficial y yo", subraya Baltasar. 

El rencor en la profesión judicial

¿Compartiría Baltasar Garzón mesa y mantel con algunos de los adversarios o enemigos que ha tenido durante su carrera judicial? ¿Y su hija María?
"En la profesión judicial no hay que ser rencoroso, hay que actuar con mente fría, aún así, según qué casos tendría que pensarlo muy mucho. Con alguien con quien sí me gustaría hablar es con el actual abogado belga de Puigdemont, que ha dicho muchas lindezas sobre mi relacionas con mi lucha contra ETA", responde el ex ministro. 
"En mi caso si hubiera un respeto de por medio, me gustaría tener una conversación calmada para conocer los motivos por lo que muchos terroristas y etarras quisieron asesinar a mi padre", confiesa María Garzón.

Puigdemont en Bruselas

Por último, como no podía ser de otra manera, Baltasar ha compartido su opinión sobre las últimas noticias relacionadas con el Procés: "Se ha jugado con los ciudadanos y ciudadanas de todo un país. Se han tomado decisiones muy precipitadas. Desde el punto de vista judicial también. Por ejemplo, el único órgano judicial competente en este caso es el Tribunal Supremo, y se ha acudido a la Audiencia Nacional para evitar la supuesta presión que sufren los jueces en Cataluña. Eso nos deja muy mal como poder judicial independiente y deja muy mal al Estado". 
Sobre la estancia de Carles Puigdemont en Bruselas, ha comentado: "no estoy de acuerdo con que se haya marchado, pero a la vez creo que es una jugada muy bien pensada con la que busca que se pronuncie el Tribunal Europeo de Derechos Humanos".

Punta Peuco, Piñera y el gobierno de Bachelet


 Desde 2009, cada 30 de octubre se conmemora el Día del Ejecutado Político en Chile. La fecha constituyó un gesto político del primer gobierno de Bachelet hacia los familiares de ejecutados políticos. Sin embargo, el gesto necesario que debe hacerse es el cierre del Penal de Punta Peuco que cobija a ex militares responsables de crímenes de lesa humanidad, y su transferencia a una cárcel común. Constituye una ignominia para todo el país que, mientras los mapuches son encarcelados en recintos comunes por luchar por sus tierras, a los criminales que asesinaron, torturaron y desaparecieron a luchadores sociales en dictaduralos tengan en una cárcel de cinco estrellas, llena de privilegios, como es Punta Peuco.
En este recinto los ex funcionarios de Pinochet cuentan con habitaciones individuales, habilitados con living, cocina y ducha. Cada cuarto tiene una cama de una o una plaza y media junto a un baño. No solo eso. Son los únicos presos del país que tienen el privilegio de ingresar electrodomésticos, equipos de radios, televisores con acceso satelital y computadores. Ni hablar de las mesas de pin pon, canchas de tenis y multicanchas.

El Instituto Nacional de Derechos Humanos ha denunciado los privilegios con los que viven los criminales del régimen militar. Sin embargo, el gobierno de Bachelet que prometió cerrar la cárcel en septiembre no lo hizo. Presionado por la derecha reaccionaria pinochetista y por los familiares de los criminales, el gobierno mantiene abierta la decisión.

NUEVAS CONDENAS A CRIMINALES DE DICTADURA EN CHILE


Once exmilitares y carabineros de la dictadura de Augusto Pinochet fueron sentenciados  a 10, cinco y tres años de prisión por el crimen de 18 campesinos en octubre de 1973.
El juez especial de la Corte de Apelaciones de Concepción (sur de Chile), Carlos Aldana, aplicó la condena a los encartados por los delitos de secuestro calificado, homicidio, inhumación y exhumación ilegal de víctimas.
Los campesinos, después de ser asesinados, fueron incinerados y exhumados de forma ilegal para tratar de no dejar rastros de sus cadáveres, según se explicó en la vista.
En otra evidente demostración de la crueldad de la junta militar de Pinochet, las investigaciones señalaron que las víctimas fueron apresadas en la localidad de Mulchén y sepultadas en sitios agrestes, y un año más tarde incineradas.
La abogada de las familias de los perjudicados, Patricia Parra, consideró que se trata de penas muy bajas que no se condicen con la gravedad de los hechos investigados.
Por su lado, la vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Norma Panés, calificó como una burla de los tribunales el fallo.
El magistrado especial dictó sentencias de 10 años y un día de cárcel a Jacob Ortiz Palma, Juan de Dios Higueras, Osvaldo Díaz Díaz y Héctor Guzmán Saldaña como autores del homicidio calificado de 12 de las víctimas.
Igualmente ordenó cárcel de otros cinco años y un día por su responsabilidad en los secuestros calificados (desaparición) de seis campesinos más, así como a otros 541 días adicionales por la inhumación ilegal de las víctimas.
Seis agentes de la dictadura recibieron sentencias de tres años de prisión como encubridores del homicidio de 11 de los casos y a 541 días por la exhumación ilegal.
El otro inculpado, Julio Reyes Garrido, fue condenado a tres años como encubridor de 11 homicidios y a 300 días más por la exhumación ilegal.
Con una orden firmada por Augusto Pinochet bajo el nombre de operación Retiro de Televisores, una patrulla militar llegó al lugar para desenterrar los restos y hacerlos desaparecer entre fines de 1978 e inicios de 1979. Todo a pesar que ya existía una investigación judicial sobre el caso.
El sanguinario dictador quería que no se repitiera lo sucedido en unos hornos de ladrillos cerca de Santiago, donde aparecieron 15 cadáveres de otros campesinos.
Santiago de Chile, 1 de noviembre 2017
Crónica Digital /PL

Neruda, Pinochet y los rumores de un homicidio


Aún puedo recordar lo impactado que quedé y el pesar que sentí aquel día que escuché que había muerto Pablo Neruda, el más grande poeta chileno y uno de los pilares de la literatura del siglo XX. Era el 23 de septiembre de 1973. Dos semanas antes, el ejército chileno había perpetrado un golpe de Estado en contra del presidente Salvador Allende y había instalado una dictadura que iba a durar diecisiete años.
Temía por mi vida, como muchos otros intelectuales y defensores de Allende, y estaba escondido en una casa de seguridad de Santiago cuando me llegó la noticia de que, además de perder nuestra nación a manos del fascismo, perdíamos también al mayor escritor de esa tierra cuando más lo necesitábamos.
Aunque había motivos para dudar cada una de las palabras emitidas por la Junta mientras torturaban, asesinaban, perseguían y exilaban a los seguidores de Allende, jamás se me ocurrió que fueran tan estúpidos como para asesinar al mismo Neruda.
Sabía que estaba postrado en cama y que padecía cáncer de próstata. Parecía natural que el horror de ver destruida a la democracia chilena y la pena por las muchas muertes de sus camaradas del Partido Comunista y otras organizaciones de izquierda hubieran acelerado su deceso.
A lo largo de los años, igual que la mayoría de los chilenos, desestimé los rumores de que un agente de la dictadura había envenenado a Neruda durante su estancia en la Clínica Santa María. Los testimonios de amigos que habían estado a su lado durante sus últimos días y horas reforzaban ese escepticismo. La viuda del poeta, Matilde Urrutia, me dijo que, en efecto, el cáncer era la causa de su muerte, aunque la abrumadora angustia de su esposo ante el destino de nuestra nación había asestado el golpe final.
Sentía recelo de las historias descabelladas que no podían corroborarse y que hacían más mal que bien. De cara a incontables atrocidades reales e indiscutibles, era inútil proponer crímenes que no parecían tener fundamento y podían interpretarse como propaganda.
Décadas más tarde, sin embargo, las acusaciones presentadas a la revista mexicana Proceso por el antiguo chofer de Neruda, Manuel Araya, sobre que una inyección letal le había sido administrada al poeta horas antes de su muerte llevaron a un juez chileno a ordenar la exhumación del cuerpo y a buscar ayuda de organizaciones forenses extranjeras para determinar la verdadera causa de la muerte. Ahora dieciséis expertos anunciaron que Neruda murió por una infección bacteriana y no de caquexia por cáncer, como se consignó fraudulentamente en su certificado de defunción.
Aunque no ofrecieron pruebas de que hubo mano negra, su investigación ha provocado cierta especulación. En contraste con la inevitable circunspección de los forenses, muchos chilenos –comentaristas, políticos e intelectuales, acompañados por uno de los sobrinos de Neruda– dan por hecho que se trató de un asesinato.
Estas conjeturas renovadas son reforzadas por el hecho de que, algunos años después de la muerte de Neruda, el expresidente Eduardo Frei Montalva murió en circunstancias sospechosas en la misma habitación de la misma clínica donde había fallecido el gran poeta.
Llevó muchos años de investigación, pero las cortes chilenas dictaminaron que Frei había sido asesinado por un grupo de agentes de la policía secreta DINA. Es fácil suponer porqué lo mataron: aunque en un principio Frei había apoyado la toma de poder de los militares, se había convertido en el valiente líder de la oposición al general Augusto Pinochet.
Eliminarlo era una manera de deshacerse de una figura que podía unir a la gente y a quienes querían que se restaurara la democracia. Fue un motivo similar al del asesinato en Washington de Orlando Letelier, el popular y carismático ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Allende.
Sin embargo, matar a Neruda sigue pareciendo no tener sentido. ¿Por qué los secuaces de Pinochet se arriesgarían a asesinar a un poeta que ya estaba muriendo, a un ganador del Nobel reverenciado por los chilenos de todos los tipos y filiaciones? ¿No estaba ya enfermo y debilitado, a punto de exilarse en México, donde pronto fallecería de cualquier modo?
Cualquiera que haya sido el motivo de su muerte, su efecto fue impresionante. El funeral de Neruda, celebrado el 26 de septiembre de 1973, se convirtió en el primer acto de desafío público en contra de los nuevos gobernantes chilenos.
Llenos de valor de cara a los soldados en las calles y al miedo en sus corazones, miles de patriotas acompañaron el ataúd de Neruda al Cementerio General, para despedirse del poeta que había contado la historia de todos ellos y la de Latinoamérica en su búsqueda de la liberación. ¿Cómo podrían no haber acompañado en su viaje final al cuerpo del poeta que había celebrado el cuerpo humano en todos sus deseos sensuales y su más profunda desesperanza?
Estas personas habían aprendido a través de sus versos cómo dar forma a sus sueños y cómo soñar su amor, así que desolados y furiosos, cantaron que su bardo viviría en ellos por siempre. Prometieron que Allende, nuestro presidente muerto, no sería olvidado; juraron que Chile no sucumbiría a la tiranía.
Lo significativo del evento no sólo residió en el simbolismo de que tantos hombres, mujeres e incluso niños se pusieran en peligro para expresar su necesidad de ser libres. Ese funeral también fue el prototipo de la manera en que la resistencia finalmente vencería a Pinochet en los duros años que vendrían, apoderándose de cualquier espacio disponible, grande o pequeño; empujando los límites de lo permisible; declarando, con bayonetas y balas enfrente, que el silencio no prevalecería.
En los versos más famosos de su “Canto General”, Neruda les habló a los muertos anónimos de Latinoamérica, cuando escribió: “Sube a nacer conmigo, hermano”, con lo que les pedía a los olvidados y profanados por la historia que renacieran. “Hablad por mis palabras y mi sangre”.
Por Ariel Dorfman *
La discusión renovada sobre la muerte de Neruda nos permite recordarlo una vez más, verlo de nuevo como un profeta en la lucha en contra de la oscuridad, la condena y el olvido. Igual que ayer, cuando estaba vivo, nuestro Pablo continúa, desde más allá de la muerte, enviando a la humanidad un mensaje de esperanza, alentando la batalla por la justicia y la libertad en estos tiempos nefastos.
Quizá tome mucho tiempo, pero los crímenes del pasado no se borrarán. Quizá tome mucho tiempo, nos dice el recuerdo de Neruda, pero habrá, finalmente, un ajuste de cuentas. Quizá tome mucho tiempo, nos dice la poesía de Neruda, pero es seguro que las víctimas de la historia encontrarán una manera de nacer de nuevo.
* Profesor emérito de literatura en la Universidad Duke, es autor de la obra de teatro La muerte y la doncella, el libro de ensayos de próxima aparición Homeland Security Ate My Speech y la novela Los fantasmas de Darwin.

Tantos trujillitos

012
Publicado el: 1 de noviembre, 2017
e-mail: rosares@hotmail.com

El machismo es un mal que ha caracterizado la humanidad por mucho tiempo. Ni siquiera los grandes esfuerzos de los últimos 60 años por descodificarlo han podido liquidarlo. Al contrario, ahora aparece alborotado, desbordado.
La superioridad asumida y ejercida por los hombres hacia las mujeres ha sido eje organizador de las sociedades, junto a las clases sociales, las razas y las etnias. Todos los sistemas de explotación conocidos en el mundo a través de la historia se han construido, fundamentalmente, en torno a estas condiciones sociales.
Pero si siempre ha habido machismo, ¿qué explica la gran cantidad de feminicidios en la actualidad? Hacen falta investigaciones para poder precisar la respuesta, pero hay ideas, hipótesis, que se pueden formular, y desde ya, podrían orientar medidas para enfrentar esta desgracia.
Primero, la República Dominicana vive un momento de mucha violencia social. Se manifiesta de manera cruda en la delincuencia organizada o callejera: robos, asaltos y asesinatos. Cada bando lucha por mantener sus privilegios o por obtenerlos. Se ve en el narcotráfico, el microtráfico, la corrupción pública y privada. La violencia siempre genera violencia y se irradia por doquier.
Segundo, los roles de género han cambiado, pero muchísimos hombres han quedado rezagados. Esto es particularmente evidente en las generaciones mayores que aún no aceptan que las mujeres son iguales a los hombres y deben tener los mismos derechos.
Está en los tuétanos devaluar a las mujeres de distintas formas.
Tercero, para ejercer poder total, el machismo se expresa de manera burda en relaciones sexuales entre personas con gran diferencia de edad: un hombre mayor con una mujer mucho menor. En la República Dominicana, muchos embarazos de adolescentes no son producto de relaciones entre jóvenes, sino de una niña o jovencita con un hombre mayor.
El macho se presenta triunfador al conquistar una joven, abusa de ella física y sexualmente, la embaraza y la deja, la golpea y denigra, o la mata y extingue. Fusiona su poder genital con el de la fuerza y la pólvora.
Cuarto, la proliferación de armas genera muchos riesgos. En la República Dominicana cualquier hombre tiene una pistola, y la cantidad de militares y policías agresivos agrava el problema. Un arma da poder. El machismo da poder. El alcohol disloca. La impunidad envalentona. Quien está cerca de un macho armado corre más peligro.
Quinto, la falta de acciones preventivas del Gobierno empeora la situación. Se critican los feminicidios, se hace una caminata anual, desfilan los políticos; pero, a la hora de la verdad, faltan muchos servicios. Y, sobre todo, falta que las autoridades policiales y judiciales presten atención a las mujeres,y ofrezcan protección cuando denuncian violencia de pareja. En emergencia no hay espera. En la violencia no hay amor, hay abuso.
Sexto, quien primero debe dar ejemplo de cambio no lo da. En los últimos 20 años, los tres presidentes que han gobernado el país han mantenido una bajísima representación de las mujeres al más alto nivel. El gabinete actual tiene cuatro mujeres de 23 posiciones ministeriales (17.3%), y cada comisión presidencial que se forma está repleta de hombres. Para este presidente, y para los anteriores, no hay suficientes mujeres que consideren capaces deser ministras.Las mujeres siguen siendo devaluadas, y la devaluación facilita y generaliza la opresión.
Octubre fue muy sangriento con unos nueve feminicidios. Noviembre es el mes de lucha contra la violencia hacia las mujeres. El 25 es el día porque el gran macho Trujillo mandó a matar las Hermanas Mirabal.
Hoy sigue la violencia y se requieren acciones certeras y contundentes con tantos trujillitos merodeando.

EL MERENGUE Y TRUJILLO

  • AQUÍ

CUENTO SOBRE LA DICTADURA DE TRUJILLO

COMUNICACION Y PRENSA EN LA DICTADURA DE TRUJILLO

POESIA EN LA DICTADURA