BIENVENIDOS

PARAQUENOSEREPITALAHISTORIA .Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

jueves, 12 de diciembre de 2013

Memorias y antimemorias


Por 
amateo[@]adm.unapec.edu.do 
2:00 am
(Con la complicidad de José del Castillo).
Hablo solo y canto en el baño. Vi a Trujillo personalmente. En la iglesia de San Juan Bosco era monaguillo y ayudaba en una misa cuando él se apareció. Traje blanco de guardia marino, charreteras doradas, una pequeña daga plateada para destacar su aureola de mando, y el rostro adusto maquillado en exceso; pero lo que recupero de la memoria es la impresión de que ese ser sobrenatural no se encontraba a gusto, que se turbaba dentro del poco de humanidad que le quedaba, y parecía distante como si fuera inventado. Lo he narrado miles de veces en mis artículos, en mis poemas, en mis novelas. Era apenas un niño, una brizna, frente a ese Dios iracundo.
Soñé ser charro mexicano y todavía las películas de Cantinflas me hacen reír. Si saqueo mi pasado veo una colección de artistas que quise ser. Tony Aguilar no se me quita de la memoria, entregándole su sombrero mexicano a Angelita Trujillo, en el estudio de La Voz Dominicana, que entonces nos parecía muy grande. Y atrapo con toda nitidez la sonrisa tan dulce de Pedro Infante, galopando en su caballo por las calles de Santo Domingo, en aquella Semana Aniversario. ¿No era mágico, acaso, que a Miguel Aceves Mejía, con su mechón blanco y todo, en el momento en que estaba casi a punto de morirse de sufrimiento le llegara una música por el aire, y cantara como un ángel divino la canción que le rompería el alma a su amada?
Para mí era como una maravilla el cucurucucú paloma de Amalia Mendoza. Solo que la ronquera sublime de Lola Beltrán embrujaba los sentidos de tal manera que uno moría en la historia que narraba su canto, o se desgajaba, ardiendo de amor o desamor. Pero de Cuco Sánchez para allá era el despelote, nos asaltaba el lagrimón veloz como si la existencia no fuera con nosotros compadecida. Aquella canción en que decía “El espejo en que me miro hoy es mi amigo, porque solo él me ha mostrado la verdad”, nos hacía reventar, aunque todavía éramos jóvenes. Juro por mi madre que vi más de un guardia llorando sin consuelo sobre la vellonera, amargado porque lo que esa canción contaba era como un inventario de la vida, como un resumen fatal que nos aguardaba. Todos queríamos ser charros mexicanos en los años cincuenta del siglo pasado, y uno tan niño se encariñaba con lo que parecía ser expresión de nuestra espontaneidad. La ciudad era pequeña, tan pequeña como nuestras vidas. Y todo el espacio heroico estaba ocupado por ese absoluto hegeliano que pendía sobre nuestras cabezas, y que nadie se atrevía a nombrar. Ser charro mexicano era lo más heroico e inocente que nos podía ocurrir. Lo he narrado con toda franqueza en mi novela “El violín de la adúltera”.
Después supe que Trujillo cantaba las mismas canciones bajo la ducha, que hacía falsetes con esa vocesita mariconil que desdecía de sus rasgos marciales, y que había que repetirle cuantas veces él quisiera la película de Jorge Negrete “El peñón de las ánimas”, porque ese cantante le enmarañaba los sesos, y compaginaba enteramente con la idea de sí mismo como macho y remacho.
La hegemonía de las rancheras mexicanas desapareció con la muerte de Trujillo, y nosotros aprendimos que ni siquiera lo que parece ser más espontáneo e inocente, deja de estar condicionado.
Tal vez por eso yo escribo artículos y me vivo buscando vainas con el poder establecido. Quizás por eso en mis artículos intento abordar la cotidianidad política y social tratando de ir más allá del sentido común. Quizás por eso me persiguen los “predestinados”, los que se creen “el destino” de todos, los que naufragaron en el narcisismo y la adulación. Y es seguro que por ello he rechazado siempre con suma vehemencia todo cuanto desde el poder condiciona la verdadera libertad del sujeto social. ¡Mi generación fue una generación hundida en el miedo y en el silencio! Nuestra gran conquista espiritual fue el descubrimiento de la palabra libre e incondicionada. ¡Esa misma por la que hay que luchar ahora!
Todavía hablo solo y canto en el baño. ¡Oh, Dios!

viernes, 6 de diciembre de 2013

VIVA MANDELA

Autor: Carlos Báez .

Tu resplandor entre las multitudes descolla
Tu rostro pleno de angel aflora
Y eres tan tu qué dices estoy aquí yo.

Carisma,  irradias sobre todo carisma.
Tu risa ya ha movido montañas
Y tu presencia sola es decir Paz.

Conciliador  comprometido
de la libertad al infinito.Un ser humano tan tan justo que es superior.

Conciliador y de principios él soportó hasta el
 ostracismo y luego llegó e hizo tanto que nunca morirá.

Mandela... Madiba
 Mandela... Madiba

Mandela... Madiba

lunes, 2 de diciembre de 2013

Policía alemana diseña aplicación para detectar música neonazi


Sólo el año pasado la Oficina Federal de Verificación de Publicaciones Peligrosas para la Juventud incluyó en su índice 79 canciones por su contenido neonazi y racista

Policía alemana diseña aplicación para detectar música neonazi
Neonazis alemanes.Acento.com.do/Archivo.
Berlín (EFE).- La brigada de investigación criminal del estado alemán de Sajonia (este de Alemania) ha diseñado una aplicación de móvil basada en la popular Shazam para que la policía pueda detectar con rapidez y facilidad cuándo se está escuchando música de tintes neonazis.
Según explica el semanario "Der Spiegel", se propondrá que se adopte esta aplicación a los ministros del Interior de los Länder, que se reúnen esta semana y tienen previsto analizar la lucha contra las corrientes de ultraderecha.

La aplicación identifica la canción que está sonando, como hace Shazam, pero además permite al policía determinar en segundos si la música que escucha en Internet o en un acto público se encuentra en la lista de temas prohibidos.

Según apunta la revista, el rock de derechas es considerado prácticamente "una droga de iniciación" en los círculos neonazis.

Sólo el año pasado la Oficina Federal de Verificación de Publicaciones Peligrosas para la Juventud incluyó en su índice 79 canciones por su contenido neonazi y racista.

La propuesta de las autoridades sajonas podría topar no obstante con un problema legal, si se considera que la identificación automática de lamúsica en un lugar público supone de hecho un control del recinto. EFE

EL ACOTEJO CRIOLLO

Por Carmen Imbert Brugal
Atribuir al antitrujillismo tardío la hazaña del 30 de mayo parece blasfemia. Recordar el desafortunado proceder político del único sobreviviente del atentando, sin regatearle un ápice a su arrojo, para algunos, es incorrecto. Decir que el látigo vengador de Viriato Fiallo fue vencido por el pragmatismo del candidato del PRD, en las primeras elecciones pos tiranía, no es adecuado y menos mencionar que, para triunfar, el apoyo de los trujillistas fue decisivo. La candidez y desaciertos de la guerrilla y las agrupaciones revolucionarias, las iniquidades del golpe de Estado, los episodios inconfesables de la guerra de abril, las complacencias del balaguerismo con sus adversarios y víctimas, componen el extenso glosario de hechos ocurridos, después del tiranicidio, cuyo relato está incompleto. Baúles protegidos por cerberos golosos, impiden que los detalles se expongan.
El controversial Font Benard, admirador del “jefe”, seguidor y amigo de Joaquín Balaguer, mantuvo vigencia, después del 1961, porque conocía el acotejo criollo. El político, historiador, sempiterno funcionario, descubrió en su mocedad, que aquí el encubrimiento histórico es norma. El cambio ocurrido en el 1978 no mermó su principalía, la modificó. Sucesivos mandatarios sabían que era indispensable contar con su gracia. Sagaz y atrevido, sorprendía. Sus clarinadas asustaban. Bastaba uno de sus epigramas para que la honorabilidad criolla temblara. Amenazaba con divulgar sus archivos, con la redacción de sus memorias, con la información privilegiada que atesoraba, capaz de estremecer al más ecuánime. Testigo de claudicaciones, notario informal de acuerdos tenebrosos, mensajero de buenas y malas noticias, la sordidez nacional no le fue ajena. No denunciaba, insinuaba porque así se escribe la historia criolla, acotejando sucesos, obviando culpas. Con hadas, príncipes y malvados que se convierten en buenos y en pacíficos instrumentos del destino. La banalidad del mal o lo hice sin querer y acéptame. El vínculo de causalidad entre la acción y el daño, no existe, de modo que hay asesinatos sin asesinos, violaciones sin violadores, torturas sin torturadores, esbirros y sicarios sin mandante. La fantasía del trujillista bueno y del trujillista malo, del balaguerista que desconocía la represión, del soplón ignorante de las consecuencias de su informe, de las mujeres sin participación en las tropelías del autoritarismo, abonan la fábula. Tranquilizan.
El proverbio jemer “la verdad es un veneno” (“La Eliminación” Rithy Panh) ha sido asumido por historiadores y cronistas. El silencio, la distorsión, el fingimiento, son antídotos. El protagonismo dominicano depende de esa pócima. Es la mentira que decide heroísmos. Cuando el cimiento es la falsía la vigencia del procerato es efímera. Cualquier dato fuera del libreto arriesga nombres. El colectivo necesita transparencia y rigor histórico. Negar, inventar, resta. De nada sirve teñir las epopeyas contemporáneas, camuflarlas. Cincuenta años después del asesinato de Manolo Tavárez Justo, en Manaclas, una comisión, creada mediante decreto, tiene la tarea de organizar la jornada para enaltecer al líder del Movimiento Revolucionario 14 de Junio. La agenda diseñada por las personas escogidas incluye charlas, designación de calles, avenidas, parques, con su nombre. Se prevé la visita a Manaclas- San José de Ocoa- a Monte Cristi, reedición de libros, difusión de biografías. Intenso y necesario el calendario, sin embargo, hasta ahora, no hay mención de los gestores de la traición y la muerte, de la entrega y la coartada. De nuevo el acotejo y la sombra de la mudez, la callada contemporizadora. Señalar a los autores del crimen, compensa la impunidad gestada por la inacción de unos y el descaro de otros. Durante cinco décadas se ha balbuceado el nombre de la cobardía y la venganza. Es el recurso de Font Bernard: insinuar. Para que los incriminados se atrevan a desmentir o admitir su acción, es imprescindible la imputación precisa. La comisión debe atreverse. Recopilar versiones y divulgarlas. La esperanza no es un proceso penal ni una sentencia. Prescrito el crimen que la deshonra cobre. Callar otra vez, compromete, engaña, desluce la efeméride. Oculta y el ocultamiento es complicidad.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Las pasiones de los dictadores

Tocan el violín, pintan cuadros, escriben novelas. Muchos dictadores han cultivado en la intimidad una faceta artística al mismo tiempo que castigaban y reprimían a la población. Una dualidad inquietante, que ahora sale a la luz en un libro


Las pasiones de los dictadores

Detrás de cada dictador hay un artista fracasado”. Es la tesis del escritor italiano Errico Buonanno, que acaba de publicar un libro, Il sindrome di Nerone, que ha generado mucha polémica. El autor ha investigado el lado más solar de los políticos más oscuros y ha descubierto que una gran mayoría de ellos cultivaba, a veces públicamente, otras veces en la intimidad, un hobby, una pasión artística, una afición. “Para dar leyes sabias a un pueblo y dominar las masas hay que ser también un poco artistas”, ya dijo Benito Mussolini, que presumía de tocar el violín.
Hay quien se deleitaba con el pincel, otros con el bolígrafo y el papel en busca del lirismo poético y los más atrevidos se consideraban maestros de cine. Con talentos muy discutibles. ¿Formaban estos hobbies parte de la estrategia de seducción para alcanzar o mantenerse en el poder? “Las inquietudes que los políticos tienen en temas ajenos a la política sí que pueden influir positivamente en el cerebro del ciudadano. No se trata, por supuesto, de que un determinado interés artístico vaya a provocar en sí mismo el voto del elector ni que vaya a eliminar el rechazo hacia un dictador. Nada de eso. Pero sí se trata de un matiz que introduce una variable que tiene su importancia para el elector: la personalidad del candidato o gobernante”, explica Daniel Eskibel, experto en psicología política, profesor del máster en Asesoramiento de Imagen y Consultoría Política de la Universidad de Salamanca, y autor del libro Por qué no te votan (y por qué sí).
En efecto, según Eskibel, “el detalle artístico, cultural o deportivo le da una nota de color a esa personalidad, le proporciona un detalle que lo humaniza, lo acerca y lo hace más recordable”. En este sentido, no deja de ser llamativo que los tiranos también mostraran en sus pasiones culturales algún lado hasta infantil, amable o inocente (por ejemplo, a Hitler le encantaba Blancanieves, a Mussolini El Gordo y el Flaco y a Idi Amin Dada, el general presidente de Uganda, Tom y Jerry). La estrategia, en todo caso, sale a cuenta. Porque se ha comprobado que cuando el déspota muestra inquietudes culturales, entran en juegos factores neuronales muy potentes. “Es sabido que el cerebro humano funciona en base a redes de elementos que se interconectan unos con otros: imágenes, recuerdos, fantasías, deseos. La preferencia literaria o musical o cinematográfica o pictórica o deportiva del político, si se hace muy notoria, permite que ese político integre no solo las redes asociativas vinculadas a la ideología política, sino también las redes más personales del votante, las que afectan a sus preferencias”, sostiene Eskibel.
Por ello, presumir de habilidades en ciertas disciplinas ejerce una particular fascinación. “La música, por ejemplo, tiene una enorme potencialidad para despertar emociones y para construir estados de ánimo. Si, por ejemplo, el ciudadano percibe que el político disfruta de la misma música que él, entonces supone que concibe la vida de la misma manera. Y ese sentir es muy fuerte. El deporte es otro caso interesante, ya que despierta pasiones y hasta cierto sentido tribal muy primario e irracional. Y si la persona comparte esa especie de tribu con un político, pues de hecho se sentirá mucho más cerca de él”, afirma este experto.
Gustav Bychowski, autor del manual Psicología de los dictadores subraya: “La sumisión al dictador se apoya en el proceso de identificación de sus súbditos y discípulos con la persona del líder. Para ellos el dictador es como la encarnación de sus propios ideales y deseos, la realización de su propio resentimiento y su propia grandeza. El dictador dirige las masas mediante la fuerza de sus sugestiones. Semejante en esto a un artista”. Poco importa, como escribe Errico Buonanno, que esta actividad creativa, cuando se plasma en manifestaciones artísticas, sea de calidad. Entre otras cosas porque, desde su altar, estos iluminados siempre han contado con el apoyo de una legión de aduladores. “Estos líderes son unos novatos compulsivos. Sólo quieren enriquecer su propia biografía y se basan en la cantidad: escribiendo, pintando, sólo tienen como objetivo engordar su currículum y hacer, de su vida, la más sublime de las obras totales”.
Porque, una vez en el poder la faceta artística y el hobby sirven sobre todo como herramienta de propaganda. Desde libros escritos en primera persona que se convierten en textos escolares, hasta documentales y películas y autocelebrativas, los déspotas no dudan en aprovecharse de la cultura para difundir su idea y alimentar el culto a la personalidad. Como reconoció una vez el ex presidente italiano Sandro Pertini, “Ojalá Hitler hubiese tenido talento y hubiese seguido con la pintura. Habría sido mejor para la humanidad. De la misma manera, habría sido mejor que Mussolini se hubiese dedicado a rasguear el violín. Hitler, al final, sólo pintó con sangre”. A continuación, los casos más llamativos.
Francisco Franco “Cada tarde después del café se encerraba un ratito a pintar. Era un gran dibujante”. Así lo afirma su nieto, Francisco Franco Martínez-Bordiu. “Algunos de sus cuadros eran copias de otros famosos, había algún retrato de mi madre, un autorretrato... No eran excepcionales, pero sí de una calidad y un realismo casi inalcanzables para la mayoría de aficionados a la pintura”. Ha conseguido reunir 15 lienzos de su abuelo y los ha reunido en un libro, La naturaleza de Franco (La Esfera de los Libros).
En abril de 2006 salieron a subasta tres óleos supuestamente pintados por Franco durante su estancia en Marruecos, unos paisajes africanos, bajo el seudónimo de Gironés, a un precio de salida de 9.000 euros cada uno. Según Ramón García, director de Arte, Información y Gestión, la empresa que los sacó a subasta, en el precio de tasación de las obras se tuvo en cuenta “el valor del personaje más que el valor artístico de los óleos”. Al final fueron retirados, porqué la familia negó que los cuadros fueran pintados por él.
Según el nieto del Generalísimo, el responsable de que Franco se diera a la pintura en sus ratos libres fue su médico personal y amigo Vicente Gil, preocupado porque su paciente no se estresara demasiado y mantuviera algún espacio para la distracción. Franco dejó la pintura tras el accidente de caza que sufrió la Nochebuena de 1961, que le afectó la movilidad de la mano izquierda. Aunque detrás de la decisión también influyó la muerte, en 1960, de Fernando Álvarez de Sotomayor, director el Museo del Prado y su mentor artístico, que, al parecer, le habría ayudado a retocar muchas de sus obras.
Asimismo, Franco publicó una novela, Raza, escrita bajo el seudónimo Jaime de Andrade. Se estrenó en 1941 una versión cinematográfica dirigida por José Luis Sáenz de Heredia y con guion técnico del mismo director a partir del argumento del libro. La ideología del régimen era evidente. Así describe a los guerreros elegidos, los más representativos de la raza española: “Firmes en la pelea, ágiles y decididos en el maniobrar”. Aunque su primera obra literaria fue Marruecos, diario de una bandera (1939), donde relataba el día a día de los africanistas.
Adolf Hitler “Tenía 12 años. Y un día entendí con toda claridad que quería ser pintor”, cuenta el Fürher. Hitler intentó dos veces entrar en la Academia de Bellas Artes en Viena. Pero no pasó el examen. “En la escuela técnica era el mejor dibujante de mi clase. Desde entonces, mi habilidad de se había perfeccionado. Estaba tan convencido de mi éxito que el suspenso fue algo totalmente inesperado”. La vida al final le llevó por otros derroteros. Difícil saber si este fracaso contribuyó a alimentar un gran rencor que se reflejó en su posterior carrera política. Lo que es cierto es que Hitler intentó cultivar esta afición todo el tiempo que pudo. Es de pocas semanas la noticia de que el Fürher coleccionaba obras de arte, hasta 1.500 lienzos, que había requisado durante la guerra: Picasso, Matisse, Renoir y Chagall. En cuanto a su producción personal, en el 2008 se recuperaron un boceto de Pinocho, dibujos de Blancanieves y de dos enanos de Disney. Richard Westwood Brookes, experto de la casa de subasta Mullock, en el 2009 organizó una venta de paisajes y flores pintados por el líder nazi. “Como obras de arte, evidentemente no estamos en los niveles de Picasso”, dijo. Los 15 lienzos fueron vendidos a más 107.000 euros.
Benito Mussolini Su hijo Romano fue un notable pianista jazz. En su libro de memorias cuenta que: “Mi padre amaba la música clásica, la lírica en particular y era amigo de cantantes célebres. Le gustaba que yo le acompañara en La viuda alegre con el piano, mientras él tocaba el violín”. Al Duce le habría gustado ser un aclamado compositor . “Me gustaría ser músico para fundir en un único canto, en un único himno, todas las voces y los pálpitos del universo”, afirmó una vez. Promovió festivales de renombre e hizo de esta arte un hábil instrumento de propaganda (“el fascismo es como una gran orquesta, en la que cada uno toca un instrumento diferente”, dijo). En alguna ocasión, en privado, reconoció que tocaba mal el violín, pero que le relajaba. Hace años el instrumento fue vendido en una subasta en EE.UU. por el equivalente de 15.000 euros y en la actualidad es de un particular que vive en el Illinois.
La otra gran afición del Duce era el cine. Obviamente, no dudó en usar esta pasión por fines personales. Fundó el Instituto Luce, que se encargó de promover largometrajes y documentales sobre su régimen. A parte películas de propaganda, bajo su influencia nacieron el Festival de Cine de Venecia y los estudios de rodaje Cinecittà. En su residencia particular de Villa Torlonia asistía a proyecciones de películas. Según algunas fuentes, era asiduo al punto de ver una película cada noche. Entre sus pasiones inconfesables, El Gordo y el Flaco. “Me he reído. Han hecho muchas tonterías estos cómicos. Me lo pasé bien”, fue su comentario tras una proyección, según cuenta su amante Claretta Petacci en sus diarios.
Iósif Stalin El líder soviético no destacaba por talentos artísticos especiales, aparte tener una cierta predilección por las canciones georgianas y escribir, en su juventud, versos románticos sobre el “brillo de la luna” y “los pétalos de rosa”. Su película preferida era Volga Volga (1938) de Grigori Alexsandrov, una comedia musical de antes de la Guerra. Se cuenta que se conocía los diálogos y las letras de las canciones de memoria. Ahora bien, Stalin sí que tenía una afición bastante ambigua, que salió a la luz sólo décadas después de su muerte.
En el 2006 se organizó en Moscú una exposición de dibujos de desnudos masculinos, hechos por pintores rusos del siglo XIX. La particularidad es que estas figuras llevaban anotados comentarios escritos a mano por el dictador soviético. Las anotaciones remontan a un período que va desde 1939 hasta 1946 (Stalin ya había superado entonces los 60 años). El material fue custodiado durante un largo período por la guardia personal del líder comunista. Las anotaciones revelan humorismo, cinismo y alusiones sexuales. Por ejemplo, ante la imagen de un prisionero: “Si no hubieras querido hacerlo tu solito a estas alturas estarías vivo”. Frente al retrato un hombre forzudo escribe: “Este David soviético está listo para contrarrestar el imperialismo: le ayudaremos”. En cambio, cuando ve un hombre en actitud contemplativa comenta: “Un idiota que reflexiona es peor que diez enemigos”. De todas formas, un estudio psicológico llevado a cabo a raíz del descubrimiento descartó que Stalin tuviese tendencias homosexuales.
Kim Jong Il Aunque la pasión del líder coreano era el coñac Hennessy (fue capaz de destinar al licor un presupuesto de 600.000 euros al año), el séptimo arte fue sin duda una de sus mayores obsesiones. Kim Jong Il era un apasionado de las películas de acción occidentales, como James Bond o Rambo. Sean Connery y Elisabeth Taylor eran sus actores favoritos. Al parecer, atesoraba una colección de hasta 12.000 títulos. También se decía que había visto a Lo que el viento se llevó casi 30 veces. En 1973 escribió un tratado de 329 páginas sobre su hobby favorito (Sobre el arte del cine) , en el que afirmó textualmente: “El cine ocupa un lugar importante en el desarrollo de las artes y de la literatura. Por ello, es un arma ideológica potente para la revolución y la construcción”.
La pasión cinéfila de Kim Jong Il le llevó a planear en 1979 una operación de película: hizo secuestrar por los servicios secretos coreanos al director Shin Sang Ok (de Corea del Sur) y a su mujer, la célebre actriz Choi Eun Hee, para que filmaran documentales y títulos de propaganda del régimen. En pleno cautiverio, en 1985, Shin Sang Ok contribuyó a rodar Pulgasari, una película de culto entre otras cosas porque se veía por primera vez en el país un beso en la pantalla. Era una nueva versión del célebre monstruo Godzilla, pero en clave política: se trataba de una metáfora sobre los efectos perversos del capitalismo sobre la población civil. El líder coreano movilizó al ejército como extras. El mismo Kim Jong Il supervisó personalmente toda la producción y figura en los créditos de la película. En 1986, mientras intentaban encontrar a un distribuidor del largometraje en Viena, la pareja de secuestrados se escapó y voló a EE.UU., donde pidió asilo político.
El catálogo de rarezas y manías de Kim Jong Il es inagotable. También era un apasionado de baloncesto, aunque se ignora su habilidad. Impuso la práctica de la disciplina en todos los colegios y hasta introdujo cambios en las reglas oficiales. Según un diario norcoreano, el líder comunista tenía todas las grabaciones de los partidos de Michael Jordan con los Chicago Bulls. Cuando la secretaria de Estado de EE.UU., Madeleine Albright visitó el país en el 2000, le regaló una pelota firmada por su ídolo y el líder comunista se conmovió.
Sadam Hussein Su máxima contribución a la literatura fue la novela Zabibah y el Rey. Escrita con un seudónimo, es una metáfora sobre una mujer (que sería Iraq), que se enamora del rey. Los dos se encuentran varias veces, conversando sobre religión, filosofía y amor. Nace la chispa. Pero el inconveniente es que Zabibah ya estaba casada. Y el marido (que representaría a  EE.UU.), cruel y celoso, para castigarla, la viola. “El estupro es el más grave de los crímenes, sea un hombre, una mujer o ejércitos invasores que violan la patria y usurpan sus derechos”, se lee en una de las páginas del libro.
Al final la protagonista muere un 17 de enero, el mismo día del primer bombardeo aéreo de Bagdad por EE.UU. en 1991, que marcó el comienzo de la operación militar Tormenta del Desierto. Hay algunas frases bastante atrevidas y un tanto ambiguas: “Incluso un animal respeta el deseo de un hombre, si quiere tener sexo con él. ¿Tal vez la osa hembra se niega a dar placer al pastor cuando ella le arrastra hacia las montañas?”.
El libro, que salió publicado en el 2004, se vendía a menos de un dólar y, bajo los auspicios de la dictadura, tuvo éxito editorial en su país. También se hicieron una serie en la tele de 20 capítulos  y una producción teatral. Según la CIA ni siquiera habría sido escrito por el rais, sino por un grupo de asistentes, que habrían trabajado bajo las directrices de su jefe. El cómico británico Sacha Baron Cohen inicialmente pensó rodar una versión cinematográfica, pero desistió.
Muamar el Gadafi Escribió unos relatos breves titulados Huida del infierno y otras historias, ambientados en la cultura de los beduinos. En los textos se hace un elogio de la vida del campo “donde muchos verán la luna por primera vez en su vida, donde los habitantes se conocen y son solidarios, en la alegría y en el dolor”. El cuento más lunático es sin lugar a dudas El suicidio del astronauta, en el que un hombre regresa del espacio, se encuentra desorientado al volver a la Tierra y al final se quita la vida. “Porque la ciudad te obliga a cambiar quién eres, tus valores. Te obliga a asumir una personalidad urbana que no tiene ni sabor, ni color”. El líder libio es autor también del Libro Verde, que redactó en los años setenta y en el que explica la ideología de su régimen. A Muamar el Gadafi también le gustaba el cine. En su residencia tenía una sala en la que, al parecer, se deleitaba mirando películas del Oeste.
Saparmurat Niyázov El antiguo presidente de Turkmenistán (que falleció en el 2006) destacó por una amplia gama de excentricidades en su mandato. Su obra magna fue Ruhnama, que significa libro del alma y que se convirtió, durante la dictadura, en la Biblia del país. Cuenta con 400 páginas en las que se mezclan recomendaciones espirituales, recuerdos autobiográficos, consejos sobre cómo vestirse, cómo organizar la vida familiar o cómo relacionarse con los vecinos. Cada familia tenía que poseer un ejemplar. Su lectura ha sido obligatoria durante años entre los escolares y funcionarios de la ciudad: los estudiantes de primaria dedicaban un día a la semana a leerlo; los de secundaria debían sabérselo de memoria, al igual que los ciudadanos que pretendan optar a una plaza de funcionario o si querían sacarse el permiso de conducir. El libro ganó  (cómo no) el premio internacional Magtymguly, el más prestigioso del país. Según palabras de Niyázov: “Quien lo lea tres veces se volverá más inteligente, reconocerá la existencia divina e irá directamente al paraíso“. Ruhnama se tradujo en 41 idiomas.













Comisión de la verdad Memoria

JUSTICIA CONTRA DICTADURAS

A quienes opinan que ya pasó mucho tiempo para emprender acciones en contra de asesinos y torturadores durante las dictaduras, Ludmila da Silva Catela respondió que la mejor frase es que “esos pasados no pasan", los crímenes de lesa humanidad, y las desapariciones son permanentes.
  • De izquierda a derecha los panelistas Ludmila da Silva Catela y José Benjamín Cuéllar; y el vicepresidente de la Finjus, Servio Tulio Castaños Guzmán, quien sirvió como moderador en el evento.
Néstor Medrano
Santo Domingo
Si no se encara el pasado, y se establecen responsabilidades para castigar a los autores de violaciones a los derechos humanos, quedan las garantías de repeticiones. La reflexión la hace el salvadoreño José Benjamín Cuéllar, miembro del Consejo de Directores del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y quien por años ha realizado una ardua labor en defensa de los derechos humanos en su país.
Al participar en el primer congreso internacional sobre memoria histórica y justicia transicional “Las Comisiones de la Verdad: experiencias y aprendizajes”, organizado por el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, el experto plantea que se deben crear mecanismos para que se les dé respuestas a las víctimas de violaciones a los derechos humanos cuando el Estado no lo hace.
Citó el papel que juegan las comisiones de la verdad que se crean en los países que han sufrido dictaduras, que en el caso particular de su país ha dejado resultados favorables, ya que ha permitido que miles de casos que antes no se sabía quién o quiénes eran los responsables hoy se sepan con nombres y apellidos.
Dijo que el promedio de muertes violentas entre el 1995 y 1997 era de siete mil 211 personas por año, en un país de seis millones de habitantes, lo que equivale a más de 120 muertes por cada 100 mil habitantes, y más de 20 homicidios diarios.
El Salvador
Benjamín Cuéllar aseguró que en El Salvador en 1932 fueron asesinadas alrededor de 30 mil personas en una semana, durante el gobierno de Maximiliano Hernández Martínez, considerada como la peor matanza en la primera mitad del siglo XX, la cual se produjo tras un levantamiento entre indígenas y campesinos contra el crimen, cuyos victimarios fueron premiados con amnistías.
Indicó que esa amnistía degeneró en otra guerra que dejó a su vez 75 mil muertes y ocho mil desapariciones, por lo que entiende que si no hay participación de las víctimas en las comisiones que se crean para identificar a los culpables y en cambio se castiga al victimario, una guerra deviene en otra guerra.
El tiempo que ya pasó
Para Ludmila da Silva Catela, directora del Archivo Provisional de la Memoria de Córdoba-Argentina, el resarcimiento a las víctimas es fundamental, pero no solo eso, sino también el reconocimiento de cada una de esas víctimas.
Sobre los que opinan que ya pasó mucho tiempo emprender acciones en contra de los acusados de las torturas y desapariciones durante las dictaduras, dijo que la mejor frase es que “esos pasados no pasan, los crímenes de lesa humanidad, y las desapariciones son permanentes, y si a alguien no le gusta lo lamento, pero que la lucha debe continuar aunque hayan pasado cien años”.
Citó el caso de Brasil, donde tras 50 años de impunidad se recién creó una Comisión de la Verdad para darles respuestas a las nuevas generaciones que preguntan ¿qué pasó?, y ¿cómo fue que pasó? y el lugar que ocuparon familiares en ese pasado.
Al participar en el panel “El Caso de la Comisión Nacional para la Desaparición de Personas de Argentina”, Da Silva Catela señaló que siempre dicen que todos los archivos fueron destruidos, pero que hay que seguir buscando, que algo se encuentra que arroje luz sobre lo que pasó.
Se pronunció en contra de la pena de muerte, al asegurar que no hay más satisfacción para las víctimas que tener a su victimario de frente y decirle que fue él que lo torturó. Dijo que hay que castigar, no solo al que creó el plan sistemático de opresión, sino a los que lo ejecutaron.
“Tenerlos vivos es poder decirles mirándolo a los ojos usted fue el que me torturó, eso pasa todo el tiempo en los juicios que se están llevando a cabo”, dijo.
Para Da Silva es difícil cuantificar la cantidad de personas que participan en crímenes y torturas en los países que han sufrido dictaduras, debido a que en la mayoría de los casos cometen los hechos con el rostro tapado.
En ese sentido, planteó el rol que deben desempeñar las víctimas y la sociedad en general, denunciando los casos para que puedan registrarse e iniciar la investigación.
El caso RD
En cuanto a si en República Dominicana se debe crear una comisión de la verdad que se encargue de esclarecer los crímenes y desapariciones de la dictadura trujillista, da Silva Catela dijo que cuando todos los países que nos rodean han tenido comisiones de esta naturaleza y el que falta es el nuestro se convierte en una vergüenza nacional, y muchos actores sociales comienzan a preocuparse, como pasó en Brasil, donde es uno de los últimos países en crear este mecanismo recientemente.

El Gobierno Español prosigue con la extradición a Argentina de torturadores franquistas


El Ejecutivo autoriza que la Audiencia abra el proceso para la entrega de Muñecas y 'Billy el Niño'

El Consejo de Ministros ha acordado este viernes continuar con el proceso de extradición de los dos policías españoles reclamados por Argentina por delitos de torturas durante el franquismo. El Gobierno, a propuesta del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha dado via libre a la Audiencia Nacional para que tramite la petición sobre el ex inspector de policía Juan Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, reclamado por un delito de torturas sobre 13 personas detenidas entre 1971 y 1975, y sobre el ex guardia civil Jesús Muñecas Aguilar, que supuestamente maltrató a Andoni Arrizabalaga, ya fallecido, en el cuartel de Zarautz (Gipuzkoa) en 1968 y 1969. Las extradiciones habían sido solicitadas el pasado 18 de septiembre por la juez argentina María Servini.
La decisión del Ejecutivo es de mero trámite y no significa la entrega de los dos imputados. El juez Pablo Ruz deberá citar a los dos expolicías para preguntarles si desean ser entregados a Argentina. Como probablemente los imputados rechazarán su extradición, la causa debería ser estudiada por la sala de lo Penal de la Audiencia en una vista de extradición. En caso de que las autoridades judiciales negaran la solicitud de entrega, la causa quedaría cerrada. Si, por el contrario, los jueces atendieran la reclamación argentina, la última palabra la tendría de nuevo el Consejo de Ministros.
La reclamación, que también se extendía al exescolta de Franco y de la Casa Real Celso Galván Abascal y el excomisario José Ignacio Giralte González, ya fallecidos, volverá ahora a manos del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, en quien recayó el caso por turno de reparto. El pasado 24 de septiembre, la Fiscalía de la Audiencia Nacional consideró "innecesaria" la detención de Pacheco y Muñecas, que había sido solicitada por la juez argentina a través de Interpol.
El ministerio público sostenía que los imputados pueden estar amparados por la ley española de Amnistía de 1977. Además, consideraba la físcalía, las órdenes de arresto no se ajustaban a las exigencias formales del convenio bilateral de extradición con Argentina, de 1987, y de la Ley de Extradición Pasiva, de 1985, que regula la entrega de personas desde España a terceros países.

"Una victoria de las víctimas"

NATALIA JUNQUERA
"Esto es una victoria impresionante de las víctimas del franquismo. Un paso de gigante", ha comentado a EL PAÍS Carlos Slepoy, abogado de los represaliados que se han querellado en Argentina. "La Audiencia Nacional tiene la oportunidad histórica de hacer justicia a las víctimas del franquismo. Y espero que no la deje pasar. Si decidiera que ni les juzga ni les extradita, España quedaría en muy mal lugar. Pero si es coherente, la Audiencia que ahora persigue a los responsables chinos por el genocidio en el Tíbet debería atender también a las víctimas españolas del genocidio franquista", ha añadido.
Precisamente esta próxima semana, la juez argentina que lleva la causa por los crímenes de la Guerra Civil y la dictadura, María Servini de Cubría, recibirá a un grupo de querellantes en Buenos Aires. Slepoy cree que pronto llegarán nuevas imputaciones y confía en que el Gobierno argentino nombre a un representante para defender sus intereses ante la justicia española.

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