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PARAQUENOSEREPITALAHISTORIA .Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

miércoles, 17 de julio de 2019

Episodios inéditos de nuestra historia reciente: El asilo de Perón y de Pérez Jiménez en la República Dominicana

El periodista y escritor Miguel Guerrero
Por Miguel Guerrero.
Alrededor del mediodía del  jueves 23 de enero de 1958, el embajador dominicano en Venezuela, doctor Rafael F. Bonnelly, recibió en su despacho a un extraño visitante que le hizo entrega de un breve manuscrito.
El texto, escrito por una mano temblorosa, decía: Estimado embajador: El portador de la presente le explicará mi situación y le dirá mis ruegos. Un gran abrazo, Juan Perón”(1).
Fuera de la quinta Niní, sede de la embajada, Caracas era todo un hervidero humano. Tropas del ejército y la policía trataban de contener a las multitudes enardecidas que celebraban la caída del dictador, general Marcos Pérez Jiménez, quien había huido en la madrugada hacia la República Dominicana, tras los pronunciamientos militares exigiendo su salida del poder. Las escenas de celebración y violencia se repetían con igual intensidad en todo el territorio venezolano.
Los festejos del año nuevo habían quedado empañados por el primer intento de sublevación contra Pérez Jiménez desde su ascenso al poder el 2 de diciembre de 1952 tras la caída de Germán Suárez Flamerich y su designación, cuatro meses después, como presidente constitucional para el periodo 1953-1958 por la Asamblea Nacional Constituyente. El 1 de enero oficiales de las guarniciones de Caracas y de Maracay, con el apoyo de un sector de la Fuerza Aérea, se habían alzado contra el gobierno. Aunque el golpe fracasó y los amotinados fueron encarcelados, la intentona reveló el creciente descontento en la población y el hastío militar contra el régimen, provocados por el incremento de la represión contra la oposición y el control oficial de los medios. En el transcurso de los días siguientes, nuevos y controlados brotes insurreccionales pusieron de relieve la debilidad del régimen. Los días del perezjimenismo estaban contados.
El 21 de enero la población acató un llamamiento a un paro general convocado por una Junta Patriótica, integrada por el liderazgo opositor, que generó sangrientos enfrentamientos callejeros con fuerzas leales a la dictadura. Ante la gravedad de la situación y la amenaza de un caos generalizado, la noche del 22 de enero, los jefes militares decidieron integrar una Junta Militar que exigió la renuncia de Pérez Jiménez, quien abandonó horas después el país con rumbo a la República Dominicana( 2).
El portador de la misiva del exdictador argentino Juan Domingo Perón, exiliado en Venezuela desde su derrocamiento tres años atrás, le informó al embajador Bonnelly el deseo de este de encontrar refugio en la misión diplomática y conseguir salvoconducto para viajar a Ciudad Trujillo, donde el dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo le recibiría con “los brazos abiertos”. La presencia de Perón en Venezuela no era bien vista por los opositores a Pérez Jiménez y el líder argentino temía que el desorden que seguiría a la caída del régimen pusiera en peligro su vida.
Bonnelly fue en busca de Perón y le dio refugio en la embajada, poniendo cablegráficamente a Trujillo en conocimiento del caso. La presencia de su huésped generó protestas y manifestaciones alrededor de la residencia diplomática, atacada incluso a tiros, para lo cual se hizo necesaria doblar la seguridad.
En horas de la tarde del lunes 27, Perón abandonó la misión en compañía del embajador Bonnelly, por orden de la junta de gobierno, para abordar un avión en el aeropuerto La Carlota, que lo trajo a la capital dominicana, entonces Ciudad Trujillo. Habían transcurrido 97 horas desde su refugio en la embajada dominicana. En su edición del día siguiente, martes 28, El Nacional de Caracas reseñó que la salida de Perón fue la culminación de una serie de acontecimientos que alcanzaron su clímax el día anterior, cuando en horas de la madrugada personas no identificadas, presumiblemente argentinos, dispararon contra la residencia de la Embajada.
“Ante la situación creada por el ataque a la misión, la Junta de Gobierno acordó la salida del país de Perón, y a través de la Dirección de Extranjería, hizo efectiva la orden ayer a las 5:50 de la tarde. El asilado, acompañado del embajador Bonnelly, abandonó el país en un avión de la línea Taca, del tipo Douglas DC-3”, informó el diario.
La reseña daba detalles del ataque a la embajada, señalando que alrededor de las dos y media de la madrugada, un grupo no identificado había rodeado la quinta Niní, situada en la avenida Los Castaños, urbanización Los Chorros, “y dispararon en varias oportunidades hacia el interior de la residencia”, sin causa daños de consideración. Los efectivos de la Guardia Nacional que custodiaban la sede diplomática respondieron los disparos, pero no hubo registro de heridos ni detenciones. Horas después, el embajador Bonnelly denunció el caso al gobierno, que dio, según el periódico, “las excusas correspondientes”, a través del Ministerio del Exterior.
Tras ser informado de la decisión de permitir la salida de su huésped, a pesar de un impedimento judicial por una deuda de 39 mil bolívares, que Perón no reconocía, Bonnelly envió un cable al presidente Héctor Bienvenido Trujillo, informándole que el exdictador saldría a las cinco de la tarde, con otras tres personas, él entre ellas.
En su edición del día siguiente, El Nacional  tituló que Perón habpía abandonado el país “nervioso” y “llorando”, bajo los gritos de la multitud que se había aglomerado en los alrededores de la embajada gritando “¡Muera el tirano!”, “¡Abajo Perón!” y “¡Abajo Trujillo!”
El tránsito al aeropuerto, en plena ciudad, aumentó la tensión y el nerviosismo de Perón, pues, según el periódico caraqueño, los choferes de los tres vehículos que formaban la comitiva, en la que iban el Director de Extranjería, coronel Vicente Marchelli Padrón y miembros de la Guardia Nacional, equivocó el camino llegando con retraso a la terminal. En la confusión, el embajador Bonnelly olvidó su maletín que hubo necesidad de regresar a buscar a la residencia.
A su llegada al país, Bonnelly (3) fue increpado por el generalísimo Trujillo quien le preguntó porque había dado refugio a un político asilado, a lo que respondió diciendo que se había limitado “a dar asistencia a un hombre que temía por su vida, lo cual de nuevo haría”. Trujillo le dijo: “Así actúan los hombres” y lo felicitó. El canciller Porfirio Herrera Báez se le acercó: “Embajador de por no recibida mi queja”. Era un cable advirtiéndole que el refugio a Perón violaba las normas de la política exterior dominicana (4). 
  • Perón permaneció como asilado en territorio dominicano hasta mediados de enero de 1960, cuando viajó a Madrid con el beneplácito del generalísimo Francisco Franco, luego de develarse la conspiración contra el régimen trujillista del movimiento Catorce de Junio. El original de la carta que le enviara al embajador dominicano forma parte de los archivos de la familia Bonnelly. Perón regresó a la presidencia argentina, por tercera vez, el 23 de septiembre de 1973, tras 18 años de exilio. Murió, sin completar su último período, el 1 de julio de 1974. 
  • Pérez Jiménez estuvo poco tiempo en el país. Viajó a Estados Unidos y extraditado desde allí  a Venezuela donde fue encarcelado en una cárcel modelo. Pasó cinco años en prisión y fue liberado tras recibir una condena de cuatro años, un periodo menor al de su tiempo de reclusión. Estando en Madrid fue postulado en 1968 como senador por Cruzada Cívica Nacionalista, de derecha, pero su elección fue anulada por la Corte Suprema de Justicia. Cuatro años después, debido a su popularidad se le postuló en ausencia a la Presidencia, pero se le inhabilitó políticamente por la aplicación retroactiva de una norma que impedía la elección a funciones pública a personas con sentencias firme de más de tres años. Murió el 30 de septiembre de 2001.
  • Después de la muerte de Trujillo, encabezó en el 1962 un gobierno colegiado (Consejo de Estado de siete miembros) que organizó las primeras elecciones democráticas en más de 30 años, en las que fue electo el profesor Juan Bosch. Murió el 28 de diciembre de 1979.
  • Entrevista con el Dr. Juan Sully Bonnelly. Fuente: Los archivos de la familia  Bonnelly.

(*) Miguel Guerrero es Miembro de Número  de la Academia Dominicana de la Historia. Ha publicado catorce obras, en su mayoría relacionadas con el acontecer político nacional contemporáneo.

miércoles, 3 de julio de 2019

¿En qué consistía la relación de Fidel Castro y la revista Playboy?


Miles de personas asisten a una ceremonia de despedida a Fidel Castro el sábado 3 de diciembre de 2016, en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba (Cuba). 
Aunque consideraba la pornografía una “lacra” capitalista, Fidel Castro tuvo en Playboy, la revista de desnudos femeninos más famosa del mundo, un inusual aliado para propagar sus ideas y aumentar las simpatías por la Revolución.
El ensayista cubano Abel Sierra Madero expone cómo y por qué fue así en el libro “Fidel Castro. El comandante Playboy, Sexo, Revolución y Guerra Fría”, que este sábado presentará en Miami de la mano del escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner.
Recién asentado en Miami, tras haber vivido cinco años y hecho un doctorado en literatura en Nueva York, Sierra Madero recoge en esta obra sus investigaciones sobre la relación del imperio de Hugh Hefner con el líder de la Revolución cubana.
También ahonda en el hecho de que en los medios sensacionalistas de Estados Unidos el “Comandante” llegó a ser una auténtica celebridad a partir de toda clase de chismorreos sobre su vida sexual y sus supuestamente relajadas costumbres, con el agravante de su comunismo militante, que le convertía en la “encarnación de todos los males”, según dice a Efe.
Playboy publicó dos entrevistas con Fidel Castro: una en 1967 que fue realizada por Lee Lockwood y otra en 1985, obra del profesor Jeffrey M. Elliot y del congresista Mervyn M. Dymally.
Entre ambas, en 1975, la francesa Oui, otra publicación del grupo con el símbolo del conejito, reprodujo extractos de una entrevista que le hicieron a Castro Frank Mankiewicz y Kirby Jones.
Las entrevistas de Playboy, que se iniciaron en 1962 con una realizada al trompetista y compositor de jazz Miles Davis, llegaron a tener seis millones de lectores.
Castro sabía perfectamente lo que hacía cuando aceptó unas entrevistas de las que en Cuba no se publicó una palabra, dice el escritor cubano, siempre interesado en la historia de la sexualidad y ganador en 2006 del Premio Casa de las Américas por “Del otro lado del espejo”.
También Hugh Hefner sabía lo que hacía al darle a Castro esa plataforma para ganar simpatizantes para su régimen.
De acuerdo con Sierra Madero, “Playboy desempeñó un papel fundamental en los debates sobre la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba”.
Hefner, junto a la cadena de medios CBS y las empresas Boeing e IBM, entre otras, constituían un grupo que ejercía presión para llegar a un restablecimiento de los lazos económicos y comerciales con la isla caribeña, dice el escritor.
Su “hombre” era Kirby Jones, cercano a la campaña del senador demócrata George MGovern, que era pro castrista.
El grupo logró éxito “a nivel mediático, simbólico y político”.
Documentos desclasificados recientemente por el Departamento de Estado estadounidense prueban que Jimmy Carter tenía la intención de eliminar el “bloqueo económico a Cuba” si era reelegido presidente de EE. UU. en 1981, pero fue Ronald Reagan quien salió victorioso de las urnas.
De acuerdo con uno de los memorandos, en una reunión en Camp David con altos miembros de su gabinete el 3 de mayo de 1980, Carter había dicho que “desearía levantar el bloqueo económico a Cuba”.
Lo paradójico es que, dice Sierra Madero, Castro nunca estuvo interesado en que esos esfuerzos prosperaran.
“Su modelo de plaza sitiada y de enfrentamiento con Estados Unidos era clave” para sus propósitos de controlar todo en Cuba, subraya el ensayista.
Es “el malentendido” que rodeó permanentemente a Fidel Castro, según lo definió Sierra Madero en una entrevista con Hypermedia, la editorial que ha publicado “Fidel Castro. El comandante Playboy”.
“Fue un populista de izquierdas, con un discurso de izquierdas, que terminó más cerca de las derechas”, subraya Sierra Madero del hombre que oficialmente estuvo al frente de Cuba desde 1959 hasta 2007, cuando delegó en su hermano Raúl por una grave enfermedad.
En la entrevista que en 1967 le hizo Lee Lockwood para Playboy el periodista no es en absoluto condescendiente con el líder cubano, al que inquiere si engañó a sus conciudadanos al no declararse comunista hasta que no estuvo afianzado en el poder.
La represión de los opositores y su enojo con el líder soviético Nikita Jruschev por retirar los misiles de Cuba son otros temas en una entrevista calificada por Lockwood como “sincera”.
La respuesta a la última pregunta dice mucho de Fidel Castro.
Lockwood le preguntó si se imagina a si mismo como un viejo estadista retirado. Castro dice que lo que le cuesta más imaginar es ser viejo, porque no podrá escalar montañas, nadar, pescar con caña y otros pasatiempos de los que disfrutaba en ese momento.
También afirma que cuando se retire se dedicará a estudiar, experimentar y trabajar en la agricultura y tratará de no caer en la “manía” de pensar que los jóvenes lo alborotan todo.
Sierra Madero cree que Castro se transformó en un mito debido a laGuerra Fría, un periodo que a su juicio conviene “revisitar”.
El turismo ideológico que promovió para presentar una imagen falsa de una Cuba alegre y feliz a intelectuales y personalidades internacionales fue uno de los puntales para mantener la aureola de la revolución, que para Sierra Madero terminó en 1968 cuando Castro apoyó la invasión soviética de Checoslovaquia.
Si Playboy fue una Disneylandia para adultos, Cuba era Castrolandia y su jefe la principal atracción, señala.
Sobre el futuro de su país, Sierra Madero no es optimista. Opina que el postsocialismo, como ha ocurrido en otros países, significa más pobreza y mas desigualdad y cita a Katherine Verderey, autora de “What was Socialism and What is Next?” (¿Qué fue el socialismo y que es lo siguiente?): “el socialismo es la ruta más larga y dolorosa para ir del capitalismo al capitalismo”. EFE/Ana Mengotti

Galíndez y Trujillo (II)


Galíndez y Trujillo (II)
JUAN DANIEL BALCÁCER
Ya radicado en New York, Galíndez estableció vínculos cercanos con grupos de dominicanos en el exilio, con españoles antifranquistas, puertorriqueños proindependentistas y también con importantes dirigentes políticos latinoamericanos, como Rómulo Betancourt, José Figueres y Muñoz Marín, entre otros. Se acreditó como delegado del Gobierno Vasco en el Exilio ante las Naciones Unidas, organismo multiestatal en donde incansablemente luchó para evitar el ingreso de la España franquista a la ONU. Simultáneamente, Galíndez desarrolló una intensa actividad intelectual y periodística. Se consideraba vasco, católico, anticomunista y firme defensor del sistema democrático a la manera del modelo norteamericano. Al amparo de la estrategia del gobierno vasco en el exilio, consistente en colaborar con los organismos de inteligencia de los Estados Unidos (a fin de denunciar cualesquiera actividades pro-nazismo o comunistas que pudieran detectar), desde New York, Galíndez continuó con sus servicios como informante del FBI. Dadas sus estrechas relaciones con destacados antitrujillistas, con frecuencia Galíndez publicaba artículos denunciando la tiranía de Trujillo. Ingresó a la Universidad de Columbia como profesor de español y de historia hispanoamericana y allí comenzó estudios para obtener un doctorado en Derecho e historia. Cuando se apróximaba al final de la carrera, trascendió la noticia de que su tesis doctoral estaría enfocada en el análisis de la dictadura de Trujillo. Esa información llegó a oídos de la señora Minerva Bernardino, a la sazón embajadora ante las Naciones Unidas, y ésta no solo se lo comunicó al cónsul dominicano en esa urbe, que era el sacerdote Oscar Robles Toledano, sino que además lo informó directamente y por escrito a Trujillo.
Se dice que a raiz de esa noticia, el dictador ordenó buscar la forma de comprarle la tesis a Galíndez, evitando así que la presentara y luego la publicara, o que de lo contrario fuera liquidado físicamente. Hay quienes sostienen que, más que la tesis doctoral, lo que verdaderamente indignó al dictador fue que Galíndez, en un artículo publicado en una revista cubana, afirmó que Ramfis era hijo bastardo del dictador. Se rumoró entonces que, cuando Ramfis se enteró del contenido del referido artículo, sostuvo una conversación poco agradable con su padre, a quien le reprochó acremente haberle ocultado esa información que, dicho sea de paso, le produjo una profunda depresión. 

Diferencia entre dictadura y democracia

¿Cuál es la diferencia entre Democracia y Dictadura?
La principal diferencia entre una democracia y una dictadura es la figura sobre la que recae el poder. De hecho, ambas suelen considerarse polos opuestos en cuanto a su forma de gobierno.  Dentro de una democracia se usa el voto de los ciudadanos para elegir sus representantes, así como sus ideales y sus intereses. Teóricamente, en una democracia “pura” la mayoría no está limitada de ninguna forma y siempre debería poder imponerse por sobre la minoría.

En cuanto a las dictaduras, esta es una forma de gobierno en la que el poder se centra en una sola persona, el dictador. En una dictadura no hay elecciones democráticas, divisiones del poder ni forma en que la oposición pueda llegar al poder legítimamente. Este tipo de gobierno suele ser vitalicio, es decir, no tiene una duración máxima, mínima o específica, dura hasta a muerte de dictador.

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Cultura politica monarquica

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Jose Gell
La práctica política en República Dominicana evidencia que la misma está muy influenciada por la cultura política que heredamos del caudillismo trujillista.
En el proceso histórico dominicano la cultura monárquica ha sido una constante, aunque la dictadura trujillista la potenció mucho más.
El continuismo gubernamental y el caudillismo son dos categorías que han regido nuestro devenir histórico, las cuales comprueban la existencia de la cultura política monárquica que practican líderes y partidos políticos en este sufrido país.
¿Buscamos que nos gobierne “un rey”?.  El historiador Euclides Gutiérrez Félix, caracteriza muy bien al tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina al llamarlo “monarca sin corona”.
Es que seguimos moviéndonos en esa dirección. Por ejemplo, nuestra Constitución ha perdido la rigidez que tienen la mayoría de las constituciones de América Latina. Es por esto que se habla de reformarla, simplemente para permitir la apetencia de poder de un gobernante, lo cual se celebra con 
Modificar la “Carta Magna” a fin de viabliizar un proyecto reeleccionista es, para algunos, defender el interés nacional y salvar la Patria. No obstante, esto es una reafirmación de esa cultura política monárquica.
Así las cosas, el subdesarrollo político expresa esa cultura monárquica tan arraigada en nuestra realidad sociopolítica.
El destacado politólogo Francis Fukuyama, en su libro “Orden y Decadencia de La Política”, explica
con amplia sabiduría que la legalidad es “el fundamento del desarrollo político”.
En República Dominicana, precisamente, esa legalidad es sumamente frágil y la burla a la misma es permanente. Por consiguiente, a falta de la modernización política, la cultura monárquica llena el vacío de esa modernización inexistente.
Sin embargo, los teóricos del desarrollo político entienden que sin la mencionada modernización, tampoco habrá garantía de desarrollo democrático e institucional. En esta perspectiva, República Dominicana no podrá avanzar demasiado, ya que esta cultura monárquica obstaculizará, significativamente su progreso.
sp-am

martes, 2 de julio de 2019

RAMFIS, SU HARÉN Y SUS ALCAHUETES



EXTRACTO

La colegiala del Sagrado Corazón de Santiago de los Caballeros
Ramfis sigue la escuela de los suyos si es que no los supera. Nos referimos a las mujeres.
Él nació ya millonario y no le fue preciso robar ni bestias, ni chapitas. Mas rodeado de la más servil adulación, acostumbrado a ordenar y a ser obedecido, ¿qué podía sujetarlo a la hora del escándalo y del desenfreno? A los 15 años tenía su camarilla que le buscaba chiquitas. El Doctor Robiou,' su tío, —¡valiente sinvergüenza!— le había separado en el hospital Marión, donde era Director, una habitación para que allí Ramfis pudiera recibirlas y después de reconocidas, deshonrarlas.
Todas las muchachas más distinguidas de la Era de Trujillo han pasado por Ramfis.* Lo mismo Lelé Mieses, que el Moya, son los proveedores del amito, del mimado del Jefe. Se las traen de todos los rincones del país para ser sacrificadas a la ya peligrosa sexualidad del vástago del tirano o que por tal pasa.
Lo más terrible es que para satisfacer a la bestia, los Trujillo no se detienen ante ningún obstáculo. Si se les antoja una mujer, o cede ésta o sitian por hambre a la familia. Padres, hermanos, cuñados, quedan automáticamente sin empleo. Eso cuando no pasa la cosa a mayores.
Como a Ramfis se le antojara una hermosa muchacha, interna del Colegio del Sagrado Corazón de Santiago de los Caballeros, regido por Mercedarias españolas, se ordenó que fueran a buscarla. Las monjas, al fin extranjeras, se negaron a acatar semejante arbitraria orden. Pero Ramfis quería poseer a la bella joven e insistió. Nuevamente las monjas exigieron, para entregar a la educanda, el permiso de su padre. Entonces se buscó a éste y como no quisiera ceder, se le encarceló, apaleó espantablemente, se le arruinó, y... finalmente la muchacha fue arrancada del colegio y entregada al hijo... del Sátrapa.
¿Cómo pueden suceder esas cosas en la libre América? Pues suceden y en Santo Domingo con mucha frecuencia. La dictadura trujillana no admite límites, ni consiente reducciones. Es total, absoluta, caprichosa, feroz, grosera, sucia. Cuanto rodea a Trujillo —aparte lo grotesco y zarzuelero— está cargado de tintes sombríos, trágicos, tragedia que lleva ya veinte años de sangre, miseria, abyección y lacras inenarrables. Chapita, el raterillo Chapita, ha conseguido que la vida moral de la República se convierta en una sentina de abyecciones.
Todo está allí relajado, prostituído, desquiciado. Por dondequiera el tirano fomenta los vicios, ejercita las corrupciones, en el intento de convertir a su país en una sentina. La corrupción del régimen trujillero ejerce sobre la vida dominicana su acción destructora y puede decirse que ha infectado ya todos sus tejidos.
Aventura de la «americana» del hotel Jaragua y otros casos gravísimos
Esto de las mujeres de Ramfis es algo trágico y complicado. Su afán de lujuria no reconoce límites. Los amigos que le rodean y que viven a su cuesta son los más activos alcahuetes. Uno de estos amigotes, sobrino de don Cucho" —cucho en español antiguo significa estiércol— que anda de espía por cl hotel Jaragua se fijó en una linda periodista norteamericana, que había ido a Ciudad Trujillo en plan de descanso. Invitada, por este canallita, a dar un paseo en auto, al tiempo de regresar al hotel quiso llevarla donde Ramfis la esperaba. La joven se negó terminantemente a ello y para salvarse de no ir, se arrojó del automóvil, produciéndose al caer al suelo algunas heridas.
Ya en el hotel comunicó a la Embajada de su país lo sucedido. Se produjo el escándalo consiguiente. Al otro día el frustráneo y miserable raptor, penetró en el cuarto de la joven, buscando un arreglo que satisficiese los deseos del amito. De nuevo la norteamericana pidió auxilio y la propia Embajadora fue a buscarla, quedando de huésped en la Embajada hasta que curó de las heridas y pudo salir del terrible Santo Domingo.
Uno de los crímenes más abominables realizados por Trujillo, para satisfacer caprichos de Ramfis, fue el del asesinato del oficial de la Policía Nacional, Mayor Arredondo. Tenía éste una hija lindísima, como de 15 años. Un día se le antojó al hijo del Sátrapa. Comprendió el Mayor lo peligroso de aquel deseo y se mantuvo reservado ante las proposiciones que se le hacían. Mas, obligado a una decisión, rechazó en forma violenta semejante infamia. A las 24 horas aparecía muerto.
En otro momento, tuvo Ramfis el capricho de poseer a una de las tres hermanas Ferrúa, de nombre Dinorah, hija de un italiano. Que la poseyó no puede caber duda. El padre avergonzado la mandó a un colegio norteamericano. No era la única que seguía ese camino y ni aún en Norteamérica quedaban libres de persecuciones.
A las que Ramfis empreña, las casa con «dignos» oficiales del Ejército. Ya se dice que Ramfis está rodeado de camarillas. Una de las tales es de oficiales del Ejército dominicano, a quienes protégé con exceso. Tan pronto licencia Ramfis alguna desdichada de su harén, sobretodo por preñez, pasa a ser esposa legítima de los propios militarzuelos que se las proporcionan. Digno castigo a su abyecta y sumisa alcahuetería. Los caprichos del niño no sólo perturban la vida de las familias, sino que llenan de cieno las de sus compañeros de parranda.
Tiene el Ramfrs, desde la edad de 17 años, amantes que sostiene en casas bien amuebladas, lo que se dice en Santo Domingo mudadas.Una de esas mudadas, es la hija de un caballero de apellido Pichardo, a quien Ramfis cercaba. Murió de asco el señor Pichardo y la Pichardita, que en el interín se había casado, hubo de divorciarse para satisfacer los anhelos del hijo de... la María Martínez. Este le puso una gran residencia a su disposición, en Gazcue, el barrio residencial más distinguido de Ciudad Trujillo.
José Almoina – Una satrapía en el Caribe, Págs. 29-32

EL MERENGUE Y TRUJILLO

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CUENTO SOBRE LA DICTADURA DE TRUJILLO

COMUNICACION Y PRENSA EN LA DICTADURA DE TRUJILLO

POESIA EN LA DICTADURA