BIENVENIDOS

PARAQUENOSEREPITALAHISTORIA .Para los interesados en el tema y los olvidadizos de sus hechos, aquí están para consultar múltiples artículos escritos por diversas personalidades internacionales y del país. El monopólico poder de este tirano con la supresión de las libertades fundamentales, su terrorismo de Estado basado en muertes ,desapariciones, torturas y la restricción del derecho a disentir de las personas , son razones suficientes y valederas PARA QUE NO SE REPITA SU HISTORIA . HISTORY CAN NOT BE REPEATED VERSION EN INGLES

sábado, 29 de agosto de 2015

Ha muerto Irena Sendler




Ha muerto una señora de 98 años que se llamaba Irena. Durante la Segunda Guerra mundial, Irena consiguió permiso para trabajar en el gueto de Varsovia, como especialista en cañerías y alcantarillas. Pero sus planes iban más allá....sabía cuales eran los planes de los nazis para los judíos (era alemana). Irena pasaba niños pequeños escondidos en el fondo de la caja de herramientas y llevaba un saco de arpillera en la parte de atrás de la camioneta para los niños mas grandes.
También llevaba un perro al que tenía entrenado para abordar a los soldados nazis cuando entraba y salía del gueto. Naturalmente los soldados no querían saber nada del perro y sus ladridos tapaban a los gemidos de los niños, de esta forma llegó a salvar a 2500 niños.
Los nazis la atraparon y le rompieron las dos piernas y los dos brazos.
Irena llevaba un registro de los nombres de todos los niños que salvaba y los tenía guardados dentro de un bote de cristal escondido al pie de un arbol del jardín de su casa.
Pasada la guerra, intentó localizar a los padres que pudiesen seguir con vida y unir a las familias. La mayoría habían perdido la vida en las camaras de gas. Los niños que se salvaron encontraron casas de acogida o fueron adoptados.
En el años 2007 Irena fué propuesta para recibir el Premio Nobel de la paz, pero no fué escogida, el premio fué para Al Gore por unas diapositivas sobre el calentamiento global y en el 2009 se le dió a Barack Obama tan solo por tener buenas intenciones.
Esta dama es MI NOBEL!. No permitamos que caiga en el olvido después de 68 años.
Quiero difundir este hecho al máximo. Si te parece oportuno colaborar conmigo en ese intento hazlo llegar a todos tus conocidos y pideles que lo compartan y repitan. Gracias
IRENA SENDLER. In memoriam 2008.

Humillados y ofendidos

Ernesto Ochoa Moreno
COLUMNISTA

ERNESTO OCHOA MORENO

PUBLICADO HACE 9 HORAS


Humillados y ofendidos. Así nos sentimos los colombianos con lo que está ocurriendo en la frontera con Venezuela, donde nuestros compatriotas son víctimas del manejo fascista e inhumano del gobierno de Nicolás Maduro.
Esta actitud nos indigna, pero por lamentable no sería de extrañar si se tiene en cuenta la historia caudillista y dictatorial de la hermana república. Una historia de dictaduras que, como en otras oportunidades lo he dicho, ayuda a entender el libro “Mi Compadre”, de Fernando González. Por eso, cuando algo ocurre allí o cuando, como tantas veces a lo largo de la historia, y de manera tan deplorable por estos días, se tornan hirsutas las relaciones entre Colombia y Venezuela, recurro a su lectura para tratar de entender lo que pasa.
El escritor envigadeño estuvo en Venezuela desde septiembre de 1931 hasta enero de 1932, rastreando a Bolívar (su libro “Mi Simón Bolívar” había aparecido precisamente en 1930) y documentándose para estudiar in situ y en vivo la figura del dictador Juan Vicente Gómez, cuya personalidad le interesaba como expresión del caudillismo latinoamericano.
Juan Vicente fue padrino por poder de su hijo Simón González Restrepo, nacido en Envigado durante su periplo venezolano, y de ahí el título del libro. Admirador y crítico de su compadre dictador, decía de él: “Es un ángel y una tigra parida”. En 1934, siendo cónsul en Marsella (Francia) se encierra durante tres meses y escribe el libro. En mayo de ese año le comentó en una carta a su suegro, el presidente colombiano Carlos E. Restrepo: “El libro les aterró en Venezuela. No lo dejarán vender”.
La lectura del libro de González, repito, ayuda a entender el fenómeno de los recurrentes regímenes dictatoriales que se han tomado el poder en el país hermano casi desde su nacimiento. Páez, el general Castro, Juan Vicente Gómez, Pérez Jiménez, Hugo Chávez y el chavismo con sus lamentables consecuencias, se inscriben dentro de esa especie de genética histórica.
Los países nacen con genes que los marcan. En Colombia, por ejemplo, como organismo social, se aprecian genes de violencia, de corrupción, de politiquería. En Venezuela está siempre latente el gen del caudillismo, de la dictadura. Nosotros, herederos de Santander; ellos de Bolívar.
“Mi compadre” es un penetrante ensayo sobre Suramérica que demuestra esa genética histórica y nos ayuda a entender la historia y la actualidad de una nación. Fernando Gonzálezrecorre la historia de Venezuela y destapa el gen caudillista y dictatorial que tentó a Bolívar, fue realidad histórica con sucesivos dictadores y golpes de estado, hasta Hugo Chávez y su heredero, el “inmaduro dictador Maduro”, como lo llamó el expresidente Belisario Betancuresta semana.
Repudiamos y nos duele el trato que se está dando hoy a los colombianos en Venezuela, que, según González, es “una leonera con el domador adentro”. Las guerras y las tragedias (sobre todo las tragedias) no nacen por generación espontánea. La historia ayuda a entender los desafueros y las demencias de los pueblos y de sus gobernantes.

viernes, 28 de agosto de 2015

Amadeo Barletta, en el recuerdo




Amadeo Barletta.
Trabajando en la Embajada de México como Asistente Consejero Comercial, solicité una entrevista con la persona encargada de importaciones en la Santo Domingo Motors para ofrecerle una línea de productos fabricados en México. Al otro día me recibió en horas de la mañana Don Amadeo Barletta, mi sorpresa fue grande, ya que sabía el personaje que era y no entendía por qué no fui transferido a una persona de menor rango.Don Amadeo me recibió con mucha amabilidad, debía estar por los setenta y nueve u ochenta años de edad. No hicimos negocios pero en ese momento se inició una importante relación de amistad, especialmente para mí. Un joven de unos veintiocho años. Don Amadeo me dijo: “puedes venir por aquí cuando quieras, solamente llámame”.
A las pocas semanas llamé para visitarlo, cuando llegué estaba en una llamada internacional y me mandó a decir con su secretaria: “Dile a Viñals que no se vaya que en cuanto termine lo recibo”.
A los pocos minutos me mandó a pasar y aunque estaba sentado en su escritorio, se paró y salió a saludarme. Iniciamos una interesante conversación cuando yo le pregunté: ¿Don Amadeo y como pasó usted los días cuando Trujillo lo trancó en la Fortaleza Ozama? Don Amadeo abrió los ojos con una mirada brillante y me dijo: “Muchacho, y como tú sabes eso?”, bueno, me gusta la historia y lo leí. “Fueron 21 días. ¿Viste el señor en la entrada, el Encargado de Cobros?, ese me salvó la vida. Tenía varios días sin beber y él me dio agua, era cabo, él se jugó la vida por mí”.
En otra visita me preguntó: “¿Viñals y qué más tú haces además del trabajo en la Embajada?”, bueno estudio y tengo un pequeño negocio con mi madre, pero me falta un horno para crecer. – le dije- ¿Y cuánto cuesta el horno? – cinco mil pesos
Don Amadeo. Me miró fijo a la cara y me dijo: “Ve a la Financiera de Los Álvarez a Arroyo Hondo, dile que me llamen”; cinco mil pesos en ese entonces era una suma de consideración.
Salí de la Santo Domingo Motors como un bólido hacia Arroyo Hondo. Cuando llegué solicité un préstamo por cinco mil pesos y el Gerente (creo que un señor ecuatoriano) me preguntó: “¿Quién es su garante? – Don Amadeo Barletta le dije, el señor aguantó la risa, pero un hijo de los dueños no pudo y explotó. ¿Quién? – “Don Amadeo”, él dijo que lo llamen. A los cinco minutos el Gerente me trajo un pagaré... firme ahí: “Bueno y válido por ... en letras y número. Aquí está el cheque.
Ese fue el inicio de un importante negocio que duró muchos años.
Seguí visitando a Don Amadeo y me mostró cosas increíbles de su vida que irán conmigo a la tumba. Nunca supe el por qué me tuvo tanta confianza, parece que su psicología era muy profunda y conocía a las personas rápidamente.
Un día me informaron que le había dado un infarto y estaba en el Instituto de Cardiología en Gascue. Lo visité en el segundo piso y tenía un letrero en su habitación: “prohibida terminantemente las visitas”. Abrí lentamente la puerta y la enfermera preguntó: quién es, Frank Viñals, respondí: Don Amadeo yacía en la cama con oxigeno y le hizo señas a la enfermera para que me dejara pasar. Le agarré la mano y me dijo: “Gracias Viñals”. Al otro día murió.
Hoy deseo decirle a Don Amadeo, ¡Gracias por su amistad y su ayuda!.

La difusión del crimen

EDITORIAL del pais


El asesinato de dos periodistas en EEUU y su difusión por las redes no pueden ser otro hecho al que se acostumbre la audiencia

Los periodistas asesinados en Virginia: Alison Parker y Adam Ward. / AP

El asesinato, durante una retransmisión televisiva en directo, de los dos periodistas estadounidenses Alison Parker y Adam Ward muestra las peligrosas consecuencias de una letal combinación de elementos que, aunque no sean iguales, comienzan a abundar en EE UU y el resto del mundo occidental.

Editoriales anteriores

En primer lugar —y esta es una característica estadounidense— el crimen es una nueva prueba del daño que causa el libre acceso a las armas por parte de la sociedad en general. El que personas que no pertenecen a las Fuerzas Armadas o cuerpos de seguridad puedan adquirirlas como si fueran electrodomésticos o prendas de vestir dispara exponencialmente el número de víctimas mortales en hechos violentos y el miedo de la ciudadanía a morir absurdamente en cualquier incidente. Es una obviedad sobre la que no está de más insistir: cuantas menos armas haya en la calle, menos personas morirán.
En segundo lugar, el asesino ha utilizado las redes sociales como inmensa caja de resonancia. Dado que se ha suicidado, no se sabrá si también fueron un motivador. Las redes constituyen una realidad de la que conviene no olvidar nunca ni su lado oscuro ni el profundo daño del que a veces se convierten en canales. El autor del doble crimen lo anunció con premeditación y, tras cometerlo, lo subió a Internet para que fuera difundido, sabedor —como efectivamente fue— de que las terribles imágenes de la muerte de dos inocentes llegarían en cuestión de minutos a todo el mundo. La conectividad inmediata es un gran avance, pero desgraciadamente también es el sueño de cualquier narcisista megalómano. Sus 23 folios de autojustificación no son sino un buen ejemplo de ello.
Un último elemento de reflexión es si la exposición constante del espectador a asesinatos y barbaries no termina haciéndolo menos sensible a la gravedad de los hechos. La muerte de un ser humano no puede ser un espectáculo

martes, 25 de agosto de 2015

La defensa de “El Querido” Analisis.


Por José Luis Taveras. 25 de agosto de 2015 - 12:12 am - 
El PLD genérico, totalizante y totalitario, omnicomprensivo, universal y panteísta. Todo se rinde bajo su sombra cósmica: el poder electoral, el congresual, el judicial, el militar, Moisés, Buda, Jesucristo, ¡el diablo! La formidable, invencible, portentosa, omnipotente y colosal logia partidaria que promete entregar el poder para el bicentenario de la República, sí aún quedara, o para los siglos de los siglos
José Luis Taveras

José Luis Taveras

Abogado corporativo y comercial, escritor y editor.
El desorden que vivimos ha trastornado todo: roles, conductas, visiones y relaciones. Solo para pensar: ¿Quién podía sospechar que un celular pudiera ser más disuasivo en la defensa de un agente de tránsito que la propia arma de reglamento? Ya son cotidianas las agresiones verbales de ciudadanos en contra de la autoridad vial grabadas en móviles. La Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) era una de las caras más respetadas de la autoridad, pero el relajamiento de su disciplina y la anarquía que hoy desarregla toda la convivencia colectiva la terminaron de arropar.
En la semana pasada circuló en las redes un video que recogía la arremetida de un exdiputado oficialista en contra de agentes de la AMET porque estos no le querían entregar un vehículo retenido. El brutal exceso generó una avalancha de duras reprobaciones.  Antes que añadirme al concierto de indignación, preferí dominar toda expresión emotiva y descubrir la escondida dimensión sociológica del incidente. Terminé adeudado con el locuaz exlegislador; su exabrupto fue una cátedra fisiológica del poder, un retrato de nuestras quiebras políticas.
El donoso Alfonso Crisóstomo, conocido en la jerga congresual (o barrial, lo mismo) como “El Querido” es un dirigente con humos de polemista, un novicio del sofismo más incipiente. Su recuerdo público late aún por aquella famosa cruzada que dirigió, cuando era diputado por la provincia de Puerto Plata, para que Leonel Fernández fuera nominado al Premio Nobel de la Paz.  “El Querido” es inmoderado, vehemente e impetuoso, pero nunca pierde el celo por la buena dicción, condición que le imprime a sus palabras la reciedumbre que le roba su apocada estatura: ley de compensaciones naturales.  Esta vez no fue distinto: desde el estrado de su infundida arrogancia, improvisó una defensa antológica. Sin proponérselo, “El Querido” perfiló dramáticamente la personalidad del poder en la República Dominicana.  Analizo en esta entrega la sustancia de su memorable apología.
“Tú eres comandante. Yo soy más que tú, soy dirigente del partido”.
“El Querido” confronta magistralmente a los dos poderes: el fáctico (de hecho) y el formal (de derecho). La autoridad formal no es más que una apariencia del estatus quo, una facha de nuestra democracia inorgánica. El origen y la causa del poder real es el partido. La autoridad que no emana de esa fuente no funciona, no intimida ni convoca: su papel en el sistema es puramente cosmético para guardar las formas institucionales. Y es que, como decíamos en el artículo anterior, el partido oficial absorbió la identidad del Estado, “el Comité Político del PLD centraliza despóticamente el poder real; los órganos del Estado son apenas recipientes de sus altas directrices políticas”.
“Yo, este carro me lo llevo por encima de ti y de cualquiera, aunque venga Danilo. ¿O tú crees que es fácil salir a buscar todos esos votos para que venga un comemierda como tú?”.
“El Querido” desvela el arquetipo del mérito ciudadano: el partido; así como la conducta del poder fáctico: la autocracia. En ese contexto, todo ciudadano que no pueda acreditar una noble calidad partidaria es sencillamente un “comemierda”. ¡Sublime! Me confieso un ciudadano de segunda, un distinguido “comemierda”. En esta aguda interpretación de la realidad, “El Querido” fue más certero que un avezado arquero medieval, tanto como decir que para cualquier “comemierda” mantener la paciencia viva en los vericuetos de la burocracia gubernamental es imperioso contar con “una cuña” o estar con “gente” de algún notable, en algunos casos, hasta una barata amante o un repugnante esperpento. Este carro me lo llevo por encima de tí y de cualquiera. ¡Excelso! ¡Qué ejercicio más épico del poder ciudadano! ¡Cuánta hidalguía y arrojo! ¿O tú crees que es fácil salir a buscar todos esos votos para que venga un comemierda como tú? Esa osada determinación no pudo estar mejor avalada que por el trabajo partidario, el famoso “activismo”, condición suficiente para merecer una boquilla en las ubres del Estado. Ese es el fundamento de la meritocracia dominicana, una concepción totalmente inicua y excluyente en la que importan poco o nada los títulos, las acreditaciones académicas y la experiencia profesional. Como dijo Hipólito Mejía pocos días después de ganar las elecciones del 2000: “al gobierno irán los que se fajaron”. “Fajarse” significa hacer proselitismo, desde pegar afiches, contonear las chapas en una patana, operar un centro de “tuiteo” hasta entregar donaciones (o “inversiones” como corregiría don Quirino). Esa es la visión de la carrera del servicio público.  Lo grave es cómo ha calado esa cultura del empleo aun en gente presumida como lúcida, que concibe al partido oficial de turno como “dueño” del Estado y donde solo caben los leales al gobierno, como si el Estado fuera el primer militante; en tanto, decenas de cerebros emigran a plazas extranjeras donde el talento sustituye al carnet del partido.
“Yo soy el jefe del partido aquí, cuando yo hablo, a mí se me atiende o se callan”.
¡Majestuosa! Esta sentencia parece extraída de un repertorio de frases célebres; un epílogo legendario. La calidad no pudo ser otra: “Jefe”, sí, “jefe”, con aroma a sangre rancia disecada en los orinales de “La Cuarenta”. Jefe del Partido: no había que decir cuál, porque solo hay uno, como el Altísimo, como en los tiempos del gran “Jefe”: el Partido Dominicano. El PLD genérico, totalizante y totalitario, omnicomprensivo, universal y panteísta. Todo se rinde bajo su sombra cósmica: el poder electoral, el congresual, el judicial, el militar, Moisés, Buda, Jesucristo, ¡el diablo! La formidable, invencible, portentosa, omnipotente y colosal logia partidaria que promete entregar el poder para el bicentenario de la República, sí aún quedara, o para los siglos de los siglos. Cuando yo hablo, a mi se me atiende o se callan. ¡Qué mandato más soberano! Parece una paráfrasis a la exclamación bíblica del profeta Habacuc: “Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de Él toda la tierra” (Habacuc 2:20). En la teocracia peledeísta debiera leerse: “El PLD está en el gobierno; calle delante de él toda la tierra”. Y se ha cumplido su santa voluntad tanto en el cielo como en la tierra; ha callado toda disidencia, han guardado silencio las aves, los peces y las bestias hasta la pálida oposición, amedrentada por el fantasma de las encuestas.

lunes, 24 de agosto de 2015

En el nuevo entendimiento del Caribe estarán Cuba y Venezuela"


Aníbal de Castro llegó hace cinco meses a la embajada de República Dominicana en España

23.08.2015 | 19:38
El diplomático dominicano y experiodista Aníbal de Castro.
El diplomático dominicano y experiodista Aníbal de Castro. 
De Castro habla en exclusiva en esta entrevista de la «dolorosa» dictadura del generalísimo Trujillo, gran amigo de Franco, mientras ensalza el papel del «caudillo» Balaguer.
Curtido en las redacciones de los periódicos, Aníbal de Castro (Hostos, 1949) cambió en 2004 el bullicio informativo por el poder y los oropeles de la diplomacia hasta llegar hace cinco meses a la embajada de República Dominicana en España. Y cree que ha acertado con esta decisión que le permite observar la actualidad desde las altas y secretas reuniones de Estado para aventurar sin vacilaciones que en el nuevo marco de entendimiento estratégico del Caribe serán protagonistas de excepción tanto Cuba como Venezuela.
Soltero y admirador de Azorín y Juan Ramón Jiménez, De Castro habla en exclusiva en esta entrevista de la «dolorosa» dictadura del generalísimo Trujillo, gran amigo de Franco, mientras ensalza el papel del «caudillo» Balaguer, del que niega tajante que ordenase personalmente el asesinato del periodista Goyito aunque no tiene dudas de que fue un crimen político. El diplomático que ya no quiere volver a ejercer de periodista defiende la ley de su país que niega la nacionalidad dominicana a los hijos de haitianos ilegales nacidos en República Dominicana, «porque eso es lo que hacen otros países, entre ellos España», y celebra orgulloso que la amistad del Rey Juan Carlos con los hermanos Fanjul, de origen español, haya hecho que el monarca pase temporadas tras su abdicación en suelo dominicano.
Embajador, ¿cuál sería hoy su mensaje para su columna periodística que antes firmaba bajo el epígrafe «Antes de comenzar»?
«Antes de comenzar» son al fin y al cabo las siglas de mi nombre, Aníbal de Castro, y eran unos escritos de opinión de corte crítica y picante que escribía en mi época de periodista. El mensaje que daría hoy a los dominicanos que viven en España es que se integren en este país lo mejor posible. Aquí viven 100.000 dominicanos y casi la mitad tiene doble nacionalidad.
¿Se sienten bien tratados por la sociedad española?
Sí, aunque a veces surgen roces con la policía en situaciones de diversión porque los dominicanos somos muy bulliciosos.
¿Qué hace un periodista de embajador de la República Dominicana en España?
Hay muchas similitudes entre el periodista y el diplomático. Ambos tenemos que ser buenos observadores, tener destreza para la escritura, una mente analítica para evaluar situaciones y un ojo puesto siempre en el futuro sin perder de vista los orígenes de las distintas realidades. Además, tenemos que ser discretos. Yo entré en la diplomacia de forma casual.
¿Cómo fue?
En 2004 decidí cogerme un año sabático del periodismo y ese mismo año coincidí en una fiesta con el presidente Leonel Fernández, quien me ofreció irme de embajador a Londres.
Y ya ni se acuerda de las redacciones…
La verdad es que he encontrado muchas satisfacciones en la vida diplomática, llevo ya 11 años y me siento muy cómodo. No me veo otra vez de periodista a tiempo completo. Esta labor me permite además escribir y leer mucho.
¿Cuál es su valoración de La fiesta del chivo de Mario Vargas Llosa sobre el régimen de Trujillo?
Es una obra clave para entender una etapa dolorosa no solo de República Dominicana sino de todo el autoritarismo que ha padecido Iberoamérica. Vargas Llosa hace un estudio maestro de ese autoritarismo con su estilo punzante y elegante sin olvidarse de ninguno de los aspectos fundamentales de lo que es una dictadura.
¿Qué eco tuvo la novela de Vargas Llosa en su país?
Tuvo alguna crítica porque había quien le acusaba de haberse apartado en ciertos momentos de la realidad. Lo cierto es que Vargas Llosa no quiso escribir una novela histórica ni un trozo de la historia dominicana, lo que escribió fue una novela magnífica con las licencias propias de la ficción.
¿Cómo fue posible un régimen de tanta infamia como el de Trujillo?
Por el escaso desarrollo político que existía en República Dominicana. En 1924, el país estuvo ocupado por tropas de Estados Unidos y Trujillo llegó en 1930. En cierta medida, se agudizó lo que había sido una tónica de la política norteamericana en la zona. Fue un momento histórico que se vivió en otros países como Cuba, Venezuela, Argentina o Colombia. Afortunadamente, en América Latina ha crecido la libertad y se defienden los derechos humanos en países que celebran elecciones libres. A lo mejor la democracia no es muy madura, pero se afianza porque ha sido asimilada por la sociedad.
¿También en Venezuela?
No seré yo quien hable de otro país y menos siendo embajador. Lo podría hacer si fuese periodista pero eso es algo que ya no soy. Lo que sí soy es amigo del embajador de Venezuela en España y le puedo asegurar que Venezuela ha sido siempre un país muy solidario con el mío en la financiación del petróleo.
Rafael Leónidas Trujillo, igual que su hijo, está enterrado en El Pardo. ¿Qué significa el dictador Trujillo para los dominicanos casi 50 años después de su muerte?
Es curioso que los dominicanos no tengamos la percepción de que Trujillo murió ya hace 50 años, hablamos de su muerte como si fuera ayer y de hecho la celebramos cada 30 de mayo, día de su asesinato y día que relacionamos con la libertad.
¿Cómo era la relación de Trujillo y Franco?
Buenísima porque «burro con burro se rasca». Eran dos dictadores de mano dura que se autoproclamaron generalísimos, sentían un profundo amor por los uniformes y las galas militares y todo lo relacionado con la liturgia del poder.
¿Cambiaron mucho las cosas con el presidente Balaguer?
Era totalmente diferente y creo además que fue el que inició el camino hacia la democracia. Creo que Vargas Llosa es un admirador secreto de Balaguer, a quien entrevistó en numerosas ocasiones para documentarse y escribir La fiesta del chivo.
¿Defiende usted a Balaguer como presidente de su país?
Balaguer llegó a la presidencia por primera vez en 1966, tras una guerra civil y otra ocupación norteamericana. Hay que entender la situación que se encontró de inconformidad social, atentados y violencia. Es cierto que afrontó este caos con mano dura pero en sus últimos gobiernos, sobre todo, de 1986 a 1996, giró hacia la clara defensa de los derechos humanos y formó gobiernos democráticos.
e sicarios mandados por el Gobierno. ¿Cómo y por qué se llevó a cabo aquel asesinato?
Fue el 28 de marzo de 1972. Goyito fue mi mentor en el periodismo y está claro que en su asesinato intervinieron funcionarios públicos y cuerpos de represión del Estado. Eso no quiere decir que ordenase el asesinato Balaguer, quien siempre reconocía que tenía incontrolables sobre los que no ejercía ninguna autoridad.
¿Decía eso el «caudillo» Balaguer?
Lo de Goyito fue un crimen de Estado, pero él era amigo de Balaguer. Lo que sucedió es que era muy crítico con cierta camarillas militares que supongo que acabaron con él. Desgraciadamente nunca se ha enjuiciado a los autores intelectuales de este crimen.
¿Qué ha pasado desde entonces en la República Dominicana?
La República Dominicana es la historia de un éxito no solo por su desarrollo material, sino también por la evolución de su sociedad que ha aprendido las reglas democráticas, se ha modernizado y adaptado a los cambios de la globalización. Los dominicanos somos tolerantes, multiculturales y representamos a un país joven y de oportunidades.
Supongo que no es fácil la convivencia de un resort de lujo como el de La Romana de los hermanos españoles Fanjul con la miseria existente al otro lado de la frontera vecina de Haití, donde hay tanta pobreza.
Es cierto que existe ese contraste pero no solo en la frontera, sino también en el propio país. La desigualdad existe en toda Iberoamérica y hay que acabar con ella. Es una sociedad dual donde existe un lado moderno y al mismo tiempo otro más parecido a África que a una sociedad desarrollada. De todas formas, no se ve tensión social en República Dominicana y cada vez son más los que apuestan por la meritocracia para prosperar porque son conscientes de que las cosas se logran trabajando duro y que la vida no es fácil para nadie.
¿Cómo son las relaciones en la vida cotidiana entre dominicanos y haitianos?
Los haitianos pobres conviven con los dominicanos pobres y los haitianos ricos con los ricos. Tenemos más de 570.000 haitianos en nuestro país y los tratamos bien porque los vemos como seres humanos que han tenido que emigrar y buscan un futuro mejor.
Precisamente Vargas Llosa ha sido quien ha equiparado una sentencia del Tribunal Constitucional de la República Dominicana con las leyes de Hitler por negar la nacionalidad dominicana a los nacidos de padres haitianos residentes ilegales en su país.
Esa ha sido una mala interpretación de Vargas Llosa de una sentencia que contrasta con la que escribió años antes en la que reconocía que soportar ese nivel de emigrantes era una carga para los dominicanos. Lo que decimos en mi país es que un niño que nazca en nuestro suelo de padres ilegales no puede tener nacionalidad dominicana. Lo dice mi país y otros 145 países del mundo, entre ellos, España.
Pero quien nace en Estados Unidos es norteamericano.
Sí, lo son en Estados Unidos y también en Canadá y en otros países iberoamericanos, pero la realidad es diferente porque nuestro territorio es más limitado. Las normas de nacionalización de Haití son más estrictas que las de mi país.
¿Será porque los haitianos son de color?
Nada tiene que ver con eso.
¿Ve en el problema fronterizo alguna semejanza entre República Dominicana con Haití y la que tiene España con los inmigrantes africanos?
Sí que hay gran similitud porque todos los que se marchan de sus países lo hacen buscando un futuro mejor en países más desarrollados y avanzados. Ese es un derecho que tienen, pero cada país tiene también su derecho a poner sus reglas de inmigración y de nacionalización.
Dicen que usted ha cambiado de opinión y que cuando era periodista pensaba de forma diferente.
Cambiar de opinión no es malo. Si pensara lo mismo que hace 40 años sería un problema. Eso sí, en lo fundamental sigo pensando lo mismo: en la defensa de los derechos humanos, en la convivencia pacífica y en que el color de la piel no tiene por qué marcar a una persona.
¿Es tan distinta, señor De Castro, la realidad vista desde el poder que vista desde la redacción de un periódico?
Sí, claro. Cuando uno está en una redacción hay aspectos del poder que se le escapan. Los periodistas son a veces demasiado osados al escribir sobre temas que en realidad no conocen en profundidad. Sin embargo, entre el riesgo de tener una prensa secuestrada o crítica, me quedo con la segunda.
¿Hacia dónde va ahora el periodismo, en su opinión?
El periodismo está sometido a las nuevas tecnologías y a las fuerzas sociales y ha dejado de ser monopolio de los periodistas. Internet ha democratizado la información, pero también la ha puesto en manos de personas irresponsables. Estamos en un largo periodo de transición que obliga a los periodistas a cambios no solo en la forma de concebir las noticias, sino también en la manera de informar.
¿Cómo le ha ido con su experiencia de crear un periódico dominicano gratuito?
Ha sido una de las experiencias más reconfortantes que he tenido. Diario Libre es hoy en día el único periódico rentable en República Dominicana y todo porque prestamos atención a algo que a veces se nos olvida a los periodistas: a los contenidos. Un periódico se lee si lleva contenidos de calidad.
¿Qué le parece el periodismo que se practica en España?
Me gusta la opinión que se vierte en los periódicos españoles, es de altura y profundidad. La prensa está a la altura de la que se hace en el resto de Europa y me parece que es muy responsable. La información que se ofrece en la televisión me parece demasiado enfocada en temas de corazón y eso no se ve en mi país.
Usted ha defendido un periodismo combativo, riguroso y nada complaciente. ¿Sigue pensando lo mismo?
Sí y estoy plenamente abierto a que se me critique.
Usted ha escrito un libro titulado República Dominicana frente a su realidad. ¿Cuál era esa realidad?
La realidad de un país que necesitaba urgentemente una serie de reformas económicas tras tres gobiernos de Balaguer. Lo que yo hacía era analizar esas reformas, que tenían muchos detractores, para convencer de que eran necesarias si queríamos tener un país como el que tenemos ahora.
¿Qué va a suponer para el Caribe la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba?
Mi país tiene relación con Cuba desde hace más de 20 años y creo que ya era poco justificable el aislamiento diplomático y el boicot económico de Estados Unidos, país, que por otra parte, mantiene relaciones con naciones similares a Cuba. Supongo que Cuba pasará a ocupar el lugar que se merece en el Caribe y vemos la competencia que va a significar para República Dominicana como algo positivo. Creo además que en ese nuevo espacio geoestratégico de entendimiento estará también Venezuela, tal y como ha dicho aquí en Madrid en julio Thomas Shannon, encargado de normalizar la diplomacia entre Caracas y Washington.
Señor De Castro, ¿ha perdido España la oportunidad de ser más protagonista en ese impulso del Caribe?
España ha sido fundamental en el impulso y desarrollo económico de República Dominicana, donde la inversión española en turismo e infraestructuras es constante y dinámica.
Por cierto, embajador, ¿qué relación tienen los hermanos Fanjul con el Rey Juan Carlos que tanto visita ahora su país?
Son amigos y es cierto que el Rey disfruta de República Dominicana porque sabe que es un país que le quiere. Los dominicanos reconocemos la gran contribución de don Juan Carlos a la democracia y le vemos como a un gran amigo.
Señor embajador, tras casi cinco meses en Madrid, ¿qué le agrada y qué le disgusta de España?
La afinidad cultural que existe con mi país, es un lugar donde me siento muy a gusto y donde he podido disfrutar en épocas pasadas de los toros. Me gusta mucho la literatura española, Azorín, sobre todo, porque tiene un estilo muy particular, y Juan Ramón Jiménez, por su relación con Puerto Rico. Sin embargo, lo que más me llama la atención de España es la ordenada y rápida transición que fue capaz de hacer tras 40 años de dictadura. Me gusta releer esos pasajes de apertura mental y cultural que protagonizó la sociedad española. Lo que menos me agrada es el exceso de burocracia que existe en este país y que hemos heredado en República Dominicana. Aquí te ponen trabas hasta para abrir una cuenta bancaria o para contratar una línea telefónica. En Estados Unidos, por ejemplo, es todo más fácil hasta el punto de que los norteamericanos no tienen ni DNI.

domingo, 23 de agosto de 2015

La calidad educativa



Por Franklin Báez Brugal

23_08_2015 HOY_DOMINGO_230815_ Opinión10 A
Elpasado 16 de agosto, el gobierno del Lic. Danilo Medina, arribó a su tercer año de gestión gubernativa. El Presidente cumple este período con un altísimo nivel de aceptación y con todas las probabilidades a su favor para ser reelecto por cuatro años más.
Uno de los grandes logros exhibidos por su gobierno es “La Revolución Educativa” que vive la República Dominicana. Es una realidad que se ha continuando cumpliendo con la asignación presupuestaria del 4%, así como con la construcción de nuevas aulas, y el establecimiento de la tanda extendida. Estos son hechos positivos que es necesario reconocer. Ahora bien, existen evidentes rezagos en primera infancia y en el mejoramiento de la calidad educativa.
Para la verdadera transformación de una nación, la calidad educativa es el ingrediente fundamental, es esencial contar con ciudadanos mejor educados que puedan ser agentes de innovación y cambio.
En la actualidad, nuestro país continúa ocupando los últimos lugares en las mediciones que se realizan a nivel internacional sobre rendimiento escolar y calidad educativa. Esto indica que nuestra juventud no está siendo preparada como es debido.
Las cifras que se disponen señalan que hemos dado un salto hacia adelante en cobertura escolar, el cual no ha estado acompañado de una mejoría en el nivel docente. Los resultados que obtienen los estudiantes nos dicen que tenemos maestros con una mala formación y si esto no se resuelve no podremos avanzar. La buena calidad de los docentes es esencial para tener mejores estudiantes que no solo alcancen buenas calificaciones, que también estén preparados para enfrentar el mundo que les espera.
Para asegurarnos el tener profesores bien formados y con capacidad de enseñar, es imperativo que se establezca un sistema independiente de evaluación, que periódicamente mida conocimientos, rendimiento y actualizaciones, para a partir de sus resultados promover ascensos y determinar necesidades de formación.
Estamos conscientes que los cambios en el sistema educativo son lentos, viéndose pocos resultados en el corto plazo. Por eso es importante que esta necesidad nacional no sea vista como el proyecto de un político o un partido en particular, porque en la continuidad de su aplicación está el futuro de la patria.
Los países que han sido exitosos en la ejecución de planes a largo plazo han dado buenos ejemplos de concertación entre los sectores público y privado, en donde estos armonizaron sus intereses en pro de la consecución de los grandes propósitos nacionales. Japón y Corea del Sur son dos casos interesantes de este accionar.
A pesar de los evidentes problemas que arrastramos con el deficiente sistema educativo que tenemos, la República Dominicana continúa mostrando cifras de crecimiento económico notables, estando entre los países de América Latina que más crece. Pero también entre aquellos con peor distribución del ingreso.
Por eso es importante lograr un cambio, en donde el país progrese a partir de competencias basadas en el saber, no en base a una mano de obra barata, ignorante y sin futuro.

EL MERENGUE Y TRUJILLO

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